Una Mujer para mi Hijo
Una Mujer para mi Hijo
Por Pastor Henry Mahan
Traducido por Rommel José Antonio Flores
“Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en años; y Jehová había bendecido a Abraham en todo. Y dijo Abraham a un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito; sino que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac” Génesis 24:1-4
No existe imagen, tipo de Cristo, qué sea perfecto. Dios utiliza pequeñas historias y gente para enseñar acerca de las verdades Eternas, y el hecho de que los personajes son de carne y las incidencias tienen lugar en el mundo es suficiente para que sean ilustraciones imperfectas. En esta historia el siervo de Abraham está en la búsqueda de una novia para Isaac (el hijo de Abraham), Abraham representa al Padre celestial; ISAAC, al Señor Jesús, el Siervo, los ministros del evangelio (instrumentos del Espíritu Santo), y Rebeca, todo verdadero creyente.
(Versículo 1-4) Abraham era muy rico, y su hijo, Isaac, era el heredero de todas las cosas que Abraham poseía. Él envió a su siervo de confianza para encontrar una novia para Isaac, una novia para compartir con él todas las Riquezas y Glorias del Reino.
El Señor Jesucristo, el Hijo unigénito del amor de Dios, es el heredero de todas las cosas. El Padre ha dado todas las cosas en sus manos (Juan 3:35, Juan 5:23; Col 1:16-18). Él es el Señor y el Rey por diseño, por decreto, y por su muerte (Romanos 14:9; Juan 17:1-3). Dios ha escogido de cada tribu, lengua, pueblo y nación para ser la novia de su hijo y ser los herederos con él de todo lo que Él adquirió y posee. (Romanos 8:14-17; Romanos 8:29-31; Efesios 1:3-7).
El Padre llama y envía a Sus siervos (predicadores del evangelio) al mundo para encontrar esta novia de Cristo (Marcos 16:15-16; 2 Cor. 5:18-20, 1 Cor. 1:17-18; 1 Cor. 1:26-31).
(Versículo 5-9) estoy seguro que el siervo estaba lleno de preguntas acerca de su misión, pero una pregunta importante fue: “¿Qué pasa si la mujer no está dispuesta a abandonar su hogar y la familia. ¿Para Amar, darse en matrimonio, y darse a sí misma a un hombre que no conoce y nunca ha visto?” Abraham aseguró a su siervo que él no iría solo, sino que el Señor Dios, quien hizo el heredero Isaac, iría con él y recompensaría sus esfuerzos. “Él enviará su ángel antes de ti”.
Los predicadores de Dios no andan solos en el mundo para persuadir a los hombres a amar, creer, y llegar a Cristo por su propia lógica, poder de la persuasión y la retórica. El Espíritu de Dios que está con ellos va a vivifica, despierta, y da a los pecadores oídos para escuchar el Evangelio, los ojos para ver las bellezas de Cristo, y un corazón para amarlo (Salmo 110:3; Efesios 2:1-10). La novia había sido elegida (2 Tesalonicenses 2:13), el siervo viaja y piensa en todas las cosas que debe decirle a la novia (2 Timoteo 2:9-10), la novia escuchará la voz de su amado a través del mensaje del ciervo (Juan 10:23-30), y la novia viene. (Juan 6:37-40; 2 Corintios 2:14-16).
(Versículo 10-14) El siervo fue al lugar donde las mujeres vinieron a sacar agua,y sabiendo la gran responsabilidad que recaía sobre él y la imposibilidad de la tarea humanamente hablando, solicitó ayuda divina en oración sincera.
La apertura del corazón a Cristo, la resurrección de los muertos espiritualmente, la convicción del pecado, el arrepentimiento genuino hacia Dios y fe en el Señor Jesús son “imposibles para los hombres” (Mateo 19:24-26: 1 Corintios 2: 9-12). Predicamos, pero el Espíritu de Dios revela al Señor Jesús en el corazón (Juan 16:13-15). Enseñamos a la mente, pero sólo Dios puede enseñar al corazón (Juan 6:44-45). Todos los que vienen a Cristo y reciben de Él, deben ser nacidos de Dios (Juan 1:10-13), porque un verdadero arrepentimiento y la fe salvadora son dones (regalos) de Dios. (Romanos 2:4; II Timoteo 2: 24-25; Efesios 2:8-9: Filipenses 1:29).
(Versículo 32-51) El siervo fue bienvenido en la casa de Rebeca, pero no participó de sus comodidades hasta que realizó su misión y declaró su mensaje. Aun así, los siervos de Cristo son hombres en misión que no les importa el mundo y sus comodidades y honores, pero fueron llamados por Dios para revelar a Cristo. (Hechos 20:33). El Siervo declaró a Rebeca y su parentela las glorias de Isaac. Los siervos de Cristo tienen un mensaje, Cristo y a Jesucristo crucificado (1 Cor. 2:1-2). La novia no debe ser atraída por el siervo ni a lo que él tiene que ofrecer, sino sólo a Cristo.
(Versículos 56-58) Por último, después de que el caso había sido declarado, la cuestión fue dirigida a Rebeca. ¿Irás tú? “Y ella dijo,” voy a ir. “La fe en Cristo, la salvación en Cristo, y un interés en el Señor Jesús es personal y un total compromiso. Los niños no pueden ser bautizados para ser parte del Pacto y el Reino, los jóvenes no son Salvados porque sus padres conocen a Dios, esposas y esposos no participan de la Gracia porque se casan con los creyentes (recuerde a la esposa de Lot), y la salvación no es el resultado de terapia grupal. Conocer al verdadero Dios y a Jesucristo es una experiencia personal, cuando Dios se complace en revelar a un individuo. (Gálatas 1:15-16; 2 Timoteo 1: 12; Salmo 9-3).
El libro de Jonás parte 3
El libro de Jonás parte 3
(Tipo de la redención a través de Cristo Jesús)
Por Pastor Jesse Gistand
Traducido por Rommel José Antonio Flores
Salvación a los Gentiles: “Cuando el rey de Nínive se enteró del mensaje, se levantó de su trono, se quitó su manto real, hizo duelo y se cubrió de ceniza” Jonás 3:6
El libro de Jonás, como usted sabe, es un cuadro glorioso del rescate para pecadores a través del señor Jesús Cristo. Los cuatro capítulos ilustran un cierto aspecto de su Gracia maravillosa en el rescate.
Capitulo 1 – es sobre el trabajo sustitutivo de Cristo, como el alternativo para los pecadores a la destrucción eterna. Jonás 1:12 ¡Cristo es nuestro cordero!
Capitulo 2 – es un cuadro de los sufrimientos de Cristo bajo la ira de DIOS para los elegidos suyos. Mientras que los marineros están gozando de la calma de un mar reclinado. Jonás ha sido tragado al infierno. Jonás 2:2 ¡Cristo es Nuestra Paz!
Capitulo 3 – es todo sobre la predicación del evangelio. Un mensaje de amor condescendiente de Cristo nuestro gran rey que se humilló y vino abajo de la gloria del cielo, desvestido de su GLORIA absoluta, y se puso la harpillera de la humanidad. “Dios enviando á su Hijo en semejanza de carne de pecado” Romanos 8:3. Para sufrir para nosotros y con nosotros. Su acto es lo que honró a DIOS. Vea Isaías 53:11.
Era l humildad del rey que causó arrepentimiento por todo el reino. Incluso cuando vemos qué Cristo hizo, por una revelación del Espíritu de DIOS, a nosotros nos mueve a seguir a Cristo en obediencia. Éste es el arrepentimiento verdadero. El arrepentimiento verdadero es un acto de DIOS. El Padre Celestial concede arrepentimiento verdadero. Vea “Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron á Dios, diciendo: De manera que también á los Gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida” Hechos 11:18. DIOS tiene que dar vuelta al pecador en su trayectoria hacia la destrucción. Vea Lucas 22:32.
Pero esto es el resultado del arrepentimiento y la consecuencia de la muerte de Cristo en el calvario que es revelada a nuestros corazones como era en Nínive así que movida por su rey orgulloso que es traído al arrepentimiento por la palabra del DIOS vivo. ¡Cristo es nuestra salvación!
Este arrepentimiento grande y glorioso ocurre cuando el Evangelio de Jesús Cristo se predica fielmente. Cuando los criados de DIOS han pasado a través “de seminario del vientre de la ballena” y ellos mismos creen el informe; ¡siendo los primeros en participar en las aflicciones del Evangelio, son como los hombres muertos, predicando a los hombres muertos, y a los honores de DIOS esa clase de servicio solamente!
¿De que se trata el Capitulo 4? ¡El final de la LEY!
El libro de Jonás parte 2
El libro de Jonás parte 2 (Tipo de la redención a través de Cristo Jesús)
Por el Pastor Jesse Gistand
Traducido por Rommel José Antonio Flores
El capítulo dos es una vista del trabajo curioso de Jehová labrado en las partes más inferiores de la tierra
En la conexión con el capítulo anterior es que para los hombres la salvación es una cuestión de fe. Esos marineros están gozando la bendición de la tranquilidad y de la calma. ¡Fe causada esto! “JUSTIFICADOS pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” Romanos 5:1
¡Pero la fe no los Salvó! Era Cristo Jesús caracterizado por Jonás quien los Salvó. El mar no hubiera obedecido sino fuera por que lanzaron a su pastor al agua. ¡O NO! Hay solamente un sacrificio para el pecado. Y el Todopoderoso Dios tenía respecto a el sacrificio y no su fe, vea Hebreos 11:4.
¡Debemos creer, pero nuestra fe es inútil si Cristo no murió!
