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Posts tagged ‘Apologia’

14
may

Krishna

Zeitgeist, el Fraude (3)

por Pablo Santomauro

Jesucristo: ¿Una imitación de Dionisio, Horus, Krishna, Mitras y Attis?

Krishna

Continuamos refutando la película Zeitgeist, cuyos productores parecen padecer, entre otros trastornos psicológicos, de “paralelomanía”. Otro dios de la antigüedad que es comparado con Jesucristo es Krishna, originario de la India, donde la larga lista de dioses muchas veces se confunde con la fauna de la región. El relator del documental dice:

“Krishna, de la India, nacido de la virgen Davaki con una estrella del este señalando su llegada, hizo milagros juntamente con sus discípulos, y después de su muerte fue resucitado”.

¿No es increíble el parecido con la vida de Cristo? Nuestros hijos, habiéndose criado con padres cristianos, son desvastados cuando llegan a la universidad y escuchan comparaciones como éstas. La inferencia es que los cristianos primitivos copiaron estas historias paganas y se las atribuyeron a Cristo. Personalmente tuve oportunidad de ver cómo un joven que concurría a mi misma iglesia comenzó a actuar misteriosamente y a plantear desafíos de diferente índole a la fe cristiana. Con el tiempo se retiró y se rehusó vehementemente a mantener los canales de comunicación abiertos. Más tarde supimos que había leído libros como EL Mito de Cristo y otros similares.

Pero volvamos a Krishna, una manifestación del Dios hindú Vishnu. Lo primero que podemos decir es que como el octavo hijo de Devaki, Krishna arruinó totalmente las ilusiones de su madre de ser recordada como una virgen. La Srimad Bhagavatam, (http://srimadbhagavatam.com) narra que Davaki era la novia de un noble llamado Vasudeva. El hermano de Devaki, Kamsa, era un rey tiránico. En la boda, una voz sin cuerpo informó a Kamsa que el octavo hijo de Devaki lo mataría, por lo cual Kamsa planeó matarla. Vasudeva, a los efectos de salvar la vida de su novia, acordó entregar a Kamsa todos los hijos de Devaki no bien nacieran. Kamsa pudo asesinar a los primeros seis hijos de Devaki y puso a la pareja bajo arresto domiciliario. El séptimo, una “porción plenaria de Krishna” (Srimad Bhagavatam 10.2.4-5, http://srimadbhagavatam.com/10/2/4-5/en), fue transferido al vientre de otra mujer en forma milagrosa. El octavo era Krishna mismo, posiblemente concebido sin coito. El texto dice en forma críptica:

“Llevando la forma de la Personalidad Suprema de la Deidad dentro de su corazón, Vasudeva aceptó la iluminante efulgencia transcendental del Señor, y se hizo tan brillante como el sol. Era por lo tanto muy difícil de ser visto e imperceptible aun por hombres formidables como Kamsa … y por todas las entidades vivientes ….. Luego … la opulenta Personalidad Suprema de la Deidad … fue transferida de la mente de Vasuveda a la mente de Devaki. Devaki, habiendo sido iniciada por Vasudeva, se hizo hermosa al portar al Señor Krishna, la consciencia original para todos, la causa de todas las causas, en el centro de su corazón, como el este se hace hermoso portando la luna”. (http://srimadbhagavatam.com/10/2/17/en)

Vasudeva escapó por un tiempo con Krishna, fue a otra casa, cambió a Krishna por una bebé, y retornó al palacio donde era prisionero. De esa forma, Krishna se salvó de ser asesinado. Más tarde, cuenta la historia, Krishna mató a Kamsa. (Srimad Bhagavatam 10.44.34-38, http://srimadbhagavatam.com/10/44/en)

Nuestro comentario: Dejando de lado el hecho de que Krishna nunca existió, podemos decir que su nacimiento es peculiar en extremo. Puede ser llamado sobrenatural o milagroso, una concepción donde no hubo una relación sexual, pero una cosa es por segura, jamás puede ser llamado un nacimiento virginal. Además, a diferencia del nacimiento de Jesús, la narración del nacimiento de Krishna refleja una estructura panteísta, mientras que el nacimiento de Jesús refleja un trasfondo judío de estricto monoteísmo. Pero lo que importa aquí es que NO NACIO DE UNA VIRGEN.

¿Tuvo discípulos? Imposible. No fue un maestro ni un hacedor de milagros, sino un rey, un formidable conductor de carroza de guerra y un fabuloso arquero.

¿Resucitó? Bueno, sabemos que murió a manos de un cazador de mala puntería. Un flechazo fue la causa de su deceso, su historia puede ser leída en: (Mahabharata http://www.sacred-texts.com/hin/maha/index.htm). No existe ningún documento que diga que resucitó. La novela tampoco lo dice. Algunas leyendas hablan de la reencarnación de Krishna, pero reencarnación no es resurrección. La primera necesita un cuerpo diferente para hacerse realidad, y la segunda consiste en un cuerpo volviendo a la vida.

Corresponde señalar que, como en toda mitología pagana, hay diferentes versiones de la muerte de Krishna. En una la flecha le atravesó el pie. ¡Qué mala pata diría yo! En otra, la flecha lo atravesó por el pecho con tal fuerza que lo dejó clavado en tronco de un árbol. Y las historias continúan …

El veredicto final es que no existe en realidad ninguna semejanza significativa entre Krishna y Jesucristo. Por lo menos, los productores de Zeitgeist no llegaron tan lejos como para decir que Krishna colgó en una cruz con orificios en sus manos y pies, aunque algunos lo han hecho. Hay quienes hasta le han atribuido las palabras “Hagan el bien por solo hacerlo, y no esperen su recompensa en la tierra”. Cristo manejó el mismo concepto en Mateo 6, pero la diferencia consiste en que la historia de Krishna enunciando tales palabras, data del 1200 después de Cristo.

Conclusión: Otro dios de la lista de Zeitgeist hace mutis por el foro y con la cola entre las patas (una de ellas atravesada por una flecha, claro está).

Reflexiones finales

Juguemos un poco con la idea de que existen algunas semejanzas difusas y lejanas en estos mitos de antaño que pueden ser asociadas con la vida de Jesús. Aceptemos hipotéticamente que existen paralelos o que algunas narraciones abren la posibilidad para que la mente del crítico se agarre de ellas para atacar el cristianismo. ¿Probarían algo estos paralelos? ¿Prueban que el cristianismo copió las ideas del paganismo?

Los puntos de contacto entre el cristianismo y otras religiones serían perjudiciales para el cristianismo únicamente si se pudiera probar que los reclamos de los postulados, historias y personajes bíblico-cristianos fueron imitados, prestados o copiados. No basta señalar aspectos paralelos que simplemente emanan de la misma fuente psicológica que es común a todos los humanos, o sea el instinto religioso innato que los cristianos consideramos como un don de Dios. La existencia de seres sobrenaturales (dioses) con poderes especiales no es más que una perversión del conocimiento innato que tienen los hombres de la existencia de un único Creador, y también una prueba de que el hombre natural suprime conscientemente la idea, tal como lo explica el primer capítulo de Romanos.

En el análisis final, no existe un solo caso en el cual se pueda decir que el cristianismo ha pedido prestada una doctrina central de otra religión. No incluyo cosas como el 25 de diciembre y otras fechas, las cuales fueron establecidas como celebraciones rivales para combatir el paganismo de la época. Este tipo de préstamos fue fríamente calculado y atrevido. Aplausos de pie para la Iglesia de aquel tiempo.

