Tres etapas de la vida Cristiana
Tres etapas de la vida Cristiana
He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida — 2 Timoteo 4:7,8
Meditemos en el recorrido de nuestra vida cristiana en este mundo, es una Pelea, es una Carrera y es una Fe. Esto tiene que ser una alarma para los que piensan que la vida Cristiana es pasiva y confortable todo el tiempo, vivir una vida sin conflicto es la meta cuando uno no se da cuenta de esta verdad.
NO puede ser una realidad para el verdadero creyente pues hay una Pelea. Esto es lo que la nación de Israel fue enseñada en Jueces 3:1-4, pues necesitamos aprender como Pelear la buena batalla, de Fe. Nuestra lucha de creer a Dios y a todas Sus promesas encontradas en la persona de nuestro Dios y Salvador Jesucristo. La batalla de confiar en Jesucristo, Solamente y apegarse a Él y a Su Evangelio de la Esperanza y para la Gloria de Dios.
Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos – 1 Timoteo 6:12
Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado – 1 Corintios 9:26-28
Y si necesitamos y debemos Correr. Nosotros quienes creemos el Evangelio estamos en rumbo a un lugar, a la Gloria. Y no podemos ser desviados por las cosas de esta vida, de este mundo y todas las trampas del enemigo. Entonces en vez de caminar debemos correr para no ser desviado. Nosotros corremos para no caer en la trampa de idolatría de nosotros, que se cubre con la cara de todas las necesidades de esta vida, como nuestra casa, familia, trabajo, salud, belleza, negocios, etc. Estas cosas son los ídolos de la vida cristiana en el mundo, pues las personas están más interesadas en estas cosas que en las cosas eternas, celestiales y la Gloria de Dios, pues nosotros somos llamados a “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” Mateo 6:33, ¿Cuál de estas cosas es tu ídolo?
Y nosotros somos los que tienen la mirada en la Gloria, pues para nosotros es la madrugada y el sol (Jesucristo) pronto saldrá para traer luz a nuestras almas (Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación-Malaquías 4:2). Pues para los que están cerca de la meta, ellos han corrido, han peleado y sus ojos están puestos en la coronación. Esto es, entrar en la ciudad Celestial, entrar en el Reposo eterno, entrar en la Gloria de Dios y entrar en la Adoración de nuestro Dios y Salvador Jesucristo por toda la eternidad.
Cada uno de los creyentes en esta vida seguirá este camino.
Si las montañas fueran de oro
Si las montañas fueran de oro, si la arena del mar fuera diamantes, si el globo entero de la tierra fuera una gema, todavía estaría infinitamente debajo de la Gloria del Cielo.
En el Cielo, habrá libertad del pecado. Aquí en la tierra, el pecado mora en nuestra casa con nosotros, es tan natural para nosotros pecar como respirar. El alma que es más purificada y limpia por la Gracia de dios, no está sin completamente limpia de la corrupción del pecado. ¡Ningún pensamiento pecaminoso entrara en el Cielo! Ninguna mancha de orgullo u lujuria entrara en el Cielo. “No entrará en ella ninguna cosa inmunda” Apocalipsis 21:27
En el cielo, habrá libertad de los asaltos del dragón. Es nuestra tristeza tener diario a Satanás entre nosotros con sus tentaciones diarias y obrando en nosotros para que pequemos. ¡Pero esta vieja serpiente será hecha fuera para siempre en el Cielo! “Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre” Apocalipsis 20:10
En el Cielo, habrá libertad de todas las aflicciones. Nuestras vidas ahora están llenas de aflicciones diarias. “Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar; Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido” Salmos 31:10
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¿La ira de Dios o la Disciplina de Dios?
¿La ira de Dios o la Disciplina de Dios?
Por Rommel José Antonio Flores
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Todo hijo de Dios debe darse cuenta de que Dios ha preparado muchas lecciones para Él y ha tomado las medidas necesarias disponiendo las circunstancias, las experiencias y los sufrimientos, con el propósito de producir cierto carácter. No obstante, la disciplina de Dios sobre el creyente (oveja) nunca se debe comparar con o recibir como la ira de Dios sobre los inconversos (cabras).