Lo qué tenemos es el gran trabajo de expiar del Hijo de Dios. El lenguaje de este capítulo corresponde con el salmo mesiánico “Con mi voz clamé á Jehová, Y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.)” Salmos 3:4, vea también Salmos 118:5; Salmos 120:1.
Nos enseñan que Cristo tuvo que sufrir la muerte tremenda de la justicia para su gente. La angustia y los gritos constantes del salmista, quienquiera que eran, son los testimonios del Espíritu de Cristo, que nos demostraría de los sufrimientos de Cristo y de la gloria que deben seguir, vea 1 Pedro 1:11.
Jonás 2:3-6, nos enseña de la naturaleza abrumadora del sufrimiento y de la agonía de Cristo. Esto él llamó su bautismo “De un bautismo tengo que ser bautizado; y ¡Cómo me angustio hasta que se cumpla!” Lucas 12:50.
Salmos 88:1-6, describe la ira de Dios sobre Cristo y su angustia. ¿Quién puede saber el sufrimiento del hombre santo y justo? Ninguno por sí mismos. Los sufrimientos acumulativos de toda su gente en todos los tiempos se envuelven en este momento sagrado en que DIOS su padre lo abandonó.Podemos solamente mirar en temor y en asombro en una sabiduría y una justicia y muy pronto la cual será misericordia. ¡Él está solamente y no hay ninguno con él! La ballena de la justicia se ha vaciado sobre Cristo.
“Descendí a los cimientos de los montes; La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, Oh Jehová Dios mío” Jonás 2:6. Explica el equivalente de la duración de sus sufrimientos. Era un acto eterno de la expiación. El pecado es infinito en él, es ofensa y la justicia exige un castigo infinito. ¡No intente comprenderla, cree en ella, a fin de que venga cerca de usted! Y nosotros nunca podríamos satisfacer la justicia.
“Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo.” Jonás 2:7, Cuando Jonás fue dado Gracia para mirar a Jehová en el templo. Conocer que el Dios era su Dios y que éste no destruiría a su criado, incluso tan a Jesús Cristo mientras que estaba abandonado del Padre sabía que su padre no lo abandonaría completamente a la muerte y a la destrucción.
“No dejarás que mi vida termine en el sepulcro; no permitirás que sufra corrupción tu siervo fiel. Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha.” Salmos 16:10-11
Era pero por un pequeño momento que él ocultó su cara, como él hizo para Jonás, él hizo también para Cristo y los suyos en él. Era un trabajo corto que el SEÑOR realizó y cortó en justicia eterna. “Porque el Señor va a ejecutar rápida y terminantemente su justa sentencia sobre la tierra” Romanos 9:28
Algunas horas oscuras y horribles en el árbol maldecido y tres días en el sepulcro, para el hijo sin pecado de Dios, en lugar del incalculable número de redimidos, que tendrían que pasar toda la eternidad bajo la ira santa de DIOS, y todavía no satisfarían la justicia. ¡Qué Dios-Hombre! “Mas él herido fue por nuestras rebeliones” Isaías 53:5.
“Yo, en cambio, te ofreceré sacrificios y cánticos de gratitud. Cumpliré las promesas que te hice. ¡La Salvación viene del Señor!” Jonás 2:9, Se parece contradictorio que Jonás daría gracias antes de ser rescatado. Su liberación todavía no ha venido. Pero que más asombroso es el hecho que Cristo dio gracias en la cara de su traición y crucifixión.
“Y comiendo ellos, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio á sus discípulos, y dijo: Tomad, comed. Esto es mi cuerpo. Y tomando el vaso, y hechas gracias, les dio, diciendo: Bebed de él todos; Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados.” Mateo 26:25-30. Él bendijo, él dio gracias, y él cantó un himno. ¡Qué plenitud de Gracia!
“Y mandó Jehová al pez, y vomitó á Jonás en tierra.” Jonás 2:10, Aquí tenemos la resurrección de nuestro salvador. La justicia esta satisfecha. Se levanta Cristo. Nuestros pecados han sido purgados por él solamente. ¡Hallelujah, Gloria Dios! ¡Se acabo! La muerte no puede lastimarnos más. ¡La ballena de la Santa Justicia esta contenida!
¿Ahora qué? ¡Que le diré! El perdón y la paz ahora serán proclamados a los gentiles, eso es lo que. Además, creerán, simplemente porque Cristo ha puesto lejos su pecado, y el gran trabajo de evangelizar al mundo de los gentiles deberá comenzar. El mensaje está preparado. El mensajero está preparado. Deja ver si la gente está preparada.
“Y los Gentiles oyendo esto, fueron gozosos, y glorificaban la palabra del Señor: y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.” Hechos 13:48.
El libro de Jonás parte 1
El libro de Jonás parte 1 (Tipo de la redención a través de Cristo Jesús)
Por Pastor Jesse Gistand
Traducido por Rommel José Antonio Flores
Capítulo 1 – Substitución
El primer capítulo de Jonás es una ilustración gloriosa de la doctrina de la substitución. Un hombre que perece para salvar a muchos. Nuestro principal para dar la credibilidad a este libro increíble, que esta lleno de milagro y más milagros, señalando al milagro de su Gracia que Salva, directamente la experiencia de Jonás apunta al gran sacrificio que Cristo Jesús vino a preformar para ésos que él vino a Salvar. No falte de entender esto. No tropiece en la piedra, al tropezar como lo hacen muchos quién no beberá del agua de la vida “Jesús Cristo” de la roca cuya historia de la redención se encuentra en las escrituras.
“Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.” Mateo 12:40
Jonás está como tipo claro de Cristo Jesús de varias maneras:
1) Su nombre significa Paloma u pichón, Era el sacrificio de un judío pobre que no podría producir traer un cordero al sacerdote para expiar su pecado (Levítico 5:7). Este sacrificio señala a Jesús Cristo el gran sacrificio de los pobres pecadores que no pueden traer cualquier cosa a la tabla de la justicia para satisfacción (2 Corintios 8:9)
2) Jonás nació en las regiones de Galilea como nuestro Salvador (Josué 19:10-13). Gith-hepher era una cuidad en Neftalí, cuál alternadamente estaba en la región de Galilea. Los fariseos pensando que sabían las escrituras afirmaron con confianza que ningún profeta se levanto afuera de Galilea (Juan 7:52). Faltaron de mirar al único profeta que salio de Galilea. Y la teología de la mayoría del cristianismo falta hoy de mirar a ese profeta que salio de Galilea.
La nave de los marineros a que Jonás tomó para huir de la presencia del SEÑOR, representa no el mundo, sino los elegidos de Dios. Es para ellos que Cristo entró en este mundo tempestuoso del pecado y del caos “Mas Jehová hizo levantar un gran viento en la mar, é hízose una tan gran tempestad en la mar, que pensóse se rompería la nave. Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno llamaba á su dios: y echaron á la mar los enseres que había en la nave, para descargarla de ellos. Jonás empero se había bajado á los lados del buque, y se había echado á dormir” Jonás 1:4,5
El Espíritu Santo en orden para atar este acontecimiento histórico al la redención de los creyentes en Cristo Jesús, registro para nosotros en el evangelio de Mateo una anécdota similar tan llamativa a Cristo Jesús y a sus discípulos que uno tendría ser ignorante de la cuenta, ciego o rebelde para no ver la intención de nuestro amo para demostrar que El mismo es El mayor y el antitipo de Jonás (Mateo 8:24-27).
Como los discípulos de nuestro SEÑOR así estos marineros fueron hechos para ver el peligro en que sus vidas estaban. Este apuro enviado por la providencia divina las condujo a la búsqueda de Jonás. Así conociéndose de él aprenden sobre el Dios verdadero y vivo, y la manera de la salvación con la muerte sustitutiva de otro “El les respondió: Tomadme, y echadme á la mar, y la mar se os quietará: porque yo sé que por mí ha venido esta grande tempestad sobre vosotros.” Jonás 1:12. Aquí está tu substitución. ¡Aquí está el Evangelio! ¡Aquí está la única manera de Salvación para los Pecadores! Cristo debe ser levantado para arriba (Isaías 53:5, Juan 3:13,14; Juan 12:31-32)
Sus respuesta es típica de los hombres y de las mujeres que son justos del uno mismo que todavía no se convencen de su estado arruinado espiritual “Y aquellos hombres trabajaron por tornar la nave á tierra; mas no pudieron, porque la mar iba á más, y se embravecía sobre ellos” Jonás 1:13. Es insensatez a la mente carnal para pensar que su seguridad eterna debe venir con la muerte de otro, mientras que no hacen una pausa y hacen nada. Cuando el Dios ha convencido al pecador de que la seguridad mienta en la creencia, el no hacer, no esforzándose, no trabajando contra las mareas y los vientos del pecado y de la carne; ellos, por el milagro de la fe, ellos mismos se lanzan sobre el mandamiento gracioso a creer en él al que Dios ha enviado, y encuentran reposo para sus almas “Así que tomaron a Jonás y lo lanzaron al agua, y la furia del mar se aplacó” Jonás 1:15.