De los argumentos contra el cristianismo, los que estamos tratando en esta serie son los más raquíticos y risibles. <>

Próximamente: MITRAS

Trabajos de referencia y fuentes de datos:

http://jb-fidei-defensor.xanga.com/638110989/zeitgeist-rebuttal-speech/

Libros recomendados:

Zeitgeist – The Movie Exposed- Is Jesus an Astrological Myth? Joel McDurmon, American Vision
Shattering the Christ Myth, James Patrick Holding,

Páginas de buena reputación para estudiantes:

http://www.tektonics.org/copycathub.html

http://confidentchristianity.blogspot.com/2008/01/monotheistic-judaism-of-first-century.html

http://www.greatcom.org/resources/areadydefense/ch14/default.htm

http://www.christian-thinktank.com/copycat.html

http://www.doxa.ws/Myth/copycat1.html

http://www.apologeticspress.org/articles/156

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13
may

El pecado original

El pecado original
por Pablo Santomauro

La mayoría de los cristianos entienden que Adán es el “Padre” de la raza humana, en el sentido de que fue el primer ser humano del cual todos los demás descienden. Por esta razón es llamado el “primer hombre” en 1 Corintios 15:45. Muchos cristianos hoy en día no conocen la doctrina del pecado original. En consecuencia, tampoco entienden la relación que el hombre moderno tiene con Adán. No solamente estamos relacionados con Adán genéticamente, sino también de muchas otras maneras.

La Caída

El primer hombre (Adán) fue creado a imagen y semejanza de Dios, y por ende con santidad original (Gn. 1:26-27). Cuando el hombre cayó en pecado perdió esa santidad. Por lo tanto, luego de la caída, en lugar de santidad, Dios vio maldad en el corazón del hombre (Gn. 6:5).

Esta maldad del hombre lo separó radicalmente de Dios (Is. 59:1-2). El pecado del hombre debe ser extirpado si éste quiere establecer nuevamente una relación con Dios. Además, la santidad de Dios y su aborrecimiento del pecado demanda el enjuiciamiento del pecado. Su carácter moral no le permite a Dios soslayar la pena por violar el mandamiento de obediencia que Adán recibió en Edén. La pena por la desobediencia de Adán fue la muerte (Gn. 2:17).

El pecado es una ofensa criminal contra Dios, por lo tanto para que el pecado pueda ser quitado, es necesario que un substituto sin pecado muera por el pecador. Muchos resienten que la muerte sea la pena adjudicada por quebrantar la ley de Dios. Hay quienes se oponen a la pena de muerte en el sistema judicial de las naciones hoy en día, y lo hacen porque conscientemente o no, niegan el aspecto penal de la Ley de Dios. Otro factor que los prejuicia es una comprensión limitada de la santidad de Dios y su aborrecimiento total del pecado (Gn. 2:17; Ez. 18:4; Ro. 6:23).

El Pecado Original transmitido

Pasajes como Romanos 5:15,17 y 1 Corintios 15:21 comunican más que la simple descripción de que todos los seres humanos pecan. Es cierto que nosotros pecamos, pero existe una conexión necesaria de estos pecados individuales con algo más. En otras palabras, no es que todos pecamos y por lo tanto somos pecadores, sino que pecamos porque somos pecadores. Esto significa que el pecado original de Adán, de alguna manera inevitable pasó a toda la humanidad.

El pecado pasó a toda la humanidad no solamente en el sentido que nadie es capaz de no pecar, o como dijo Agustín, el hombre non posso non pecare, sino que la culpa del pecado también se transmitió a toda la humanidad. La perspectiva bíblica es que Dios considera a toda la raza humana culpable por la transgresión de Adán. El pecado original es imputado judicialmente a todos sus descendientes.

Condenados en Adán y Justificados en Cristo

El capítulo 5 de Romanos y el capítulo 15 de 1 Corintios nos muestran varios paralelos entre Adán y Cristo. Jesús es llamado el “postrer Adán”, y Adán es llamado el “primer hombre” (1 Co.15:45).

Estos pasajes establecen claramente que la caída de Adán en pecado fue de naturaleza sustitutiva y vicaria, de la misma forma que lo es la expiación obediente de Cristo. Romanos 5 dice que todos estamos condenados en virtud de la desobediencia de Adán, como también estamos justificados en virtud de la obediencia de Cristo. El problema que todos los hombres confrontamos es la imputación del pecado de Adán, y el remedio para ese problema es la imputación de la justicia de Cristo (Ro. 5:17).

Como dijimos anteriormente, Dios no puede pasar por alto la transgresión de Adán, debido a que su carácter es inmutable (Mal. 3:6). La separación o alienación del hombre fue tan radical que nos hundió en tal deplorable estado, que no es posible para nosotros encontrar nuestro camino a Dios nuevamente, a menos que Dios mismo lo haga por nosotros (Ro. 3:10-12). La Ley de Dios requiere cierta clase de salvación donde:

  1. Una obediencia personal, perfecta y perpetua debe ser ejercida por la persona o el sustituto, a los efectos de llenar los requisitos de la Ley de Dios y por ende recibir la vida eterna.
  2. Todo el juicio de Dios, hasta el extremo de la muerte, debe recaer sobre la persona o el sustituto, a los efectos de satisfacer con plenitud la justa pena por la  desobediencia a la Ley de Dios.

Alguien tuvo que vivir la vida perfecta de obediencia que Adán y sus descendientes no pudieron ni pueden vivir, para poder obtener la vida eterna para nosotros. Alguien tuvo que morir bajo el juicio de Dios para que nosotros fuésemos liberados.

La Víctima Perfecta

¿Quién más que el Hijo de Dios pudo haber vivido la vida que nosotros debimos vivir y luego morir por nosotros? Ningún ángel, ni ningún pecador puede satisfacer las demandas de la Ley de Dios.

Así como en el Antiguo Testamento el animal debía ser físicamente sin defecto, en el Nuevo Testamento aprendemos que no hubo ningún defecto moral en Cristo Jesús (He. 9:13-14; 1 P. 1:19). El Señor Jesucristo fue el cordero de Dios sin pecado.

En el Antiguo Testamento aprendemos que al posar las manos sobre la cabeza del animal, el sumo sacerdote confesaba y transfería todas las iniquidades del pueblo al animal, que luego era alejado al desierto. En el momento que se ponían las manos sobre el animal, la culpa del pecador y la sentencia de su pecado eran transferidos a la víctima sacrificial. La víctima es la que toma el lugar del pecador a modo de sustituto. De la misma forma, todos los pecados de los elegidos son imputados a Cristo. El se hizo pecado por nosotros (Is. 53:4-6; Jn. 1:29; 2 Co. 5:21; 1 P. 2:24).

Desobediencia en Adán y obediencia en Cristo – Inseparablemente ligadas

Nuestra participación en la desobediencia de Adán y nuestra participación en la obediencia de Cristo están interconectadas de tal forma que si alguien rechaza la doctrina de la imputación del pecado de Adán – o sea, el fundamento de la doctrina del pecado original – debe, por lógica deducción, rechazar también la doctrina de la imputación de la justicia de Cristo – o sea, la base de la doctrina de la justificación judicial.

A través de la historia de la iglesia, habilidosos herejes han reconocido que la doctrina del pecado original, la expiación sustitutiva y la justificación forénsica, se mantienen de pie o se caen al mismo tiempo. Esta es la razón por la cual Socinus y Charles Finney en el pasado, y otros en el presente, se sienten lógicamente inclinados a negar las tres doctrinas.

Para el hombre natural es imposible aceptar culpabilidad por imputación. No hay nada más ofensivo para las ideas del hombre natural acerca de lo que es justo y recto. Esta doctrina de la imputación del pecado original es catalogada indigna de Dios e imposible de ser defendida mediante la razón. Se llega a decir que si Dios en realidad considera a los humanos culpables por el pecado de Adán, es un Dios que no merece nuestra adoración.

