Jehová es mi pastor (Salmos 23, Juan 10:7-21)
Jehová es mi pastor (Salmos 23, Juan 10:7-21)
La promesa de un Pastor fue hecha en el Viejo Testamento (Génesis 49:24; Isaías 40:11; Ezequiel 34:23; Zacarías 13:7) pues como ovejas estamos necesitados de un Pastor y este Pastor es Jesucristo. Si usted confía en Jesucristo, Él es su Pastor (Juan 10:1-5; Juan 10:26-28; Marcos 16:16)
“nada me faltará” es una declaración de una Alma Redimida por Jesucristo cuando encuentra todo lo necesario para Salvación en Él (1 Corintios 1:30,31). Por nuestros pecados estamos en una miseria que incluye la ignorancia de la verdad y de Dios (Juan 8:19; Juan 16:1-3; Juan 17:24,25; 2 Corintios 4:1-4) pues necesitamos que Jesucristo sea nuestra Sabiduría y traiga conocimiento de Dios a nosotros (Juan 17:1-3). Esta miseria incluye la culpabilidad de nuestros pecados (Romanos 3:9-20; Gálatas 3:10,11) y pues estamos necesitados de la Justicia encontrada en Jesucristo (Zacarías 3:1-5; 2 Corintios 5:21). Esta miseria incluye nuestra corrupción pues estamos necesitados de la completa santificación en Jesucristo (Ezequiel 36:23-27; Colosenses 1:20-23) y finalmente esta miseria incluye nuestro estado de perdición, muertos en pecados (Efesios 2:12,13) pues estamos necesitados de la completa y perfecta Redención en Jesucristo (Colosenses 1:13-14; 1 Peter 1:18,19; Hebreos 9:12; Hebreos 10:12-14; Efesios 2:1-9)
Si Jesucristo es mi Pastor, no puedo dudad que Él lo es, yo le pertenezco a Él. Como el buen Pastor Jesucristo es responsable de las ovejas (Juan 6:37-40, Juan 10:11-14), perdido en el mundo y en mi pecados, Jesucristo como el buen Pastor me encontró (Lucas 15:3-5) y como el buen Pastor Jesucristo me sostiene (Juan 10:27-30) y Jesucristo que es mi Pastor me traerá seguro al Cielo (1 Pedro 5:1-4, Lucas 15:6-7, Juan 10:16)
Ningunas de las ovejas de Jesucristo carecen cualquier cosa en este mundo que sea bueno, necesario, y útil para ellas. Las ovejas no se alimentan, no se arropan, y no se protegen. Jesucristo como Pastor les alimentan, son arropadas, y protegidas (Salmos 37:25; Marcos 10:29-30; Lucas 22:35; Efesios 1:3; Colosenses 2:9-10)
“En lugares de delicados pastos me hará descansar“ Cristo graciosamente hace que sus ovejas se acuesten en los pastos verdes de su palabra, en donde encontramos descanso, seguridad, la satisfacción, y la paz. La Biblia declara lo necesario para que nuestras almas descanse, esto es el Pacto de Gracia (2 Samuel 23:5), la persona y obra de Jesucristo (Mateo 11:28), las promesas del Evangelio (Judas 1:24,25) y todas las ordenanzas del Evangelio, la Predicación, Oración, Lectura de la Biblia, Canto, Adoración.
“Junto a aguas de reposo me pastoreará” El Amor eterno de Dios para los Elegidos es como un rio, las corrientes traen alegría a los corazones de Su pueblo (Salmos 46:1-4), Cristo es el río puro del agua de la vida de la cual todas sus ovejas beben libremente y constantemente (Isaías 55:1; Apocalipsis 21:6; Apocalipsis 22:17; Apocalipsis 7:15-17)
“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo” esto tengo seguro, que si Jesucristo me lleva en el camino, debo, mientras yo viva en este mundo, caminar en el valle de sombra de muerte. Los creyentes en este mundo deben pasar mucha tribulación para entrar en el Reino de Dios. Todas las dificultades y tribulaciones son el valle de sombra de muerte (Salmos 44:18-19; Salmos 107:10,14; Jeremías 13:15-17) Aun con todo esto NO TEMERÉ (Salmos 27:1-4; Salmos 46:1-4) porque Jesucristo está conmigo (Isaías 41:10; Isaías 43:1-2)
“Tu vara y tu cayado me infundirán aliento” La alusión aquí es la de la vara del Pastor, por la cual el cuenta sus ovejas y dirige sus ovejas (Levítico 27:32; Jeremías 33:13; Ezequiel 20:37; Miqueas 7:14; Zacarías 11:7) la vara de Jesucristo es una vara de fuerza, sus promesas son una vara de consolación, por esta vara somos sostenidos y consolados en medio de nuestras pruebas.
“Jehová es mi pastor; nada me faltará”