El resultado de la creencia, que es la obediencia de la fe, ordenado a todos (Romanos 16:25,26). Es un conocimiento y una devoción al Dios verdadero y vivo “Y temieron aquellos hombres á Jehová con gran temor; y ofrecieron sacrificio á Jehová, y prometieron votos” Jonás 1:16
¿Dios te ha Salvado así? Mi oración es que él le ha Salvado así. “MAS Jehová había prevenido un gran pez que tragase á Jonás: y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches” Jonás 1:17. Deje saber al mundo que la muerte de Cristo Jesús no era ningún accidente. No era ninguna tragedia o martirio como los hombres suponen, solamente el acto de un Dios Soberano que estaba completamente en control de cada acontecimiento en el mundo, del concepto de la oficina de Cristo Jesús como el cordero matado de la fundación del mundo, a la caída del hombre, a la cruz del calvario en donde el hijo de Dios aparecía traer la luz y la inmortalidad de la luz a través del evangelio. “A éste, entregado por determinado consejo y providencia de Dios, prendisteis y matasteis por manos de los inicuos, crucificándole” Hechos 2:23.¡Que Dios le de ayuda para ver a mi SEÑOR Jesús Cristo el venir en el volumen del libro, esta escrito de él!
“Entonces dije: He aquí, vengo; En el envoltorio del libro está escrito de mí” Salmos 40:7
(Lea Juan 5:46, Juan 5:39, Lucas 24:27)
Cuatro Leprosos
Cuatro Leprosos
Por Henry Mahan
Traducido Por Rommel José Antonio Flores
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“Y aconteció que después de esto, Ben-adad, rey de Aram, reunió a todo su ejército, y subió y sitió a Samaria. Y hubo gran hambre en Samaria; y he aquí, la sitiaron, hasta que la cabeza de un asno se vendía por ochenta siclos de plata, y la cuarta parte de un cab de estiércol de paloma por cinco siclos de plata. Pasando el rey de Israel por la muralla, una mujer le gritó, diciendo: ¡Ayúdame, oh rey señor mío! Y él respondió: Si el SEÑOR no te ayuda, ¿de dónde te podré ayudar? ¿De la era o del lagar? Y el rey le dijo: ¿Qué te pasa? Y ella respondió: Esta mujer me dijo: “Da tu hijo para que lo comamos hoy, y mi hijo lo comeremos mañana.” Así que cocimos a mi hijo y nos lo comimos; y al día siguiente, le dije a ella: “Da tu hijo, para que lo comamos”; pero ella ha escondido a su hijo. Y sucedió que cuando el rey oyó las palabras de la mujer, rasgó sus vestidos y como él pasaba por la muralla, la gente miró, y vio que interiormente, llevaba cilicio sobre su cuerpo. Entonces él dijo: Así me haga Dios, y aun me añada, si la cabeza de Eliseo, hijo de Safat, se mantiene sobre sus hombros hoy. Y Eliseo estaba sentado en su casa, y los ancianos estaban sentados con él. Y el rey envió a un hombre de los que estaban en su presencia; pero antes de que el mensajero llegara a Eliseo, éste dijo a los ancianos: ¿Veis cómo este hijo de asesino ha enviado a cortarme la cabeza? Mirad, cuando el mensajero llegue, cerrad la puerta y mantenedla cerrada contra él. ¿No se oye tras él el ruido de los pasos de su señor? Estaba aún hablando con ellos, cuando he aquí que el mensajero descendió a él, y le dijo: Mira, este mal viene del SEÑOR; ¿por qué he de esperar más en el SEÑOR? Entonces Eliseo dijo: Oíd la palabra del SEÑOR. Así dice el SEÑOR: “Mañana como a esta hora en la puerta de Samaria, una medida de flor de harina se venderá a un siclo, y dos medidas de cebada a un siclo.” Y el oficial real en cuyo brazo se apoyaba el rey, respondió al hombre de Dios, y dijo: Mira, aunque el SEÑOR hiciera ventanas en los cielos, ¿podría suceder tal cosa? Entonces Eliseo dijo: He aquí, tú lo verás con tus propios ojos, pero no comerás de ello. Y había cuatro leprosos a la entrada de la puerta, y se dijeron el uno al otro: ¿Por qué estamos aquí sentados esperando la muerte? Si decimos: “Entraremos en la ciudad,” como el hambre está en la ciudad, moriremos allí; y si nos sentamos aquí, también moriremos. Ahora pues, vayamos y pasemos al campamento de los arameos. Si nos perdonan la vida, viviremos; y si nos matan, pues moriremos. Y se levantaron al anochecer para ir al campamento de los arameos. Y cuando llegaron a las afueras del campamento de los arameos, he aquí, no había allí nadie. Porque el Señor había hecho que el ejército de los arameos oyera estruendo de carros y ruido de caballos, el estruendo de un gran ejército, de modo que se dijeron el uno al otro: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros. Por lo cual se levantaron y huyeron al anochecer, y abandonaron sus tiendas, sus caballos y sus asnos y el campamento tal como estaba, y huyeron para salvar sus vidas. Cuando llegaron los leprosos a las afueras del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y se llevaron de allí plata y oro y ropas, y fueron y lo escondieron; y volvieron y entraron en otra tienda y de allí también se llevaron botín, y fueron y lo escondieron.” 2 Reyes 6:24-7:8 (La Biblia de las Américas)
La ciudad de Samaria había sido rodeada por el ejército sirio por mucho tiempo, y había una gran hambre en la ciudad de modo que la cabeza de un asno se vendía por ochenta siclos de plata (Vs. 24-25). El alimento era tan escaso que la gente comía la carne humana (Vs. 26-29). El rey de Israel estaba tan enojado, que él amenazó de matar a Eliseo, El Profeta de Dios (Vs. 31). Él vino, inclinándose en la mano de uno de sus señores, para ver a Eliseo; y Eliseo dijo al rey que el alimento sería tan abundante en Samaria que por una medida de flor de harina se venderá a un siclo, y dos medidas de cebada a un siclo. (Vs. 1). El señor, sobre cuya mano el rey se inclinó, dijo Elisha que esto era imposible y que él no lo creyó, a el cual Elisha contestado, ” Oh sí, usted lo verá todo; pero usted no comerá” (2 Reyes 7:2, 7:16 – 20).
En el día que el rey vino a Eliseo, había cuatro hombres leprosos que se sentaban en la puerta de la ciudad; y dijeron uno a otro, “¿Por qué estamos aquí sentados esperando la muerte? Si decimos: “Entraremos en la ciudad,” como el hambre está en la ciudad, moriremos allí; y si nos sentamos aquí, también moriremos. Ahora pues, vayamos y pasemos al campamento de los arameos. Si nos perdonan la vida, viviremos; y si nos matan, pues moriremos.” (Vs. 3,4). Y se levantaron al anochecer para ir al campamento de los arameos. Y cuando llegaron a las afueras del campamento de los arameos, a su sorpresa, encontraron nadie allí. Encontraron el alimento, la bebida, la ropa, la plata, y el oro abundantes: pero todos los sirios habían huido. (Vs. 5-8).
Esa tarde El Señor había hecho que el ejército de los arameos oyera estruendo de carros y ruido de caballos, el estruendo de un gran ejército, de modo que se dijeron el uno al otro: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros (Vs. 6).
¿Por qué está esta historia en la palabra de Dios, y cómo nos enseña de la redención en Jesús Cristo?
1. ESTOS ENFERMOS, LEPROSOS MUERTOS DE HAMBRE REPRESENTAN A TODA LA RAZA HUMANA QUE ESTA BAJO EL JUICIO Y MALDICIÓN DEL PECADO.
Estamos espiritualmente desgraciados, ciegos, pobres, ocultos, y desnudos (Apocalipsis 3:17) Estamos sin Cristo, sin esperanza, y sin Dios en este mundo (Efesios 2:11-12). No hay manera de describir adecuadamente la ruina total, la pobreza completa, el desamparo y la desesperación espiritual de los hijos de Adán (Romanos 3:10-19; Romanos 5:12). Estos Leprosos desamparados y hambrientos nos da un cuadro de nuestra condición espiritual. Solamente El Espíritu de Dios puede revelar a los pecadores qué sucedió en el jardín de Edén y de las consecuencias terribles sobre todo nosotros y nos hace gritar con Isaías “¡Ay de mí! que soy muerto” (Isaías 1:4-6; Isaías 6:5).
2. LOS LEPROSOS, SABIENDO SU ESTADO DESAMPARADOS/HAMBRIENTOS, CONSIDERARON.
a) Si permanecemos aquí, moriremos
b) si entramos en la ciudad, moriremos, porque no tienen ninguna comida
c) los sirios son nuestros enemigos, pero tienen un montón de alimento. Podemos ir a ellos y buscar misericordia y ayuda, Si eligen demostrarnos misericordia, viviremos; pero si no, no hemos perdido nada; porque nosotros moriremos de todos modos. Eligieron echarse en la misericordia de los sirios, y fueron liberados por la providencia de Dios.
¿En vista de nuestro estado pecaminoso y perdido (Jeremías 13:23; Gálatas 3:10) Que hay para nosotros?
a) Si permanecemos donde estamos, falleceremos bajo la ira de Dios (Jeremías 13:23; Gálatas 3:10). La salvación es imposible para los hombres. Nuestra condición empeora solamente mientras que nos endurecemos en pecado.
b) Si entramos a la ciudad, moriremos allí. ¿Qué puede la ciudad representar pero la RELIGIÓN ORGANIZADA? – los esfuerzos organizados para ayudarse de los hombres (Romanos 10:1-4). La ciudad tenía gente, actividad, edificios, y organizaciones; pero NO TENÍAN NINGUNA COMIDA para sí mismos ni para cualquier persona (Amós 8:11-12). Cuando El Señor preguntó a los discípulos “¿Acaso queréis vosotros iros también?, ellos respondieron “Señor, ¿a quién iremos?”, Los hombres no tienen nada para ofrecer; la ley no tiene nada para ofrecer; la religión no tiene nada para ofrecer excepto un refugio de mentiras (Isaías 28:14-15)
c) ¡PODEMOS ECHARNOS EN LA MISERICORDIA DE DIOS! Aunque hemos pecado en contra de Dios y nuestros pecados han traído su ira y juicio, ¡DIOS ES COMPASIVO! (Isaías 59:2; Salmos 130:3-4). Mientras que es verdad que todos son niños de ira, y Dios que se indigna cada día contra el impío, Al Señor le encanta demostrar misericordia (Miqueas 7:18-19; Romanos 5:6-10; Efesios 2:2-7).