El error de esta posición se hace evidente ante la simple pregunta, ¿Dónde se originó el pecado si no fue de la forma que la Biblia lo declara? La únicas respuestas ofrecidas hasta ahora son: 1) El pecado o el mal es eterno; 2) La teoría de la reencarnación. La respuesta no. 1 no es respuesta en realidad, es nada más que la negación del problema. Es la negación de que el pecado y el mal tuvieron un comienzo. La respuesta número 2, la reencarnación, está desprestigiada por sus incoherencias internas. Estas son todas las respuestas, no hay más. Sólo la explicación bíblica tiene sentido, o sea, que el pecado es universal como resultado del juicio de Dios sobre la raza debido a la transgresión de Adán. Adán fue el representante de toda la raza.

La misma terminología

Nuestra relación con Adán se describe en los mismos términos que se usan para hablar de nuestra relación con Cristo . Por ejemplo, podemos estar en Adán de la forma que podemos estar en Cristo. La unión con Adán y la unión con Cristo son dos realidades que comparten significados mutuos. Todos los que están en Adán, o sea, unidos con Adán, reciben ciertas cosas en virtud de esa unión, del mismo modo que todos los que están en Cristo reciben ciertas cosas en virtud de esa unión con Cristo.

Rechazos incoherentes

Debido a que el mundo evangélico está plagado de maestros, pastores, y evangelistas que tienen muy poco entrenamiento teológico, poco conocimiento de la historia de la iglesia, y ninguna preparación en lógica, no nos debe sorprender que alguna gente plantee objeciones a la doctrina del pecado original, basados en que sería “injusto” que Dios nos castigue a nosotros por la maldad de alguien más. Para estos líderes, la idea de que Dios nos trate en base a lo que alguien pudo haber hecho, es absurda.

Sin embargo, al mismo tiempo, la misma gente que piensa así, una vez que se les presiona, admite que Dios trató a Jesús conforme a los pecados de ellos. Si Cristo “murió por nuestros pecados conforme a las escrituras” (1 Co. 15:3), ¿cómo puede ser injusto que muramos por el pecado de Adán?

Conclusión

La historia de la iglesia demuestra que el rechazo de la doctrina del pecado original, eventualmente conduce al rechazo del sacrificio vicario y de la justificación forense. Esto sucedió con la teología liberal del siglo XVIII.

Estos teólogos liberales comenzaron con la negación de la doctrina del pecado original y la depravación consecuente. Esto los llevó a negar la expiación sustitutiva. Basándose en “la razón”, concluyeron que sería injusto condenar a alguien por las culpas de otros. Esta racionalización les hizo luego negar el sacrificio de la sangre de Jesús.

Por esta razón, la doctrina del pecado original es absolutamente esencial en la teología cristiana, y por eso la iglesia de Cristo ha condenado siempre como definitivamente heréticos el pelagianismo y el semi-pelagianismo. Estos sistemas niegan o debilitan la doctrina del pecado original y su resultante depravación. La validez del sacrificio sustitutivo y la justificación judicial están basadas en la validez de la imputación del pecado de Adán a la raza humana.<>


Bibliografía:

  • Genesis, An Expositional Commentary, James Montgomery Boice, Zondervan.
  • Studies in the Atonement, Robert Morey, Christian Scholars Press.
  • Elemental Theology, Bancroft.
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13
may

Jesucristo: ¿Una imitación de Dionisio, Horus, Krishna, Mitras y Attis? parte 2

Zeitgeist, el Fraude (2)

por Pablo Santomauro

Jesucristo: ¿Una imitación de Dionisio, Horus, Krishna, Mitras y Attis?

Horus

Nos cuenta el relator del film sobre Horus:

[Horus] es el Dios Sol de Egipto alrededor del 3000 AC. El es el sol antropomorfizado y su vida es una serie de mitos alegorizados que involucran los movimientos del sol en el cielo. De los antiguos jeroglíficos en Egipto conocemos bastante de este mesías solar. Por ejemplo, Horus, siendo el sol o la luz, tenía un enemigo llamado Set. Set era la personificación de la oscuridad o la noche. Hablando metafóricamente, cada mañana Horus triunfaba en la batalla contra Set – mientras que en la noche Set conquistaba a Horus enviándolo al mundo subterráneo ….. Horus nació el 25 de diciembre de la virgen Isis-Meri. Su nacimiento fue acompañado por una estrella del este, la cual tres reyes del este siguieron para localizar y adornar al salvador recién nacido. A la edad de 12 años él fue un niño maestro prodigio, y a los 30 años fue bautizado por un personaje llamado Anup y comenzó su ministerio. Horus tuvo 12 discípulos que viajaban con él, haciendo milagros, sanando a los enfermos y caminado sobre el agua. Horus también era conocido por nombres como “La Verdad”, “La Luz”, “El Ungido Hijo de Dios”, “El Buen Pastor, “El Cordero de Dios”, y muchos otros. Después de haber sido traicionado por Tifón, Horus fue crucificado, sepultado por tres días, y resucitado”.

Vayamos por partes:

1) Sobre la relación entre Horus y Set – En el documental, Horus y Set son identificados como el sol y la oscuridad correspondientemente. Sin embargo, en los recursos egipcios existentes, una de las funciones de Set era proteger al sol en sus viajes de los ataques de Apopis, el dragón que lo quería destruir (Anet, p.12, http://www.librarything.com/work/453752). Si bien en ciertos escritos dice que en algunos ciclos se convierte en enemigo de Horus, con quien compite por el poder, finalmente, los dioses se deciden a favor de Horus. Pero en el mismo texto, encontramos que el mismo dios del Sol, Re, intercede por Set para adoptarlo como un hijo (Anet, p. 17, http://www.librarything.com/work/453752). Como vemos, la versión de Horus y Set entregada por Zeitgeist es simplificada a los efectos de cuadrarla dentro de la agenda sesgada de la producción.

2) Sobre Horus naciendo un 25 de diciembre – La única referencia en los documentos existentes relacionada con una fecha de nacimiento, habla del 31 de Khoiak (mes del calendario egipcio). Este mes coincidía flexiblemente con nuestro mes de Octubre, no Diciembre. Las posibilidades de que a usted le caiga un rayo son mayores que las de Horus naciendo un 25 de diciembre.

3) Sobre el nacimiento virginal – La madre de Horus, Isis, de acuerdo con los documentos de la antigüedad, no era virgen ni de la oreja izquierda. El nacimiento de Horus fue el producto de las relaciones sexuales entre Osiris e Isis, como lo establece Plutarco en su obra Osiris e Isis:

“Isis concibió con Osiris copulando con ella luego de su muerte (la de Osiris) y dio a luz el prematuro y débil de sus extremidades inferiores, Harpócrates” (nombre de Horus en su infancia) (Osiris e Isis, p. 19, http://thriceholy.net/Texts/Isis.html

No deja de ser interesante que la mitología egipcia, fruto de la superstición de los descerebrados de la época, nos entrega varias personajes llamados Horus. Tenemos uno de ellos en el primer himno del Libro Egipcio de los Muertos (http://www.aldokkan.com/religion/dead1.htm), cuya última estrofa dice que este Horus fue nacido cuando Osiris e Isis (hermana y hermano) tuvieron coito dentro del vientre de la madre (http://thriceholy.net/Texts/Isis.html). ¡Que el verdadero Horus se ponga de pie, por favor! Como vemos, para introducir la noción de un nacimiento virginal en este tipo de anomalías mentales y morales de los antiguos egipcios, se necesita estar desesperado por basurear al cristianismo.