En este día estaremos mirando tres diferencias enormes entre la disciplina de Dios sobre el creyente (oveja) y la ira de Dios en el día final sobre los inconversos:
a) El carácter en el cual Dios actúa. En la ira, Dios actúa como juez, en la disciplina Él actúa como un padre. La sentencia del castigo es el acto de un juez, todo es debido al cargo de culpabilidad del objeto. Este tipo de castigo nunca puede llegar a un hijo de Dios porque su culpabilidad fue trasferida a Jesucristo, “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados” 1 Pedro 2:24. Mientras los pecados del creyente no pueden ser castigados porque el cristiano no puede ser condenado, “Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne” Romanos 8:3, el creyente sin duda puede ser disciplinado por el Padre Celestial. El cristiano ocupa una posición enteramente diversa del no cristiano, él es un miembro de la familia de Dios. La relación que ahora existe entre él y Dios es la del Padre y un Hijo; y como hijo él debe ser disciplinado por sus pecados. La necedad esta en el corazón del creyente y la barra del Padre es necesaria para reprender, someter y humillar al hijo.
b) La segunda distinción entre la ira justa de Dios y la disciplina de Dios, son los recipientes de la ira y disciplina. Los objetos de la ira justa de Dios son sus enemigos, “los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder” 2 Tesalonicenses 1:9, y los recipientes de la disciplina de Dios son sus hijos, “y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo” Hebreos 12:5,6. La ira llega como castigo judicial y la disciplina como castigo parental.
c) La tercera distinción que debemos considerar es el diseño de cada una. La ira de Dios es un retribuyo pero la disciplina de Dios es curativa. La ira fluye de la cólera y la disciplina fluye del amor. La ira de Dios nunca es enviada sobre una persona para el bien de esa persona, la disciplina de Dios siempre es enviada sobre la persona para el bien de ella. La ira de Dios honra la ley de Dios y justifica su reinado como Rey y Juez del universo, la disciplina de Dios es el castigo divino que es enviado para el bienestar de cada uno de sus hijos en la tierra.
Y ahora, Señor, ¿qué espero?
En ti está mi esperanza.
Líbrame de todas mis transgresiones;
no me hagas la burla de los necios.
Mudo me he quedado, no abro la boca,
porque tú eres el que ha obrado.
Quita de mí tu plaga;
por la dureza de tu mano estoy pereciendo.
Con castigos corriges al hombre por su iniquidad;
como la polilla, consumes lo que es más precioso para él;
ciertamente, todo hombre es sólo un soplo. (Selah)
Escucha mi oración, oh SEÑOR, y presta oído a mi clamor;
no guardes silencio ante mis lágrimas;
porque extranjero soy junto a ti,
peregrino, como todos mis padres.
Aparta de mí tu mirada, para poder alegrarme,
antes de que me vaya de aquí , y ya no exista-
Salmos 39:7-13
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La Iglesia que Jesucristo Construyo
La Iglesia que Jesucristo Construyo
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¿Qué es la Iglesia verdadera? Es la Iglesia que Jesucristo edifico, Él es el fundador de esta Iglesia, ningún hombre construye esta Iglesia pero Jesucristo Solamente, Él dijo “Yo edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” Mateo 16:18
En la construcción de un edificio siempre hay un plan, materiales y la supervisión del edificio.
1- El Plan- Dios ha elegido una gran multitud de pecadores en Jesucristo, los cuales Él Salvara por la Soberana Elección de Gracia “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad” Efesios 1:3-5
2- Los Materiales- Jesucristo vino a la tierra a Redimir a cada uno de los Elegidos de Dios. Por Su Vida y Muerte el obtuvo la perfecta y completa Salvación para cada uno de los Elegidos de Dios “sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación” 1 Pedro 1:18,19
3- La Supervisión del Edificio- El Espíritu Santo de Dios traerá a Jesucristo (nuestra fundación) todos los pecadores que fueron elegidos por Dios y redimidos por Jesucristo “alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” Hechos 2:47
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¡Las cosas muertas nunca crecen!
¡Las cosas muertas nunca crecen!