Cuando los leprosos decidieron dar vuelta a la única fuente posible de auxilio, razonaron “Si nos perdonan la vida, viviremos”. Hombres de sabiduría han utilizado este razonamiento antes en referencia a la misericordia de Dios— Jonatán (1 Samuel 14:6), David (2 Samuel 16:11-12), El Rey de Nínive (Jonás 3:8-9). Dios no está obligado a salvar a ninguna persona, pero los que saben su pecado en cuenta de la Santidad de Dios y están persuadidos para mirar hacia él y se han echado en la misericordia en Cristo Jesús encuentran siempre que la Salvación es muy abundante.
Hay varias razones para tener una buena esperanza de la misericordia cuando uno viene al Señor en arrepentimiento y en la fe.
a) Es la naturaleza de Dios de demostrar su misericordia (Éxodo 34:6-7; Miqueas 7:18-19)
b) El Señor Jesús entró en el mundo para Salvar a pecadores (Gálatas 4:4-5; Lucas 19:10; 1 Timoteo 1:15)
c) Por su justicia(rectitud) y sacrificio, Cristo permite a Dios ser un Dios justo y un salvador (Romanos 3:25-26)
d) Es la principal gloria de Dios de Salvar (Éxodo 33:18-19)
e) Es el mandató de Dios para que vengamos a él, y con el mandató viene, viene con la autorización de creer (Isaías 45:21-22; 1 Juan 3:23).
¿Cuánto tiempo un mendigo se sentará por el camino y esperará? ¿Cuánto tiempo un padre buscará a un hijo perdido? ¿Y cuanto tiempo deben los pecadores buscar misericordia cuando la perspectiva es tan brillante? “Me buscaréis y me encontraréis, cuando me busquéis de todo corazón. “Me dejaré hallar de vosotros”–declara el SEÑOR–”y restauraré vuestro bienestar y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os expulsé”–declara el SEÑOR–”y os traeré de nuevo al lugar de donde os envié al destierro.” Jeremías 29:13-14
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LA LUZ
LA LUZ
Por Henry Law
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“Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz” GÉNESIS 1:3
El que habla es Dios. La época en que habla es antes de que existiese el tiempo. Su palabra es omnipotente. Y como resultado, se origina el más grande de los dones. Las tinieblas lo oyeron y se desvanecieron. “Dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.”
Esfuérzate, lector, para imaginar aquella escena cuando la primera voz creó la primera bendición. Este mundo de tantas delicias era entonces una masa disforme de materia dispersa. No tenla forma, y por consiguiente carecía de belleza. Estaba vacío, y en el vacío falta todo lo que es grato. Inhospitalario, porque una noche impenetrable cubría el vacío sin vida.
De esta agreste cantera, sin embargo, saldrán los materiales para construir la morada del hombre. Este desierto va a ser poblado con seres cuya edad será la inmortalidad. Va a ser el campo del cual se suministrarán los graneros del cielo. Por consiguiente, lo deforme debe asumir una forma; el desorden debe ser ordenado; y lo imperfecto ha de ser moldeado en amor.
¿Cómo será esto? Dios no tendría más que desearlo para que en un instante la creación apareciera en toda su perfección. Pero no es así como ocurre. Dios obra mediante un proceso gradual. Él obra. Aprendamos de ahí la sabiduría y la necesidad del esfuerzo. Dios obra por un proceso gradual. Esto nos enseña que la diligencia paciente es el sendero que nos lleva al bienestar.
Pero, ¿cuál es la primera maravilla que logra introducir la armonía y la gracia? La luz. ¿Preguntáis cuál es el lugar de su alumbramiento?; ¿o el arte que la produce? La respuesta es: “Dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.”
Es imposible saber más. Y es imposible precisamente porque más conocimientos sobre el particular no nos aprovecharían ni nos harían bien. Hay, sin embargo, verdades relacionadas con la luz abierta a nuestra sincera investigación. Son algo así como un cofre lleno de perlas evangélicas. En su forma más bella vemos las más hermosas características del Señor de la luz. El Espíritu Santo, guía seguro, proclama: “Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, vino a este mundo.” También el profeta, vislumbrando el fulgor de Cristo, canta: “El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz.” El apóstol, hablando de Jesús, exhorta: “Alabad al que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.” Cerraríamos, pues, nuestros ojos a los altos propósitos de la luz, si no acertáramos a ver las trascendentales bellezas de salvación que emanan del primer día.
La luz es pura. No hay en ella, ni puede haber, mezcla o contaminación. Su misma naturaleza excluye lo impuro. Atraviesa inmaculada todo ámbito sucio. La nieve es brillante, no hay blancura que la sobrepase; pero la huella del hombre la mancilla. El agua salta brillantemente de su fuente; pero la mano humana puede ensuciarla. Pero nadie puede hacer menos pura la pureza de la luz. Así es Cristo. Como hombre en la tierra era tan puro como Dios en el cielo. Pasó por un mundo de pecado cual rayo de sol iluminando una choza. Tomó la forma del pecado, para poder llevar su merecido, pero nunca conoció su mancilla. En el pesebre de Belén era el Niño santo. Y volvió al cielo en santo triunfo, como el santo Conquistador.
Estudia, lector, la santidad de Jesús. Es una de las áncoras de nuestra esperanza evangélica. Cristo tiene que ser santo como Dios es santo, de lo contrario no podría ser el Mediador entre Dios y los hombres. Él mismo necesitaría de la expiación si tan sólo una sombra de una sombra de pecado se hallase en su Persona: tendría que salvarse a sí mismo. Y nosotros no podríamos ser salvos. Pero Cristo es todo suficiente para redimirnos, porque es el santo compañero de Jehová.
Estúdialo también como el modelo del alma regenerada. Salvación implica conformidad a Su imagen. “El que tiene esta esperanza en Él se purifica, como también Él es limpio.”
La luz es brillo. De hecho, ¿qué es el brillo sino el resplandor más claro de la luz? Cuando las nubes no ocultan el sol, el día es brillante. El panorama brilla cuando refleja los rayos del sol. Es brillante la esperanza libre de presagios sombríos. Así es Cristo. Él es el resplandor de la gloria de su Padre. Él encarna, como en una constelación, todas las perfecciones divinas. Irradia el esplendor de los atributos de Jehová. El tiempo más luminoso es aquel en que el Señor está más cerca. Y la página más brillante es aquella en que encontramos más de Cristo. El sermón más brillante es aquel en que se oye más acerca de Cristo. Y la vida luminosa es aquella en que más puede verse de Cristo.
La luz es hermosa. La belleza no puede prescindir de ella. Excluidla, y desaparecerá todo encanto; el sol se ensombrecerá y los colores se desvanecerán. “Eres el más hermoso de los hijos de los hombres”, “el único entre diez mil, y todo tú perfecto.” ¡Qué plenitud de belleza hay en esta persona que es Dios y hombre al mismo tiempo! ¡Qué armonía de gracia hay en esta obra que une a Dios con el hombre! ¡Qué encantos contienen estas preciosas Escrituras que muestran Su valor! Ver Su variada excelencia es una antesala del cielo. Así como toda luz hermosa embellece, así Cristo engalana a todos aquellos sobre los que descienden sus fulgores. Hermosea a los humil-des con la salvación.
La luz es libre. Las riquezas del rico no pueden adquirirla. El arte del artesano no puede aprisionarla. El trabajo del obrero no puede ganarla. La pobreza del pobre no le priva de ella. Adondequiera que llega lo hace volando sobre las alas de la libertad. No puede comprarse. Ilumina el palacio sin precio, llega hasta la choza graciosamente. Así es Cristo.
Pecador, ¿anhelas tú este precioso tesoro? Abre la puerta de tu corazón y es tuyo. “Venid, comprad vino y leche, sin dinero y sin precio”. No perdáis el tiempo buscándole un precio. Los mismos ángeles comparados con Él no son de ningún valor. Todos tus supuestos méritos no son más que defectos. Lo mejor que hay en ti es pecado ¿y ofrecerás pecado a Jesús? Reconoce tu miseria y acógete a la gracia. Llora tus tinieblas y Cristo te dará su luz. Todos los que ven en sus luminosos rayos concuerdan en su testimonio. Todos cantan que lo que tienen lo han recibido de amarme, me llamó pura gracia: me amó por que quiso porque quiso llamarme, me bendijo porque quiso bendecirme, me salvó porque quiso salvarme, brilló en mi alma porque así le plugo. Cuando yo estaba en tinieblas, Él dijo: “Sea la luz; y la luz fue”, y la luz era Él mismo.
La luz lo revela todo. Tan pronto como las tinieblas arrojan su manto, nos movemos inconscientemente entre enemigos y lodazales. Abismos se abren a nuestros pies, y cada contacto nos tizna, pero aunque el enemigo mortal se dispusiera a atacarnos no nos daríamos cuenta. Si permitimos que la luz se apague, la ruina y la suciedad se nos echan encima. Pero cuando la luz sale, pone de manifiesto las tinieblas. Así también Cristo. Por sus rayos detecta el pecado que hay en cada escondrijo de nuestro corazón. Y el mundo que tanto amamos es desenmascarado como un monstruo cuyo abrazo es concupiscencia, y cuya mano sostiene la copa de la muerte.