4) Sobre los tres reyes que vinieron a adorarlo, el niño prodigio que enseñaba, el bautismo por medio de Anup a los 30 años, los 12 discípulos, la crucifixión y resurrección, etc. – NO HAY PRUEBAS DOCUMENTARIAS EN ABSOLUTO. Anup, el personaje que supuestamente bautizó a Horus nunca estuvo en el negocio de bautizar. Como una variación de Anubis, el dios chacal, su negocio era el embalsamado. Bautizar era una costumbre judía, y Juan el Bautista era conocido como el Bautista (Antigüedades de los Judíos 18.5.2, http://www.perseus.tufts.edu/cgi-bin/ptext?lookup=J.+AJ+18.116). En cualquier asociación de Horus con otros individuos, el registro indica que el número 12 no aparece nunca. ¿Fue traicionado por alguien llamado Tifón? Bueno, Tifón es el nombre griego para Set – y si Set era un enemigo, eso significa que no era un discípulo. Es más, la noción de “traición” ni siquiera existe en ese contexto, por lo cual el paralelo con Judas Iscariote es imposible de establecer. Para finalizar, Horus nunca fue crucificado, tampoco fue muerto y por ende, nunca resucitado. Conlusión inevitable: Los productores de Zeitgeist son mentirosos de la peor calaña y por ello no merecen el menor respeto de parte de la comunidad cristiana.

Más ridiculeces de Zeitgeist

Aquellos que han tenido la paciencia de ver la película, deben recordar que en ella se muestra una larga serie de “similitudes” o “paralelos” entre el cristianismo y los mitos egipcios. Para la persona sin educación y el incrédulo en general, la lista puede ser convincente, pero la persona intelectualmente objetiva que hace su propia investigación encontrará un gran número de ridiculeces que en muchos casos lo harán reír de buena gana. Una de ellas dice:

“Seb, Isis y Horus, la trinidad sagrada kamita, [se compara a] José, María y Jesús, una trinidad sagrada cristiana”.

Los productores del documental acaban de inventar una nueva trinidad. La ceguera espiritual que usualmente es acompañada por un infarto cerebral del tipo intelectual, no les permitió conocer que Jesús, su madre y su padrastro nunca fueron considerados una trinidad por el cristianismo. A lo sumo, en algunos sectores se les conoce como la sagrada familia. Además, la palabra “Tinidad” es totalmente diferente a la palabra “trío”, pero eso debe ser difícil de explicar a estos protozoarios mentales.

¿Pronto para una buena carcajada? Veamos otra comparación:

“Horus, el hermano de Sut el traidor [se compara a] Jesús, el hermano de Judas el traidor”.

¡Ahora resulta que Jesús y Judas Iscariote eran hermanos! Obviamente esta gente no es más ignorante por falta de tiempo.

Una tercera y última barrabasada:

“Las dos madres del Niño-Horus, Isis y Nefitis, quien eran dos hermanas [se comparan a] las dos madres del Niño-Jesús, que eran hermanas”.

Sin comentarios.

Hemos terminado con Horus – no se tome esta afirmación como que hemos matado a Horus, no sea cosa que los productores de Zeitgeist finalmente tengan razón.

Trabajos de referencia y fuentes de datos:

http://jb-fidei-defensor.xanga.com/638110989/zeitgeist-rebuttal-speech/

Libros recomendados:

Zeitgeist – The Movie Exposed- Is Jesus an Astrological Myth? Joel McDurmon, American Vision
Shattering the Christ Myth, James Patrick Holding,

Una buena página para estudiar el tema: http://www.tektonics.org/copycathub.html

Próxima semana: Krishna

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12
may

¿El Verbo era un dios?

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12
may

¿Sólo 144.000 irán al cielo?

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12
may

Jesucristo: ¿Una imitación de Dionisio, Horus, Krishna, Mitras y Attis?

Jesucristo: ¿Una imitación de Dionisio, Horus, Krishna, Mitras y Attis?

“Zeitgeist, el Fraude”

por Pablo Santomauro

Recientemente hemos recibido varias cartas de amigos interesados en conocer la verdad acerca de la película Zeitgeist, de gran difusión en el internet. Se trata de un documental que según sus creadores ya ha sido visto por millones de personas desde su inicio en 2007. Zeitgeist es una expresión del alemán, Zeit, era o tiempo, Geist, espíritu, y traduce flexiblemente como “el espíritu de la era”. El documental es un ataque frontal al cristianismo, pero tan absurdo y doloso que los medios de comunicación masiva se han negado a exhibirlo. Teniendo en cuenta que los medios de comunicación son, por regla general, antirreligiosos y específicamente anticristianos, y que no lo piensan dos veces para mostrar material que difame nuestra fe, es fácil discernir que estamos ante una basofia que nadie ha tomado en serio. Cerrados los caminos para difundir su material, los productores han recurrido al internet, medio que es un buen caldo de cultivo para engatuzar espíritus ignorantes y dispuestos.

Zeitgeist es presentado en tres partes. La primera afirma que el cristianismo es una derivación de los mitos astrológicos y literarios de culturas paganas de la antigüedad. La segunda parte, entre otras teorías demenciales, aboga que los atentados de Setiembre 11, 2001, fueron planificados por el gobierno de los EEUU, teoría ésta gestada por gente que por lo general se siente perseguida por helicópteros negros. Y la tercera parte también parece haber nacido en mentes que probablemente habitan en un “mundo raro”, para citar a Julio Iglesias. Se enfoca en política y economía a nivel mundial, así como en la carrera armamentista.

La parte que nos interesa refutar en este artículo es la primera, centrada ésta en las “similitudes” existentes entre ciertos mitos antiguos y la historia de Jesús, a la cual supuestamente se le adornó con las mismas características de las anteriores. Esta primera parte intenta demostrar que: 1) Jesús nunca existió, 2) Las enseñanzas del cristianismo y las mitologías tienen una raíz común, la astrología, y 3) Es por ello que existen grandes similitudes entre Jesús y ciertos dioses paganos. El documental selecciona cinco dioses de la antigüedad para demostrar el punto: Dionisio, Horus, Krishna, Mitra y Atis.

Dionisio

Tomemos primero a Dionisio. Zeitgeist dice lo siguiente acerca de él:

“Dionisio de Grecia, nacido de una virgen el 25 de diciembre, era un maestro itinerante que hizo milagros como convertir el agua en vino, se le conocía como el Rey de Reyes, el Hijo Unigénito de Dios, el Alfa y la Omega, y muchos otros, y luego de su muerte resucitó”.

Mientras el relator habla, la imagen de la película lee:

Veamos ahora si lo dicho aquí corresponde con los detalles del mito de Dionisio. La fuente más confiable para obtener información sobre Dionisio es una obra de teatro del autor Eurípides, llamada “Bacchae”. En la obra, Dionisio fue el hijo de Semele, una de las tantas amantes de Zeus. Como recordaremos, Zeus no dejaba títere con cabeza, y no existe la menor indicación de que no haya tenido relaciones sexuales con Semele. Aquí la virgen brilla por su ausencia y Zeus, el padre de Dionisio, de virgen no tenía nada.

En otra tradición, Dionisio es el hijo de Zeus y la diosa Persephone (Himno Orfico 29), donde el himno menciona que Zeus “tuvo coito con Persephone, una unión innombrable”. Esta fuente tampoco apoya para nada la tesis de Zeitgeist.

Con referencia al 25 de diciembre, nos deleitamos en reportar que no existe ninguna fuente pre-cristiana que mencione esa fecha como el nacimiento de Dionisio. Recién en el siglo cuarto, San Epifanio menciona el nacimiento de Dionisio y la fecha es el 6 de enero, no Diciembre 25.

¿Fue Dionisio un maestro itinerante? Parecería que sí. En Bacchae Dionisio se disfraza de sacerdote de su misma congregación a los efectos de promover su propio culto. Jesús, por el contrario, no se disfrazó de nada ni nadie, no hizo uso del engaño y su sola misión fue glorificar al Padre, predicar el evangelio y morir en la cruz por los pecados del mundo. Dionisio, por su parte, viajó por el mundo tratando de inducir a la gente a adorarlo, aceptar el regalo de su vino, y aquellos que lo rechazaban eran objeto de su furia. A menudo volvía demente a las mujeres hasta el punto de que procedían a comerse sus propios bebés.