Por John Angell James
Traducido Por Rommel José Antonio Flores
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Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto-Juan 15:1-2
¿Porque muchos de los que profesan ser cristianos nunca progresan en su vida espiritual y no hacen ningún esfuerzo para crecer en gracia? Porque no les importa, tomar una simple “profesión de fe” es lo que les importa, es su único deseo, pero crecer en gracia y en santidad, es un deseo muy lejos de ellos.
Ellos no quieren tener más…
Conocimiento experimental de la verdad,
Fe en Jesucristo
Semejanza a Dios
¡Ningún deseo de avanzar en tales cosas! ¿Es posible ser un cristiano pero indigente en el deseo de crecer en Gracia? ¡No, no es! ¡Le digo que, no es!
Si usted no tiene ninguna preocupación en crecer en Gracia-¡Es porque no hay Gracia en usted!
Usted es un pedazo de madera muerta-¡Y no una rama viva!
Usted es un cadáver espiritual –¡Y no un hombre vivo!
En este estado no puede haber crecimiento –¡Las cosas muertas nunca crecen!
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Todas las cosas ha entregado en su mano
El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano-Juan 3:35
Por Rommel José Antonio Flores
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Todas las cosas han sido puestas en las manos y bajo los pies de nuestro Glorioso, el Dios-Hombre, Salvador, Mediador Jesucristo “Todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas. Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos” Hebreos 2:8-9
Todas las cosas han estado en sus manos y bajo sus pies como Dios. Estas declaraciones no se refieren a Jesucristo nuestro Salvador en su Divinidad, más bien en su oficina como el Dios-Hombre, nuestro Mediador. Él es Dios, el Hijo, la segunda persona de la Santa Trinidad, Él es el creador y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder. Por lo tanto, como Dios, nada se podía poner en sus manos y bajo sus pies. Como Dios, Él es dueño y gobernante de todas las cosas. Dios el Hijo es igual con Dios el Padre “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno” 1 Juan 5:7
Todas las cosas han sido puestas en las manos de Jesucristo y bajo sus pies para que lo gobierne y disponga todas la cosas para la Salvación de su Pueblo, la Iglesia “como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste” Juan 17:2, y en Romanos 14:9 leemos “Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven”
Por Su obediencia al Padre en su gran obra Redentora, el Señor Jesucristo tomo su asiento como un hombre, Emmanuel, como Dios en carne humana, sobre el Trono del Cielo, tal como los profetas testificaron de Él. Se sentó en Gloria porque su obra fue acabada, según la voluntad y el propósito del Dios Trino.
En Hebreos 10:5-14 el Espíritu Santo nos da la interpretación de la profecía de David en Salmos 40, Porque no era posible que el pecado fuera puesto lejos de otra manera, Jesucristo vino a morir por los pecados de su pueblo, la Iglesia compuestas de judíos y gentiles. Con su misión cumplida, la Salvación perfecta obtenida, Él se sentó a la diestra del Padre Celestial para Reinar para siempre “el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas” Hebreos 1:3
Regocijaos en el Señor siempre ¡Regocijaos! Es la clara declaración de Hebreos 1:1-9 porque todas las cosas están en las manos de nuestro amado Salvador, Jesucristo.
En el cielo se encuentra un trino, en este trono está sentado nuestro Redentor Jesucristo, gobernando completamente todo, y este trono es llamado, “el trono de Gracia”, y Él nos llama hacia el trono de Gracia “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” Hebreos 4:16
Recline su alma y descanse…
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados-Romanos 8:28
Recuerde, que nada sucede en su vida cotidiana, qué en primer lugar no fue ideado en la eternidad, y aconsejado por Jesucristo para su bien y en su favor, para que todas las cosas puedan trabajar juntas para su ventaja y beneficio en esta vida.
Aprendamos a dejar la providencia en la mano del buen Consejero (Jesucristo), reclinemos nuestras almas y confiemos que él es demasiado Sabio para errar en su predestinación, y demasiado bueno para ser cruel, y que en el consejo de la eternidad, lo mejor fue ordenado que habría podido ser ordenado– que si usted y yo habíamos estado allí, no habríamos podido ordenar medios tan buenos para nuestra Salvación.
Recline su alma y descanse en que al final veremos que todo fue hecho bien y que debemos estar bien con todo lo que pasa en nuestras vidas.