Lector, ¿disciernes la corrupción del pecado y del veneno que engañan al mundo? Si no los disciernes es que la luz no ha visitado tu conciencia. Cristo no está en tu corazón. El lamento que produce la fe tiene siempre una nota que confiesa: “He aquí, estoy sucio”. Hay siempre en su boca este ruego: “Lávame, y seré más blanco que la nieve”.
Pero del mismo modo que el sol es visto por la propia luz que él mismo proporciona, así Cristo, no solamente revela los peligros, sino que se revela a sí mismo. Muestra su cruz, la gloriosa prueba de su amor insondable. Nos descubre los tesoros de su Palabra. Entonces, profundos llamamientos, testimonios, promesas y dulces notas de consuelo y paz se convierten en vida brillante, como los fulgores de luz en una puesta de sol. Abre las cortinas de sus cielos, y vemos a un Dios reconciliado con los hombres, al mismo tiempo que vislumbramos los destellos de Su gloria.
La luz es la madre de la fertilidad. Las regiones en que el sol apenas brilla son áridos desiertos. La vegeta¬ción languidece en las sombras, y los árboles se secan. Perpetuo invierno significa desolación perpetua. Pero observad el cambio cuando vuelve la luz. El jardín, la viña y los campos son pronto cubiertos de fragancia y abundante vegetación. Así es Cristo. En Su ausencia, el corazón se llena de maleza y hierbajos nocivos. Pero cuando sus fulgores vivifican, las semillas de la gracia fructifican y el árbol de la fe ofrece su fruto dorado.
La luz es el carruaje que transporta el calor, sin el cual el corazón se hiela y se hace tan duro como una roca. El suelo parecería de hierro si los cielos estuvieran siempre oscuros. Igualmente, los corazones sin Cristo son hielo. Pero cuando Él entra se enciende una llama que ya nunca más puede morir. Arde el amor en cada cobijo del hombre interior. Es la chispa que centellea heroica en el ministro fiel y en el intrépido misionero. Ver y amar a Cristo da calor al corazón. Calor en el corazón es fuego en los labios. Y fuego en los labios es llama que prende en los oyentes. De este modo, muchas congregaciones endurecidas se derriten en corriente de santo celo.
La luz es asimismo heraldo del gozo. Egipto estuvo cubierto por las tinieblas durante tres días; falló la vista y cesó toda actividad. Tiempo sombrío aquél. En uno de los viajes más tempestuosos que efectuó el apóstol San Pablo, ni el sol ni las estrellas aparecieron por muchos días. Fue un tiempo sombrío para el gran misionero. Mientras Cristo no levante su semblante, no puede empezar la mañana feliz que no tendrá noche. La luz actual, sin embargo, no es más que la estrella de la mañana de la gloria venidera. El cielo es un Dios al que no ocultan nubes ningunas. Y allí, con los nuevos cuerpos celestes, en vestidos de luz, los redimidos reposan en una ciudad de luz, “que no tiene necesidad de sol ni de luna para alumbrar, porque la gloria del Señor ilumina, y el Cordero es la luz allí.”
Lector, ¿estás tú viajando de la luz a la luz? No te engañes. Hay la frágil vela de la razón. Pero no conduce a ningún cielo. Hay las muchas luces falsas del error. Nos llevan a las rocas y a los pantanos de destrucción. Vanos meteoros relumbran desde muchos púlpitos y en muchos libros. ¡Tened cuidado!; hay un solo sol en el firmamento, como hay un solo Cristo en la Biblia: un Cristo y un Espíritu, un Cristo del Padre, un Cristo de los salvados.
Pregunto de nuevo. ¿Se han desvanecido tus tinieblas? Tu contestación será afirmativa si puedes ver al Sol de justicia y odias el pecado, crucificas la carne y pisoteas el mundo; si te gozas en sus fulgores y tienes sed de más conocimiento y de una senda más brillante. Pero quizá tú ames las tiniebla más que la luz, porque tus obras son malas. ¡Piensa, sin embargo, cuán sombrío es el camino amplio de la perdición! Va directo al abismo, en donde sólo hay oscuridad y en donde sólo se oye el llanto y el crujir de dientes. Párate por un momento y medita: ¿No quieres volver a “la verdadera luz”?
Creyente, contempla el lugar soleado de tu hogar. En tu gozo colmado recuerda que este jardín del Señor es un puesto de trabajo y no de ocio. Has recibido la luz para que brille y la pongas bien en alto. Tú eres luz para que otros puedan ser también luz por medio de ti. No digas: No soy yo quien puedo crear y dar luz. Cierto, pero es tu deber reflejar la luz. El planeta devuelve los rayos que recibe. El espejo devuelve la imagen. Tú no viste nada hasta que Cristo dijo: Recibe la vista. No descanses hasta que su voz resuene en tu familia, en tu vecindario, en tu país, y en el mundo entero. Sea la vista, y será la visión. Sea la luz y será la luz.
La grandeza de nuestro Dios
“¡Oh SEÑOR, Señor nuestro, cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra, que has desplegado tu gloria sobre los cielos! Por boca de los infantes y de los niños de pecho has establecido tu fortaleza, por causa de tus adversarios, para hacer cesar al enemigo y al vengativo. Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú has establecido, digo: ¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes, y el hijo del hombre para que lo cuides? ¡Sin embargo, lo has hecho un poco menor que los ángeles, y lo coronas de gloria y majestad! Tú le haces señorear sobre las obras de tus manos; todo lo has puesto bajo sus pies: ovejas y bueyes, todos ellos, y también las bestias del campo, las aves de los cielos y los peces del mar, cuanto atraviesa las sendas de los mares. ¡Oh SEÑOR, Señor nuestro, cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra!” Salmos 8
Salmos 8:1,4 “¡Oh SEÑOR, Señor nuestro, cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra, que has desplegado tu gloria sobre los cielos! ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, que lo visites (Pä·kad)?
1-La grandeza de nuestro Dios (Isaías 40:10-15)
2-La insignificancia del hombre (Isaías 40:6,7; Salmos 39:5; Salmos 62:9)
3- Pä·kad (demostrar misericordia, liberar, bendecir)
¿Como Dios demostró esto y adonde? EN Jesús (Efesios 1:3-8):
Misericordia (Efesios 2:4-5, Tito 3:5; 2 Corintios 1:3, 1 Pedro 1:3)
Liberar (Hebreos 2:10-18, 1 Tesalonicenses 1)
Bendecir (Efesios 1:3-6)
4-La Visita de Jesús (Lucas 19:1-10, 1 Timoteo 1:15)
“Cristo La Roca en tierra Calurosa”
“Cristo La Roca en tierra Calurosa”
por James Meikle, 1730-1799
Traducido por Rommel Jose’ Antonio Flores
“Hízolo subir sobre las alturas de la tierra, Y comió los frutos del campo, E hizo que chupase miel de la peña, Y aceite del duro pedernal” Deuteronomio 32:13
“Y será aquel varón como escondedero contra el viento, y como acogida contra el turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco ( ROCA ) en tierra calurosa” Isaías 32:2
“Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; Escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio” Salmos 18:2
Deje a viajeros a través de los desiertos secados de Arabia, ómo se conforta la sombra de una nube sin-que disminuye el calor en un lugar árido.Deje que el desierto le diga come se siente oculltar sus hombros chamuscados del sol ardiente en la sombra de una roca. ¡Cuánto mayor es mi razón para jactarme en mi Roca! de su lado perforado sale la fuente de la vida que vierte el refresco en mi alma. Aquí tengo no solamente sombra del calor, pero abrigo de la tormenta.
¿Cuál es más firme que una roca? Los vientos pueden rasgar los cedros de Líbano, y los rasgan para arriba por sus raíces: pero aquí se deslumbra el golpe de las tempestades, y el tiempo asoma y corroe, pero no la Piedra. Sin embargo, las rocas no son armadura contra cada invasión de la destrucción y ruina. Los terremotos enojados las sacuden de sus asientos, mientras que la tierra debajo se abre temerosa, y ocultan los montones laboriosos. ¡Pero mi Roca estará parada por siempre, cuando las fundaciones de la tierra se mueven, y los pilares del cielo tiemblan! Allí será seguridad, cuando el granizo barrerá lejos los refugios de mentiras; ¡sí, cuando Dios lloverá en los pecadores-fuego, y azufre, en la tormenta furiosa de la ira, cantaré en seguridad, siendo un habitante de la roca de las edades, desde las cuales nunca me moverán!
Ninguna maravilla, entonces, que el santo Dios grita para la alegría, siendo un habitante en colmo, y teniendo para su lugar de la defensa la fortaleza de rocas. A veces, de hecho, el mundo oculto es listo alegar, que su roca las ha abandonado, y que si el Dios fuera su Dios, él intervendría seguramente CUANDO ven a los martirs ir a la ejecución; algunos al gibete, y otros que se ahogarán en el mar; algunos al estante, y otros al fuego. Pero entonces su Consolador divino les atiende invisiblemente, y él que forma es como el hijo del dios camina con ellos en medio del fuego, y de los ventiladores lejos la llama. Ésta es la roca de la cual me llenan de miel, la roca que vierte fuera de los ríos del aceite para mí.