Zeitgeist también dice que Dionisio convirtió el agua en vino, de la misma forma que Jesús lo hizo en las bodas de Caná. ¿Será acertada la comparación? Veamos la única tradición que relaciona a Dionisio con la creación de vino:

Pausanias nos dice en uno de sus escritos que en un lugar especialmente destinado para celebrar el festival anual en honor a Dionisio, tres jarrones vacíos son traídos por los sacerdotes y depositados dentro del edificio, delante de toda la audiencia. Entonces las puertas son cerradas y selladas por los sacerdotes mismos, permitiendo a los espectadores examinar el proceso. A la mañana siguiente, cuando se abren las puertas, entran al edificio y ¡voilá! Las jarras están llenas de vino (Description of Greece 6.26.1-2).

Yo siento tener que pinchar el globo, pero todo esto tiene un tufillo muy peculiar. Yo recomiendo al lector investigar las numerosas obras que documentan los trucos hechos por los sacerdotes de los templos paganos para impresionar a los fieles. Cristo por su parte, convirtió el agua en vino a plena luz del día y delante de muchos testigos. Tampoco hay mención en la obra de que Dionisio personalmente haya hecho el milagro. No existe tampoco ningún paralelo de credibilidad entre la historia del festival de Dionisio y el milagro de Jesús. En el caso bíblico tenemos un hecho auténtico jamás desmentido por los enemigos de Cristo, y en el otro un truco mágico de tercera categoría.

Finalmente, ¿murió Dionisio y resucitó? Sí y no. Por cierto que murió (así va el cuento pagano). Esta es la versión de Diodorus Siculus, la que yo me complazco en satirizar: “Algunos terrícolas lo descuartizaron e hicieron un caldo con sus partes. Su madre (Ceres) lo juntó pedacito por pedacito de nuevo y lo revivió. El hervir sus partes simboliza la tarea de hacer el vino, al que muchos hierven para hacerlo más fuerte y fragante. Su reconstrucción con pegalotodo es simplemente una ilustración de cómo luego de la vendimia, la recolección y cosecha de la uva en la estación del año acostumbrada, la tierra hace florecer las viñas de nuevo y ser abundantes como antes” (Historical Library, 203).

¿No es ésta un alegoría grotesca del proceso de las vitivinícolas y el crecimiento de las viñas? Por muy interesante que sea, ningún fabricante de vino la va a usar en su campaña publicitaria, por estúpida (con todo respeto). Esto es todo lo que mente pagana puede producir.

¿Cómo alguien con dos dedos de frente puede comparar la muerte y la resurrección de Jesús con este disparate mitológico? ¿Qué paralelo puede existir entre un hecho histórico concreto, con fecha y lugar geográfico bien establecidos ambos, y una representación “poética” de los ciclos anuales de la agricultura?

Una aclaración final que puede ayudar a discernir el verdadero espíritu detrás de este monumental fraude llamado Zeitgeist: el documental no dice directamente que Dionisio fue crucificado (aunque lo dice de los otros dioses), pero sí exhibe un amuleto asociado con él. Este consiste en una figura suspendida de una cruz, la que ustedes pueden observar en la imagen del comienzo ¿El problema con esto? Es un invento, una falsedad, nadie sabe de donde salió, y apareció por primera vez siglos después de la vida de Cristo. Es claro que los productores del documental deben haberlo sabido, pero su deshonestidad intelectual es patente a través de toda la obra y no nos debe sorprender. Debe quedar claro para los lectores que simplemente nunca existió una historia en la cual Dionisio fue crucificado.

Finalmente, ¿fue Dionisio llamado Rey de Reyes, el Unigénito Hijo de Dios y el Alfa y la Omega? No existe un solo documento primario que contenga esta información. ¡Qué pena que los productores de Zeitgeist se aprovechen de la ignorancia del publico! Dejamos planteado el desafío, si usted puede proveer tal información, contáctenos.

(Parte 2, proximamente – Horus de Egipto)

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John Owen – Vida Por Su Muerte…ARGUMENTOS

CAPITULO 1: DOS ARGUMENTOS BASADOS EN LA NATURALEZA DEL NUEVO PACTO

Argumento # 1

En Mateo 26:28, el Señor Jesucristo habla de “mi sangre del nuevo pacto.” Este nuevo “pacto” o “testamento” es el nuevo acuerdo o contrato que Dios ha hecho para salvar a los hombres. La sangre de Cristo derramada en su muerte es el precio del acuerdo, y tiene relación solamente con aquellos a quienes el acuerdo se aplica. Este nuevo pacto es diferente del antiguo pacto que Dios hizo con los hombres. En el antiguo pacto, Dios prometió salvar a todos los que guardaran sus leyes: “Que el hombre que hiciera estas cosas vivirá por ellas.” (Rom.10:5 y Lev.18:5) Pero, puesto que los hombres son pecadores no pueden guardar la ley de Dios y por lo tanto el antiguo pacto fue hecho inútil. En el nuevo pacto, Dios promete poner sus leyes en nuestras mentes y escribirlas en nuestros corazones. (He.8:10). Está claro entonces, que este acuerdo tiene relación sólo con aquellos en cuyos corazones y mentes Dios hace realmente esto. Puesto que es obvio que Dios no hace esto para todos los hombres, entonces no todos los hombres están incluidos en el pacto por el cual Cristo murió. Algunos han sugerido que Dios escribiría sus leyes en nuestras mentes, si sólo creyéramos. Pero poseer la fe, es lo mismo que tener la ley de Dios escrita en nuestros corazones. Entonces, decir como algunos dicen: “Si su ley está en nuestros corazones, entonces Dios escribirá sus leyes en nuestro corazón”, es pura tontería. La naturaleza del nuevo pacto hace claro que la muerte de Cristo no fue para todos los hombres.

Argumento # 2

El evangelio ha estado en el mundo a lo largo de los siglos desde que Cristo vino. No obstante naciones enteras han vivido sin conocimiento alguno de él. Si fuera la intención que la muerte de Cristo salvara a todos los hombres, a condición de que creyeran entonces el evangelio debería haberse divulgado a todos los hombres. De otro modo, el propósito de salvar a todos los hombres ha fracasado, puesto que no todos han escuchado. Pero esto no puede ser cierto porque sería contra la naturaleza y la sabiduría de Dios enviar a Cristo para salvar a todos y no asegurar que todos escuchen acerca de esto. ¿Estaría conforme a la bondad de Dios actuar de esta manera? Esto es como si un doctor fuera a decir que tiene la medicina que curaría todas las enfermedades en el mundo y no obstante ocultar ese conocimiento de muchas personas. En tal caso, ¿podríamos real-mente argumentar que el doctor tenía la intención sincera de curar las enfermedades de todos? Hay un número de textos que lo hacen claro, que millones nunca han escuchado ninguna palabra acerca de Cristo. Nosotros no podemos dar otra explicación del “porqué”, salvo la que dio Cristo mismo; “así Padre, pues que así agradó en tus ojos.” (Mt.11:26). Tales Escrituras como el Sal.147:19-20, Hch.14:16 y Hch.16:6-7, afirman los hechos de nuestra experiencia común; de que el Señor no ha asegurado que todos escuchen el evangelio. Debemos concluir que no es el propósito de Dios salvar a todos los hombres.

CAPITULO 2: TRES ARGUMENTOS BÍBLICOS BASADOS EN LA DESCRIPCIÓN BÍBLICA DE LA SALVACIÓN

Argumento # 3

Las Escrituras describen lo que Cristo Jesús hizo por su muerte como “La redención eterna”. (Esto significa nuestra liberación eterna del pecado, la muerte y el infierno.) Ahora, si esta bendición fue comprada para todos los hombres, entonces todos los hombres la tienen automáticamente o está a su disposición bajo ciertas condiciones. Por nuestra experiencia podemos ver que no es cierto que todos los hombres tengan la redención eterna, Entonces ¿Está disponible esta redención bajo ciertas condiciones?

