Si las montañas fueran de oro
Si las montañas fueran de oro, si la arena del mar fuera diamantes, si el globo entero de la tierra fuera una gema, todavía estaría infinitamente debajo de la Gloria del Cielo.
En el Cielo, habrá libertad del pecado. Aquí en la tierra, el pecado mora en nuestra casa con nosotros, es tan natural para nosotros pecar como respirar. El alma que es más purificada y limpia por la Gracia de dios, no está sin completamente limpia de la corrupción del pecado. ¡Ningún pensamiento pecaminoso entrara en el Cielo! Ninguna mancha de orgullo u lujuria entrara en el Cielo. “No entrará en ella ninguna cosa inmunda” Apocalipsis 21:27
En el cielo, habrá libertad de los asaltos del dragón. Es nuestra tristeza tener diario a Satanás entre nosotros con sus tentaciones diarias y obrando en nosotros para que pequemos. ¡Pero esta vieja serpiente será hecha fuera para siempre en el Cielo! “Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre” Apocalipsis 20:10
En el Cielo, habrá libertad de todas las aflicciones. Nuestras vidas ahora están llenas de aflicciones diarias. “Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar; Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido” Salmos 31:10
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