¿Me defienden Las rocas de ráfagas, de cualquier viento que sopla? Mi roca lo hace. ¿de la ráfaga de infierno? Bien, él tiene las llaves del infierno y de la muerte. ¿Del pecado? Él es mi justicia. ¿De las aflicciones? Él es mi sacerdote alto de compasión y que ama. ¿De las pérdidas? Él es mi gran recompensa excedente.¿De las angustia? Él es mi alegría. ¿De la oscuridad? Él es mi sol. ¿De las dudas? Él es mi consejero. ¿De la inercia? Él es mi vida. ¿De los enemigos? Él es mi protector. ¿De la tentación? Él es mi repartidor. ¿De los amigos falsos? Él nunca me dejará, ni me abandona. ¿De la soledad o de destierro? Él está por todas partes presente. ¿Es de enfermedad? Él es mi curador. ¿Es de muerte? Él es la resurrección y la vida.
¡O Refugio Glorioso ! ¡O Defensa segura! ¡O Fortaleza eterna! Aquí desafío lo peor de la tierra y lo peor que el infierno puedan hacer. ¡Vivo por la fe, en el HOMBRE que es mi lugar seguro que me oculta del viento, mi abrigo de la tempestad, mi sombra de una gran roca en una tierra cansada, y no hay una nube amenazadora que aparece en mi cielo-hasta que mi cielo enbellese con un día eterno, y cada tormenta se barre del aire que respiro!
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MATERIALES Y MUEBLES DEL TABERNÁCULO
MATERIALES Y MUEBLES DEL TABERNÁCULO
PARA ESTUDIO: Diversos textos.
LECTURA DEVOCIONAL: Hebreos 9:1-14.
TEXTO PARA MEMORIZAR: Éxodo 25:8.
PROPÓSITO
Hacer ver la importancia del tabernáculo y sus muebles; explicar el simbolismo de los muebles con relación a la obra redentora de Cristo.
A. EL TABERNÁCULO
La importancia del tabernáculo se ve por la cantidad de capítulos que se le dedican a su descripción (13 capítulos en Éxodo). En contraste con esta cantidad, se dedican únicamente tres capítulos para describir la creación y la caída del hombre. Esto indica que la adoración a Dios es más importante que la creación, o sea, la razón por el cual el hombre fue creado es más importante que el hecho de la creación.
Versículos claves: “Y harán un santuario para mí, y habitaré‚ en medio de ellos” (Éxodo 25:8). “Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte” (Éxodo 25:40).
La Biblia muestra que el propósito de Dios es restaurar, por la obra de la redención, la comunión del hombre consigo mismo que fue perdida en el Edén. Las tiendas de Israel estaban instaladas ante el Sinaí. Dios quería tener su tienda en medio de ellos para mostrar que Él también habitaba en medio de ellos en el viaje hacia la tierra prometida.
Dios habitaba en tienda así como ellos habitaban en tiendas. Por eso no les pidió que construyeran un palacio o una catedral. La palabra hebrea traducida “habitar”, en referencia al tabernáculo, tiene el concepto de habitar temporalmente en una tienda de campaña. Hay otra palabra hebrea para indicar que Dios mora eternamente en el cielo. Pero aunque Él estaba en medio de ellos, su pueblo escogido, la entrada en su presencia fue bien guardada.
El pecado ha manchado al hombre a tal grado que no es digno de acercarse a la presencia de Dios que es infinitamente santo. Si el hombre ha de vivir con Dios, el pecado tendrá que ser borrado y el corazón limpiado.
El tabernáculo con sus muebles y ritos sirvió como una gran ilustración de la manera en que el hombre puede ser limpiado y tener la comunión con Dios. Sin embargo, el acceso a Dios nunca fue perfecto bajo el Primer Pacto. Todo eso fue establecido para enseñarle a Israel la santidad de Dios, la misericordia de Dios, lo terrible que es el pecado y la manera de acercarse a Dios.
Fue establecido hasta el tiempo de la corrección; esto fue el tiempo de Cristo quien hizo el sacrificio perfecto y abrió el camino hacia Dios para todos. Dio libre acceso a todos los hombres por medio de Él mismo hasta la presencia de Dios. De esta manera, los individuos sólo pueden llegar a Dios a través de Cristo. Cualquier esfuerzo humano va al fracaso.
Aunque fue un sistema establecido en forma temporal, hasta que Cristo consumara su obra de redención, no debemos menospreciar el tabernáculo, ni el sacerdocio de Aarón, ni sus significados. Por varios siglos fue la manera de acercarse a Dios y agradarle. Sirvieron como una gran lección objetiva para enseñarle a Israel las cosas de Dios.
Este tabernáculo no fue un lugar de reuniones para toda la gente. Era el lugar del encuentro con Dios por medio de sus representantes. A veces se le llama “la tienda de reunión” o “la tienda del encuentro”. Cristo vino y habitó entre nosotros, y Él fue el santuario donde el hombre se encuentra con Dios (Juan 1:14). También tiene otro sentido que indica que el creyente es un santuario o templo (2 Corintios 6:16-18; Efesios 2:20-22).
La importancia del tabernáculo se ve por el espacio que le dedica la Biblia al ocuparse de él. Hay muchas referencias acerca del tabernáculo en otras partes de la Biblia. El libro de Hebreos da la explicación espiritual del tabernáculo.
B. CONTRIBUCIONES PARA EL TABERNÁCULO
Al salir de Egipto, los israelitas despojaron a los egipcios de una gran cantidad de oro, plata y joyas. Algunas de estas riquezas fueron usadas para fabricar el becerro de oro (ídolo con que provocaron la ira de Dios). Sin embargo, cuando Moisés pidió a los israelitas que ofrendaran para la construcción del tabernáculo, la gente ofrendó de ese despojo. Y lo ofrendó de buena voluntad (Éxodo 25: 2-9; 35:21-22). Al fin, Moisés tuvo que decirles que dejaran de dar más ofrendas porque sobraban las cosas (Éxodo 36:2-7). Estas ofrendas eran voluntarias.
Además de las ofrendas voluntarias, había una ofrenda obligatoria -el dinero de rescate. Este fue el medio siclo de plata que cada hombre tenía que dar cuando contaban a los hombres en el censo. Este dinero era para el uso del santuario y para hacer expiación (Éxodo 30:11-16). Esto nos recuerda la redención de Cristo. Cristo vino de la gloria y vivió aquí en el mundo. El vino para rescatarnos. Somos redimidos por un precio mayor que la plata del rescate -la sangre preciosa de Cristo (I Pedro 1:18, 19). La cantidad de dinero de rescate tenía que ser igual para los ricos y para los pobres. Así es que todos ganan la salvación de la misma manera, sean ricos o sean pobres.
C. LAS TRES ÁREAS DEL TABERNÁCULO
El área del tabernáculo se dividía en tres partes: el atrio, el lugar santo y el lugar Santísimo. El atrio estaba en el aire libre, y era iluminado por el sol. Hasta allí podía entrar la gente para hacer sus sacrificios. El lugar santo estaba dentro de la tienda y era iluminado por el candelero. Sólo los sacerdotes podían entrar allí. El lugar santísimo, también estaba adentro, y era iluminado por la “gloria sekinah” (lo que habita), o sea, iluminado por la gloria de Dios mismo. Dios permitía entrar al lugar santísimo al sumo sacerdote, una vez al año para hacer expiación (Levítico 16).
La forma del arreglo del tabernáculo con sus muebles tenía cierta semejanza con los templos paganos; pero también tenía una diferencia de suma importancia. La idea de un atrio con un santuario adentro, con lugares sagrados, y lugares aún más sagrados adentro, con el acceso más limitado al proceder más adentro, era muy común en todos los centros de culto o adoración en toda aquella región en aquel entonces. En cuanto a esto, vemos que el tabernáculo de Israel era semejante a los centros del culto pagano. En los templos paganos, el ídolo que adoraban esos pueblos estaba en el lugar más sagrado y más adentro del templo, y solamente los hombres escogidos o sacerdotes podían entrar. En este aspecto, el tabernáculo del Dios de Israel era totalmente diferente. En el tabernáculo de Israel en su Lugar Santísimo no había ningún ídolo ni figura alguna para representar a Jehová, sino un código moral y lugar de misericordia y perdón. En el tabernáculo de Israel se manifestaba el Dios vivo y santo que exige santidad en su pueblo. Él no tolera la idolatría y aborrece cualquier tipo de pecado. La forma del propiciatorio enseña que Dios es espíritu que no puede ser representado por ninguna imagen o figura material.
Dios utilizó las costumbres de los hombres de aquella época para manifestarse a su pueblo. Ordenó un centro de culto algo semejante a lo que los israelitas estaban acostumbrados a ver como templo; pero también insistió en una gran diferencia: prohibió cualquier imagen. La diferencia es más importante que la semejanza.
Un velo, una cortina gruesa de lino fino torcido bordada con azul, púrpura y carmesí, dividía el tabernáculo en dos partes, el lugar santo y el lugar santísimo (Éxodo 26:31-33, 36-37). Este velo simbolizaba la separación entre el santo Dios y el hombre pecador. Dios llamó al hombre para que viniera a adorarle y a servirle, pero el hombre no podía acercarse demasiado. El velo no lo permitía. El amor llama al pecador a que se acerque, pero la justicia impide que éste se acerque. El velo del templo se rasgó en dos cuando Cristo murió (Mateo 27:51; Marcos 15:38; Lucas 23:45).
En el cumplimiento del tiempo, la justicia y el amor se manifestaron en armonía perfecta en Cristo y su sacrificio. De esta manera permitieron al hombre la libre entrada a la presencia de Dios (véase Hebreos 9:11-12; 10:19-22).