Pregunto ¿Cumplió Cristo estas condiciones en nuestro favor o depende la satisfacción de estas condiciones de nuestro cumplimiento de otras? La primera de estas posibilidades, que Cristo cumple las condiciones necesarias para conceder la redención eterna significaría que todos los hombres tienen esa redención, circunstancia que no concuerda con la realidad que observamos en el mundo. Tenemos que decir entonces que si Cristo no cumple estas condiciones para que todos los hombres tengan la redención, entonces tiene que cumplirlas a favor de los que cumplen otras condiciones. En tal caso damos vuelta en un círculo, haciendo que las condiciones cumplidas por Cristo en la redención, dependan del cumplimiento de otras y así sucesivamente. Estos argumentos muestran cuan irrazonable es suponer que Cristo murió para obtener la redención eterna de todos los hombres. Si hubiera algunos que siguen insistiendo en que la redención eterna está disponible bajo ciertas condiciones, entonces no cabe duda que todos debieran ser notificados. Pero esta notificación no les es concedida a todos como ya hemos señalado en la parte tres, en el capítulo uno, argumento dos. Además, si obtener la redención eterna depende de que los hombres cumplan ciertas condiciones, entonces tienen la capacidad de cumplirlas o no. Si son capaces por sí mismos de cumplir las condiciones, entonces tenemos que decir que todos los hombres pueden de su propia capacidad creer el evangelio. Sin embargo esta postura es contraria a las Escrituras, las cuales enseñan que los hombres están muertos en pecado y por lo tanto no son capaces de cumplir ningunas condiciones. Si concordamos con la enseñanza bíblica de que los hombres no tienen la capacidad por sí mismos de cumplir las condiciones para obtener la redención eterna, entonces Dios piensa concederles o no la capacidad para cumplirlas. Si Dios piensa hacerlo, entonces ¿Porqué no lo hace? En tal caso todos los hombres serían salvos. Por otro lado, si Dios piensa no darles a todos los hombres la capacidad para creer, y sin embargo Cristo murió para dar la redención eterna a todos los hombres, entonces tenemos que Dios se encuentra exigiendo a los hombres capacidades que se ha negado a concederles. Evidentemente creer esto es una locura. Esto sería como si Dios prometiera a un muerto la capacidad de resucitar, cuando en realidad no tiene intención alguna de concederle dicho poder.

Argumento # 4

La Biblia describe en una manera muy exacta a aquellos por quienes Cristo murió. Nos dice que la raza humana está dividida en dos grupos y que Cristo murió sólo por uno de ellos. Las Escrituras que enseñan que Dios divide a los hombres en dos grupos son las siguientes:

1. Mateo 25:12 y 32

2. Juan 10:14 y 26

3. Juan 17:9

4. Romanos 9:11-23

5. 1 Tesalonicenses 5:9

Aprendemos que existen aquellos los cuales Dios ama y aquellos que odian, aquellos que conoce y aquellos que no conoce. Otras Escrituras dejan claro que Cristo murió sólo por uno de estos dos grupos. Nos dicen que murió por:

1. Su pueblo: Mateo 1:21

2. Sus ovejas: Juan 10:11,14

3. Su Iglesia: Hechos 20:28

4. Sus elegidos: Romanos 8:32-34

5. Sus hijos: Hebreos 2:13

De esto podemos concluir que Cristo no murió por aquellos que no son su pueblo o sus ovejas o su Iglesia. Por lo tanto no pudo haber muerto por todos los hombres.

Argumento # 5

No deberíamos describir la salvación en una forma diferente a como la Biblia lo hace. Y la Biblia no dice en ningún lugar que Cristo muriera por “todos los hombres”, o por “cada hombre”. Es cierto que la Biblia dice que “Cristo se dio a sí mismo en rescate por todos” (1Tim2:6), pero no se puede demostrar que esto signifique más que “todas sus ovejas” o “todos sus elegidos”. Si uno examina cuidadosamente cada texto en donde aparece la palabra “todos” fijándose en el contexto, entonces se dará cuenta de que la Escritura no enseña en ningún lugar que Cristo murió por cada hombre.

(En la parte cuatro, capítulos tres y cuatro, consideraremos en forma detallada muchos de los versículos que usan las palabras “mundo” y “todos” en relación con la muerte de Cristo.)

CAPITULO 3: DOS ARGUMENTOS BASADOS EN LA NATURALEZA DE LA OBRA DE CRISTO

Argumento # 6

En la Biblia hay muchos versículos que hablan del Señor Jesucristo como haciéndose responsable por otros cuando murió, por ejemplo:

1. El murió por nosotros Rom. 5:8

2. El fue hecho por nosotros maldición Gál. 3:13

3. El fue hecho pecado por nosotros 2 Cor.5:21

Tales expresiones dejan claro que Cristo estaba haciendo algo como sustituto en lugar de otros. Ahora bien, si El murió en lugar de otros, es de esperarse que todos aquellos por quienes ocupó lugar, ahora deban ser libres del enojo y del juicio divino. (Dios no puede castigar justamente tanto a Cristo como a aquellos para quienes El fue un sustituto). No obstante está claro que no todos los hombres son libres de la ira de Dios. (Vea Juan 3:36.) Por lo tanto, Cristo no pudo haber sido un sustituto por todos los hombres. Si todavía se insiste en que Cristo murió como un sustituto de todos los hombres, entonces tenemos que concluir que su muerte no fue un sacrificio lo suficientemente eficaz, porque no todos los hombres son salvos del pecado y del juicio. Efectivamente, si Cristo murió en lugar de todos los hombres entonces, se ofreció a sí mismo como un sacrificio por todos los pecados, (en tal caso, todos los hombres son salvos), o fue sólo un sacrificio por algunos de sus pecados, (en tal caso nadie es salvo, porque permanecen algunos pecados). Ninguna de estas declaraciones pude ser cierta como ya hemos visto en este libro. (Vea parte uno, capítulo tres). Será claro que no hay ninguna forma para decir que Cristo murió por todos los hombres.

Argumento # 7

Las Escrituras describen la naturaleza de la obra de Cristo Jesús como la obra de un mediador y un sacerdote: “El es el mediador del nuevo pacto.” (Heb.9:15) Cristo actúa como mediador siendo sacerdote de aquellos que El trae a Dios. Que Cristo Jesús no es el sacerdote de todos es obvio tanto de las Escrituras como de la experiencia, tal como hemos visto en la parte dos, capítulo dos de este libro.

CAPITULO 4: TRES ARGUMENTOS BASADOS EN LA NATURALEZA DE LA SANTIDAD Y LA FE

Argumento # 8

Si la muerte de Cristo es el medio por el cual aquellos por quienes murió son limpiados y santificados, entonces debió haber muerto sólo por aquellos que experimentan esto. Es obvio que no todos los hombres son hechos santos y por lo tanto Cristo no murió por todos los hombres. Quizás estaría bien comprobar que la muerte de Cristo es el medio para obtener la purificación del pecado y la santidad, esto lo haré en dos maneras: Primero, la adoración en el Antiguo Testamento fue diseñada para enseñar verdades acerca de la muerte de Cristo, la sangre de los sacrificios veterotestamentarios hacía posible que aquellos por quienes era derramada, fueran aceptados en la adoración a Dios. ¿Cuánto más ha de limpiar la sangre de Cristo a aquellos por quienes El murió? (Heb.9:13-14) Segundo, hay versículos que declaran fehacientemente que la muerte de Cristo hace precisamente las cosas que tuvo intención de realizar: “…el cuerpo del pecado fue destruido a fin de que ya no sirvamos más al pecado” (Rom.6:6); “…se dio a sí mismo para redimirnos y purificarnos” (Ti.2:14). Estos versículos, y muchos otros Insisten en que la santidad es el resultado inevitable en la vida de todos aquellos por quienes Cristo murió. Puesto que no todos los hombres son santos, Cristo no murió por todos.