D. LOS MUEBLES DEL TABERNÁCULO
1. EL ALTAR DE SACRIFICIO (Éxodo 27:1-8)
El altar era el primer mueble que se encontraba en el atrio. En él se ofrecían todos los sacrificios del pueblo: unos por individuos y otros por el pueblo en conjunto. Claramente este altar habla de sacrificio y derramamiento de sangre. Es imposible acercarse a Dios sin tal sacrificio y derramamiento de sangre (Hebreos 9:22). El altar en que ardía constantemente el fuego y sobre el cual se quemaban los sacrificios, es símbolo de la cruz de Cristo; mientras que los sacrificios son símbolos de Cristo mismo. También habla del sacrificio que nosotros debemos hacer entregándonos completamente en las manos de Dios. Toda rebelión termina en el altar. Su posición en la entrada, nos enseña que el sacrificio de Cristo se encuentra en la entrada misma del acceso a Dios y de la comunión con Él (Cristo en el Tabernáculo). El altar no era atractivo. Tampoco la doctrina de la propiciación es atractiva para el mundo.
2. LA FUENTE DE BRONCE (Éxodo 30:17-21)
También se le ha llamado “el lavacro”. Fue hecha de bronce, y forrada adentro con los espejos que las mujeres ofrendaron. Aquí los sacerdotes tenían que lavarse antes de entrar en el tabernáculo, bajo pena de muerte si no vivían en santidad. Ellos podían ver sus rostros reflejados en los espejos. La fuente reflejaba la necesidad de limpieza y también proveía el medio para la limpieza. Muchos hallan aquí un tipo de la Biblia que nos muestra como somos (véase Santiago 1:23-25). También tipifica la limpieza que debemos tener por aplicar la Palabra de Dios a nuestra vida.
El agua puede ser símbolo tanto del Espíritu Santo que nos limpia, nos purifica y nos guarda sin mancha, como también de la Palabra de Dios que nos santifica: “Para santificarla (la Iglesia), habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra” (Efesios 5:26; véase también Salmo 119:9 y Tito 3:5).
3. LA MESA DEL PAN DE LA PROPOSICIÓN (Éxodo 25:23-30)
Estaba hecha de madera de acacia cubierta con oro. Estaba colocada al lado norte del lugar santo. En ésta se ponía el pan de la proposición (Levítico 24:5-9). El propósito de la mesa era sólo para exhibir el pan. El enfoque es el pan, no la mesa. Esto nos enseña que la iglesia y nosotros como cristianos, nuestro único objeto debe ser exhibir el pan de la vida. “…el más elevado empeño de nuestro ministerio debe ser ensalzar únicamente a Cristo para la gloria de Dios y para el bien de los hombres” (Cristo en el Taber., pgs. 78-79).
Los panes se hacían de harina fina sin levadura. La levadura representa el pecado. Cristo dijo, “Yo soy el pan de vida”. Cristo, que era sin mancha y sin pecado, es el verdadero pan del cielo que comemos nosotros, los sacerdotes del Dios vivo (Véase Juan 6:35-51).
“El pan expresa apropiadamente la satisfacción y provisión de las necesidades más profundas del alma, que las suple Cristo y las revela el evangelio” (Cristo en el Taber., p. 69). “Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura” (Isaías 55:2). Así como Cristo ha suplido nuestras necesidades, nosotros debemos darles comida espiritual, que hemos recibido de Cristo en nuestras vidas, a la gente que tiene hambre.
4. EL CANDELERO (Éxodo 25:31-40)
El candelero era de oro puro, labrado de una sola pieza. Tenía siete lámparas –no candelas- en las cuales se quemaba el aceite para el alumbrado (Éxodo 27:20-21). Estaba colocado al lado sur del lugar santo, y daba la única luz allí. Iluminaba el pan de vida. Estaba encendido perpetuamente en el sentido que todas las noches tenía que estar encendido. Un Sacerdote encendía las lámparas cada tarde y las apagaba cada mañana.
La luz es figura de Dios a través de la Biblia. Jesús dijo, “Yo soy la luz del mundo” (Juan 3:19; 8:12; 12:46). En la nueva Jerusalén, Cristo será la luz (Apocalipsis 21:23). Cristo también dijo: “Vosotros sois la luz del mundo” (Mateo 5:14). Como el candelero no tenía luz propia, sino que era portador de la luz, nosotros tampoco tenemos luz propia, sino que somos portadores de la Luz Divina. Así que el candelero tipifica a Cristo y a su Iglesia dando luz al mundo (Filipenses 2:15; Mateo 5:14-16).
5. EL ALTAR DEL INCIENSO (Éxodo 30:1-10)
El altar del incienso se colocaba en el lugar santo, cerca del velo delante del arca que estaba en al lugar santísimo. Este altar se colocaba entre el lugar que representa la tierra y el lugar que representa el cielo. Así es que este altar era la cosa más cerca de la presencia de Dios. En este altar, el sacerdote quemaba incienso dos veces al día. En la Epístola a los Hebreos se menciona el arca como mueble del lugar santísimo (Hebreos 9:4).
El altar del incienso y el incienso que se quemaba en él, representan o tipifican la oración. Este incienso tipifica la oración que es el olor suave a Dios (Apocalipsis 5:8). También se tipifica aquí la intercesión de Cristo por su pueblo. Cristo intercede por nosotros (Hebreos 7:25). Posiblemente el altar de afuera (altar de sacrificio) simbolizaba lo que Cristo era y lo que hizo en la presencia de los hombres. En contraste con el altar del incienso, el altar adentro, que estaba escondido de todos, menos de los sacerdotes, simbolizaba lo que Cristo es y lo que hace en la presencia de Dios (Sacrificial System of the O. T., pgs. 61, 62). Nosotros también debemos ofrecer a Dios sacrificios de adoración, de oración y de alabanza (Hebreos 13:15, 16). Notemos que el incienso se quemaba delante de Dios todos los días. Esto nos indica que debemos orar todos los días.
Nota: Comentaremos sobre al arca y el propiciatorio con la lección que trata del día de la expiación.
CONCLUSIÓN
El tabernáculo y sus ritos ya no existen. Sin embargo, su significado está en pie. Vemos en Cristo y en la Iglesia el cumplimiento de estos símbolos y tipos. Cristo se sacrificó a sí mismo para proveer redención y perdón de pecados. Cristo nos limpia con el agua del Espíritu Santo y su Santa Biblia. Él es el Pan de la vida; la Luz del mundo; el que vive para siempre para interceder por nosotros, sus hijos. Algún día será cumplido más profundamente todo esto. Llegará el día en el cual Dios mismo y el Cordero serán el templo de la ciudad santa (Apocalipsis 21:3, 4, 22). ¡Qué venga el Señor Jesús!
Por el Dr. Gene Pickard
EL SACERDOCIO
EL SACERDOCIO

PARA ESTUDIO: Los pasajes que se encuentran en el comentario.
LECTURA DEVOCIONAL: Hebreos 5:1-10; 7:11-8:2.
TEXTO PARA MEMORIZAR: Hebreos 7:26.
PROPÓSITO
Explicar cómo funcionaba el sacerdocio en el tiempo del Antiguo Testamento, su propósito, y cómo Cristo cumple perfectamente bien el papel de sumo sacerdote.
A. SIGNIFICADO DEL SACERDOCIO
Los adoradores de Dios necesitaban sacrificios y ofrendas al acercarse a Él. Necesitaban también la mediación de un sacerdote. En aquel entonces esa mediación era realizada por Aarón y sus hijos como ayudantes. Aarón era el primer sumo sacerdote nombrado por Dios, y sus hijos eran sacerdotes ordinarios. Los hijos de ellos serían los sacerdotes después de ellos. El hijo mayor sería el sumo sacerdote después de su padre.
Un sacerdote es un mediador entre Dios y los hombres. Debe representar a los hombres ante Dios; también debe representar a Dios ante los hombres. Debe presentar las ofrendas y sacrificios de los hombres a Dios. En Israel los sacerdotes debían servir en el tabernáculo cumpliendo todos los ritos establecidos por Dios. El Libro de Levítico sirve como un manual para los sacerdotes, delineando en forma más completa los deberes de cada uno de ellos.
El sumo sacerdote era tipo de Cristo, el verdadero y el único mediador entre Dios y los hombres (I Timoteo 2:5). Por Él se otorga entrada libre al lugar santísimo y sin restricciones a todos los creyentes, en todos lugares y en todos tiempos (Romanos 5:1, 2). Poner cualquier otro mediador, sacramento o iglesia entre Él y un alma humana, es negar sus atributos y quitarle su gloria.
Los hijos de Aarón eran tipo de los creyentes que son sacerdotes según la doctrina del sacerdocio universal de todos los creyentes (I Pedro 2:9, 10). Los creyentes deben ofrecer sacrificios de alabanza y servicio (Hebreos 13:15, 16), y pueden interceder por los otros hombres (I Timoteo 2:1-3). Ellos pueden anunciar que hay perdón para todos los que aceptan y creen en Cristo, y pueden dirigir el culto y traer a otros al compañerismo con Dios. De entre ellos se escogen a algunos para ministros o siervos. No forman una casta aparte, y no tienen privilegios espirituales más que los otros. Todos los creyentes tienen igualdad delante de Dios, y son de igual rango como miembros del “sacerdocio real”. Todos tienen acceso a Dios por la fe en Cristo.