Algunos sugieren en vano que la muerte de Cristo no es la causa de la santidad. Dicen que la santidad sólo llega a ser una realidad cuando el Espíritu Santo la trae o cuando es recibida por la fe. Pero la obra del Espíritu Santo y el don de la fe, son también el resultado o fruto de la muerte de Cristo. Así pues, esta sugerencia no cambia el hecho de que la santidad es el resultado inequívoco sólo en las vidas de aquellos por quienes Cristo murió. El hecho de que el juez da permiso y el carcelero abre la puerta de la prisión, no es la causa de la libertad del deudor; la causa es que alguien pagó por sus deudas.

Argumento # 9

La fe es esencial a la salvación. Esto queda claro de la Escritura (Heb.11:6) y la mayoría de la gente acepta este hecho. Pero como ya hemos visto, todo aquello que es necesario para salvación nos ha sido obtenido por Cristo. Ahora, si esta fe fue obtenida para todos los hombres por Cristo, entonces es nuestra con o sin ninguna condición. Si es sin condiciones, entonces todos los hombres la tienen. Pero como ya hemos visto, esto es contrario a la experiencia y a la Escritura. (Vea 2 Tes.3:2) Si la fe es dada bajo alguna condición, entonces yo pregunto ¿Cuál condición? Algunos dicen, que la fe es dada a condición de que no resistamos a la gracia de Dios. Sin embargo, no resistir realmente significa obedecer, y obedecer significa creer. Entonces, lo que tales personas están diciendo es que la fe les es concedida a aquellos que creen (es decir a los que tienen fe). Esto es sin lugar a dudas absurdo. Por otra parte, algunos argumentan que la fe no fue obtenida para nosotros por la muerte de Cristo. Entonces ¿Es la fe un acto de nuestra propia voluntad? Esto es contrario a la enseñanza de muchos textos bíblicos e ignora el hecho de que los incrédulos están muertos en pecados e incapaces de realizar cualquier acto espiritual. (1Cor.2:14). Entonces, regreso a la posición de que la fe es obtenida por Cristo. La fe es una parte esencial de la santidad. En el argumento número ocho mostré que la santidad es obtenida para nosotros por la muerte de Cristo. Por lo tanto, también obtuvo para nosotros la fe. Negar esto, es sostener que sólo obtuvo una parte de la santidad, es decir, faltando la fe. Ninguna persona que hable seriamente sugeriría tal cosa.

Aún más, Dios escogió su pueblo a fin de que sean santos; “nos escogió… para que fuésemos santos.” (Ef.1:4) Repito, que la fe es una parte esencial de la santidad. Al escoger a su pueblo para ser santo, seguramente Dios también escogió que tuviéramos fe. Fue una parte el acuerdo entre Dios el Padre y Dios el Hijo, que todos aquellos por quienes Cristo murió tendrían todas las bendiciones que el Padre quería darles. La fe es una de las bendiciones que el Padre da. (Heb.8:10-11) Las Escrituras enseñan claramente que la fe fue obtenida para nosotros por Cristo Jesús, quien es el “Autor y Consumador de nuestra fe” (Heb.12:2). Declaraciones tales como ésta y los tres párrafos anteriores confirman que la muerte de Cristo obtiene la fe para su pueblo. Puesto que no todos los hombres la tienen, Cristo no pudo haber muerto por todos los hombres.

Argumento # 10

El pueblo de Israel fue, en muchos sentidos, como una ilustración de la Iglesia neotestamentaria. (1Cor.10:11) Sus sacerdotes y sus sacrificios fueron ejemplos de lo que Cristo haría a favor de la Iglesia de Dios. Su ciudad, Jerusalén, es usada como un símbolo del cielo (He.12:22). Un verdadero israelita es un creyente (Jn.1:47), y un verdadero creyente es un israelita (Gál.3:29). Así, argumento lo siguiente: Si la nación de Israel fue escogida por Dios de entre todas las demás naciones del mundo, para ilustrar el trato de Dios con su Iglesia, entonces se sigue que la muerte de Cristo fue sólo por la Iglesia y no por todo el mundo. La manera que Dios trató con su pueblo escogido en el Antiguo Testamento, es una ilustración de cómo la salvación obtenida por Cristo no es para todos los hombres, sino sólo para su pueblo escogido.

CAPITULO 5: UN ARGUMENTO BASADO EN LA PALABRA “REDENCIÓN”

Argumento # 11

La manera en que la Biblia describe una doctrina, nos ayuda a entenderla. Una palabra usada en la Biblia para describir lo que Cristo realizó, es la palabra redención. “En quien tenemos redención por su sangre.” (Col.1:14). Esta palabra significa “librar una persona de la cautividad pagando un precio”. La persona no es redimida a menos que sea librada. Entonces, el significado mismo de la palabra nos enseña que Cristo no pudo haber obtenido la redención de aquellos que no son libres. Una redención universal (así llamada) la cual finalmente deja a cualquiera todavía en cautiverio, es una contradicción de términos.

En algunos versículos la sangre de Cristo es llamada “un pre-cio” y “un rescate” (Vea Mateo 20:28). El propósito de un rescate es para obtener una liberación de aquellos por quienes el precio ha sido pagado. Es inconcebible que un rescate sea pagado y la persona permanezca todavía como prisionera. Entonces ¿Cómo puede ser argumentado que Cristo murió por todos los hombres cuando no todos son salvos? Sólo los que son realmente librados del pecado pueden ser aquellos por los cuales Cristo murió. La “redención” no puede ser “universal”, como tampoco la Iglesia romana puede ser “universal”. La redención tiene que ser particular puesto que sólo algunos son redimidos.

CAPITULO 6: UN ARGUMENTO BASADO EN EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA “RECONCILIACIÓN”

Argumento # 12

Otra palabra que la Biblia usa para describir lo que Cristo obtuvo por su muerte es reconciliación; “enemigos… y ahora os ha reconciliado”. (Col.1:21) La reconciliación es la restauración de la amistad entre dos partes anteriormente enemigas. En la salvación de la cual la Biblia habla, Dios es reconciliado con nosotros y nosotros somos reconciliados con Dios; estas dos cosas deben suceder. La reconciliación de una parte y de la otra son dos hechos separados, pero ambos necesarios para hacer la reconciliación completa. Es necio sugerir que por la muerte de Cristo, Dios es ahora reconciliado con todos los hombres, pero que sólo algunos hombres están reconciliados con El. Espero que nadie sugiera que Dios y todos los hombres están reconciliados en esta manera, porque esa sería una reconciliación coja. No hay una reconciliación real a me-nos que ambas partes participen de ella. El efecto de la muerte de Cristo fue reconciliar a Dios con los hombres y viceversa: “fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo” (Rom.5:10), “el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.” (Rom.5:11). Así también ambas reconciliaciones se mencionan en 2 Cor.5:19-20; “Dios… estaba reconciliando… consigo… y sed reconciliados con Dios”. Ahora, no puedo ver como es que esta doble reconciliación puede ser “reconciliada” con la idea de que la muerte de Cristo fue para todos los hombres. Si por la muerte de Cristo, todos los hombres participan de esta doble reconciliación, entonces ¿Cómo es posible que la ira de Dios esté sobre algunos? (Jn.3:36). Seguramente que Cristo solo pudo haber muerto por aquellos que realmente son reconciliados.