B. LAS VESTIDURAS DE LOS SACERDOTES (Éxodo 28 y 39)
Las vestiduras de los sacerdotes tipificaban varios aspectos de su sacerdocio. Los vestidos de los sacerdotes, hijos de Aarón, eran calzoncillos de lino fino, una túnica de lino que llegaba hasta los pies, un cinto y una tiara (especie de gorra) para cubrir la cabeza. El sumo sacerdote llevaba, además de estos vestidos, un manto del efod, el efod, el pectoral sobre el efod y la lámina de oro con las palabras “SANTIDAD A JEHOVÁ” sobre su cabeza.
Sobre los calzoncillos de lino se ponía la túnica de lino fino blanco. Esta tela era símbolo de la pureza que debía tener el sumo sacerdote y los sacerdotes. También simbolizaba la pureza de Cristo y la pureza, que por medio de Él, nosotros como “sacerdotes” debemos tener. Sobre la túnica ceñida, el sumo sacerdote llevaba el manto del efod que era todo de azul, tejido de una sola pieza. Abajo en las orillas como fleco, había campanillas de oro y granadas de azul, púrpura y carmesí. Las Campanillas hacían sonido de testimonio para que no muriera el sumo sacerdote al entrar en el lugar santísimo. El color azul es celestial; es simbólico del carácter celestial que mostraba Jesús cuando vivía en la tierra. También se encuentra en Cristo lo que tipificaban las campanillas y granadas. Todo dicho que salía de su boca, le proclamaba como el verdadero sacerdote; fruto abundante tenía en toda su vida.
Sobre el manto azul llevaba el efod hecho de lino torcido con los colores azul, púrpura y carmesí, e hilos de oro. El efod era el vestido oficial del sumo sacerdote. Para las hombreras había dos piedras de ónice en las cuales estaban grabados los nombres de las doce tribus de Israel, seis en cada piedra. Serían “piedras memoriales para los hijos de Israel; y Aarón llevará los nombres de ellos delante de Jehová sobre sus dos hombros por memorial” (Éxodo 28:12). Así Aarón llevaba a Israel delante de Jehová. En figura él llevaba a todo Israel en sus hombros, pero en realidad esto no era posible. Sólo hay un Sacerdote que puede hacerlo; Cristo tiene poder para llevarnos, y podemos confiar plenamente en Él.
Sobre el efod estaba el pectoral del juicio. En el lado enfrente tenía doce piedras engastadas con oro. Cada piedra representaba a una tribu de Israel. (No se incluía el nombre de Leví, ni tampoco el de José, pero José era representado por sus hijos: Efraín y Manasés). “Y llevará Aarón los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón, cuando entre en el santuario, por memorial delante de Jehová continuamente” (Éxodo 28:29). Así que Aarón llevaba figurativamente a las doce tribus sobre su corazón delante de Dios. Nuestro Sumo Sacerdote, Cristo, lo hace en verdad; y nosotros como sus seguidores y sacerdotes podemos llevar en nuestros corazones a muchas personas delante de su trono.
El sumo sacerdote llevaba sobre su cabeza una mitra de lino blanco. La pureza debía coronar la cabeza del sumo sacerdote de Dios. Amarrada a la mitra, estaba la lámina de oro puro en que estaban grabadas las palabras “SANTIDAD A JEHOVÁ”. En Levítico 8:9 se llama “la diadema santa”. Indicaba la separación y la santidad del carácter requerido de los que se acercan a Dios en favor de otros. Cristo cumplió y cumple lo que Aarón tipificaba (Hebreos 7:26). Nosotros también debemos ser santos. La santidad debe ser nuestro lema.
C. LA CONSAGRACIÓN DE AARÓN Y SUS HIJOS (Éxodo 29 y Levítico 8:1-36)
Este rito siguió exactamente lo ordenado en capítulo 29 de Éxodo. Así se forma un eslabón entre los dos libros inspirados: Éxodo y Levítico. Moisés dirigió la ceremonia como el representante de Dios. Aarón y sus hijos fueron lavados primeramente y después vestidos con las vestiduras del sacerdocio. Eso indica la necesidad de limpieza y pureza. Entonces se pusieron la ropa que representaba hermosura y gloria. El tipo de Cristo está claro. Él era y es limpio y puro; tenía y tiene hermosura y gloria. Después, Aarón fue ungido con el aceite de la unción. El aceite siempre es tipo del Espíritu Santo. Aarón fue ungido para el servicio de Dios. Cristo fue ungido con el Espíritu Santo en su bautismo cuando emprendió su gran ministerio público. Aarón tenía que ofrecer el sacrificio de expiación de pecado por él mismo y por sus hijos. Aarón, siendo hombre, tenía pecado y era necesario que éste fuera expiado (Hebreos 5:2, 3). En cambio, Cristo es sin pecado, y nunca ha tenido que ofrecer nada por su propio pecado (Hebreos 7:26, 27). Pero nosotros necesitamos siempre un sacrificio por nuestros pecados. Cristo nunca tuvo pecado. Los hombres necesitan que sus pecados sean expiados, es decir, perdonados y limpiados.
Seguidamente se ofreció el holocausto. Después de la expiación vino la consagración de Aarón y sus hijos a sus tareas; fueron dedicados completamente a Dios y a su servicio. Cristo se consagró a sí mismo al servicio de su Padre. De la misma manera, nosotros tenemos que estar siempre consagrados (Juan 17:17-19).
Seguidamente fue ofrecido otro carnero. El rito era muy semejante al rito de la ofrenda de paz, pero aquí se llama de las consagraciones. De la sangre de éste una gota fue puesta en el lóbulo de la oreja derecha y el dedo pulgar de la mano derecha y del pie derecho (Levítico 8:22-23). Eso indicaba que todo lo que hacía debía estar de acuerdo con lo que Dios quería. Todas sus acciones debían ser limpias como purificadas con sangre. Moisés roció sobre Aarón y sus hijos, de la sangre y el aceite para indicar que eran santificados, separados para el servicio de Dios. Nosotros también debemos ser cubiertos con la sangre de Cristo y ungidos por el Espíritu Santo.
Estos ritos se repetían por siete días. Durante este tiempo, Aarón y los hijos no se apartaron del tabernáculo. Eso fue para evitar que se contaminaran en una manera u otra, haciéndose inmundos de modo que no pudieran servir. Esto enseña que debemos mantenernos siempre alejados de todo lo que puede contaminarnos y anular nuestro servicio para el Señor. Cristo siempre se mantuvo limpio y puro.
D. EL PECADO DE NADAB Y ABIÚ (Levítico 10)
¡Qué tragedia que tan pronto los dos hijos mayores de Aarón pecaron en las cosas de Dios, y fueron muertos inmediatamente por la ira de Dios! No se sabe exactamente cuál fue el pecado de ellos, pero la probabilidad es que tomaron fuego en sus incensarios de otra parte y no del altar del holocausto. En Levítico 10:9, se les prohíbe a los sacerdotes que tomaran vino cuando estaban para servir en el tabernáculo; y esto ha hecho creer a muchos que Nadab y Abiú estaban algo borrachos cuando ofrecieron el fuego extraño, y no pudieron distinguir bien lo que hacían. Claramente a nosotros los cristianos se nos prohíbe tomar bebidas embriagantes.
Otra posibilidad es que entraron detrás del velo en el lugar santísimo, algo que era reservado para el sumo sacerdote solamente un día en el año (véase Lev. 16:1-2). Dios tenía que mostrar que se debe hacer su voluntad cuidadosamente en las cosas sagradas. Moisés explicó a Aarón que Nadab y Abiú perecieron porque no tuvieron el cuidado de honrar a Dios en la manera de acercarse a Él. Ellos se habían acercado incorrectamente. Hoy podemos decir que el fuego extraño es aquello que se hace para Dios, aunque con buena intención, pero incorrecto y en contra de su voluntad. Puede ser algo en el culto o en el servicio. Hay que recordar que primero debemos ser obedientes. La obediencia es mejor que los sacrificios (I Samuel 15:22).
E. REQUISITOS ESPECIALES PARA LOS SACERDOTES (Levítico 21 y 22)
Había ciertos requisitos especiales que exigían a los sacerdotes a apartarse de las cosas contaminantes. La vida moral exigida era la misma para todos, pero para poder servir en las cosas sagradas, tenían que apartarse de otras cosas más. Cristo, el verdadero Sumo Sacerdote, nunca se contaminó. Por eso siempre podía servir en santidad.
No podían casarse con mujer infame, divorciada o que había sido ramera. Solamente podían casarse con una virgen o viuda verdadera. El sumo sacerdote solamente podía casarse con una virgen. Cristo quiere como esposa una iglesia pura la cual es representada por una mujer virgen.
Cualquier defecto en el cuerpo les prohibía ministrar en las cosas de Dios. Sin embargo, podían participar de la comida de las cosas de Dios; es decir, siempre podían recibir su sostén del tabernáculo de las ofrendas para los sacerdotes. De ninguna manera podían servir estando inmundos por cualquiera causa. Tenían que tener mucho respeto para con las cosas sagradas de Dios.
Todas las ofrendas y sacrificios tenían que ser sin mancha y sin defecto. Dios requiere lo mejor. Nosotros, que hoy formamos el sacerdocio verdadero, hijos de nuestro gran Sumo Sacerdote, tenemos que vivir limpiamente en todo. También tenemos que tener cuidado con las cosas de Dios; nuestra responsabilidad es grande; nunca tengamos en poco la tarea que Dios nos ha asignada, ni las cosas que le pertenecen a Él.
SUGERENCIA: Si hay tiempo hagan una lista de comparaciones y contrastes entre Cristo y los sacerdotes del antiguo pacto.
Por el Dr. Gene Pickard