CAPITULO 7: UN ARGUMENTO BASADO EN EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA “SATISFACCIÓN”

Argumento # 13

La palabra satisfacción para referirse a la muerte de Cristo, no se encuentra en la Biblia en español. No obstante el significado de la palabra (es decir, un pago completo de la deuda del deudor al acreedor) es una idea que el Nuevo Testamento usa frecuentemente, cuando se refiere a la muerte de Cristo. En nuestro caso, los hombres son deudores a Dios porque no guardan sus mandamientos. La satisfacción necesaria para pagar nuestros pecados es la muerte: “La paga del pecado es muerte.” (Rom.6:23) La ley de Dios es nuestro acusador al expresar la justicia divina en nuestra contra. Somos convictos como transgresores y por lo tanto merecemos morir. La salvación sólo es posible si Cristo paga nuestra deuda y así satisface la justicia de Dios. La muerte de Cristo es llamada una “ofrenda” (Ef.5:2) y una “propiciación” (1Jn.2:2). La palabra ofrenda significa un sacrificio expiatorio, es a saber, un sacrificio para hacer enmienda por el pecado. Propiciación significa una ofrenda para satisfacer la justicia. Así pues, po-demos usar la palabra satisfacción para abarcar toda la enseñanza bíblica acerca de significado de la muerte de Cristo. Por lo tanto, si Cristo por su muerte ha hecho una satisfacción efectiva por alguien, entonces Dios tiene que estar completamente satisfecho con ese alguien. Dios no puede exigir, justamente, un segundo pago de ningún tipo. ¿Cómo se puede decir entonces que Cristo murió por todos los hombres y no obstante muchos viven y mueren siendo pecadores, bajo la condenación de la ley de Dios? Que contesten aquellos que puedan reconciliar estas cosas. Yo digo que sólo los que son en realidad librados de su deuda en esta vida, son aquellos por los cuales Cristo hizo satisfacción.

CAPITULO 8: DOS ARGUMENTOS BASADOS EN EL VALOR DE LA MUERTE DE CRISTO

Argumento # 14

El Nuevo Testamento habla frecuentemente del valor o mérito de la muerte de Cristo, por el cual compró y obtuvo ciertos beneficios. Por ejemplo la redención eterna fue obtenida “por su sangre” (He.9:12); la Iglesia de Dios fue comprada “por su propia sangre” (Hch.20:28); los creyentes son llamados “pueblo adquirido” (1Pe.2:9).

Entonces Cristo por medio de su muerte compró, para aquellos por quienes murió, todas las cosas que la Biblia dice que fueron los efectos de su muerte. El valor de su muerte compró la liberación del poder del pecado y de la ira de Dios, de la muerte y del poder del diablo, de la maldición de la ley y la culpa del pecado. El valor de su muerte obtuvo la reconciliación con Dios, la paz y la redención eterna. Estas cosas son ahora los dones gratuitos de Dios porque Cristo los compró. Si Cristo murió por todos los hombres, entonces ¿Por-qué no todos los hombres reciben estos dones? ¿Acaso no tuvo suficiente valor su muerte? ¿Acaso es injusto Dios por no conceder lo que Cristo compró para nosotros? Resulta obvio que Cristo no compró estas cosas para todos los hombres, sino sólo para aquellos que verdaderamente llegan a gozar de ellas.

Argumento # 15

Hay frases frecuentemente usadas para hablar de la muerte de Cristo tales, como las siguientes: Cristo murió “por nosotros”, Cristo llevó “nuestros pecados”, etc.. El significado claro de tales frases es que Cristo en su muerte sustituyó a otros, para que fueran libres. Si en su muerte Cristo fue un sustituto por otros, ¿Cómo pueden estos morir llevando sus propios pecados? Cristo no pudo haber sido un sustituto a favor de ellos y por lo tanto, queda claro que no pudo haber muerto por todos los hombres. De hecho, decir que Cristo murió por todos los hombres es la manera más rápida para decir que no murió por ninguno. Porque si murió en lugar de todos y sin embargo no todos son salvos, entonces fracasó en su propósito.

CAPITULO NUEVE: UN ARGUMENTO GENERAL DE VERSÍCULOS PARTICULARES DE LA ESCRITURA

Argumento # 16

Hay un gran número de versículos bíblicos que podría usar para argumentar que Cristo no murió por los pecados de todos los hombres, he seleccionado solamente nueve y con ellos terminaré los argumentos de esta parte.

1. Gén.3:15 Este es el primer versículo en la Biblia donde Dios indica que hay una diferencia entre el pueblo de Dios y sus enemigos. Por la “simiente de la mujer” se entiende a Cristo Jesús y a todos los creyentes en Cristo. (Esto queda claro por el hecho de que la profecía acerca de la simiente de la mujer, es cumplida en Cristo y en su pueblo). Por “la simiente de la serpiente” se entiende a todos los hombres incrédulos del mundo (Vea Juan 8:44). Puesto que Dios prometió que existiría odio entre la simiente de la mujer y la simiente de la serpiente, resulta evidente que Cristo (la simiente de la mujer) no murió por la simiente de la serpiente.

2. Mat.7:23 Aquí Cristo declara que hay personas las cuales El nunca conoció. No obstante, en otro texto (Jn.10:14-17) dice que conoce a todo su pueblo. Seguramente que conoce a todos aquellos por los cuales El murió. Si hay algunos que El no conoce, El no pudo haber muerto por ellos.

3. Mat.11:25-27 Estas palabras dejan claro que hay algunos a los cuales Dios oculta el evangelio. Si es la voluntad del Padre que el evangelio les sea oculto, Cristo no pudo haber muerto por ellos. Debemos notar que Cristo está dando las gracias al Padre por haber hecho esta diferencia entre los hombres, una diferencia la cual muchos todavía rehúsan creer.

4. Jn.10:11,15,16,27,28 De estos versículos queda claro que:

a. Todos los hombres no son ovejas de Cristo.

b. La diferencia entre los hombres será evidente algún día.

c. Las ovejas de Cristo son identificadas como aquellas que “oyen la voz de Cristo”; los demás no la escuchan.

d. Algunos que todavía no están identificados como ovejas, ya son escogidos y llegarán a ser conocidos. “…también tengo otras ovejas” (vers.16).

e. Cristo murió, no por todos, sino específicamente por sus ovejas.

f. Aquellos por quienes Cristo murió, son los que le fueron dados por el Padre. Entonces, no pudo haber muerto por los que no le fueron dados.

5. Rom.8:32-34 En estos versículos es claro que la muerte de Cristo pertenece sólo a los elegidos de Dios y también que Cristo intercede solamente a favor de estas mismas personas.

6. Ef.1:7 Basándonos en este versículo tenemos que decir que, si la sangre de Cristo fue derramada por todos, entonces todos deben tener la redención y el perdón. Pero es obvio que no todos tienen estos privilegios.

7. 2 Cor.5:21 Así, en su muerte Cristo fue hecho pecado, para todos aquellos que son hechos la justicia de Dios en El. Si fue hecho pecado para todos los hombres, entonces ¿Porqué no son justificados todos?

8. Jn.17:9 La intercesión de Cristo no es a favor de todos los hombres y por consiguiente tampoco su muerte lo fue. (Vea parte dos, capítulos cuatro y cinco).

9. Ef.5:25 Cristo ama a la Iglesia y eso es un ejemplo de como un hombre debe amar a su esposa. Pero si Cristo amó tanto a otros como a su Iglesia y murió por ellos, ¡Entonces los hombres pueden amar a otras mujeres que no sean sus esposas!

Pensaba que podría añadir otros argumentos, pero al repasar lo expresado, tengo confianza de que lo argumentado será suficiente para satisfacer a cualquiera que puede ser satisfecho; aquellos que son obstinados no estarían satisfechos aunque fuera a incluir más. Entonces, concluyo aquí mis argumentos.

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