Tres testigos a la Salvación completa en Jesucristo
Tres testigos a la Salvación completa en Jesucristo
Por Pastor Don Fortner
Traducido por Rommel José Antonio Flores
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Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno-1 Juan 5:7
Hay tres que dan testimonio en el Cielo, ¿testimonio de qué? ¿Que Jesús es el hijo de Dios? NO. ¡El cielo no necesita ninguna evidencia de eso! Estos dan testimonio en el Cielo que Dios ha dado Vida Eterna, estrictamente de acuerdo con su ley, justa y honrada, por los méritos de Jesucristo, por su perfecta obediencia, Su muerte por nuestros pecados y Su resurrección para nuestra Justificación.
“por lo cual también su fe le fue contada por justicia. Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada, sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación” Romanos 4:22-25
Las tres personas de la Santa Trinidad dan su testimonio de la completa y perfecta Redención de Jesucristo por cada uno de sus elegidos.
Dios el Padre da su Testimonio de la Redención lograda por Su aceptación de Jesucristo como nuestro Representante y Fiador:
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos. Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo seré a él Padre, Y él me será a mí hijo? Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios. Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, Y a sus ministros llama de fuego. Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino. Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros-Hebreos 1:1-9
La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo, donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el ordende Melquisede-Hebreos 6:19-20
Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados-Hebreos 10:11-14
Cuando el Padre levanto a Jesucristo de los muertos y lo recibió otra vez en el Cielo como nuestro mediador, Él aceptó a cada uno de Su elegidos en Jesucristo y dio Testimonio de que la Obra Salvífica estaba completada.
Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado-Efesios 1:6
Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese-Juan 17:1-5
Dios el Hijo, La Palabra Viva y Eterna de Dios, la segunda persona de la Santa Trinidad, da Su Testimonio del derecho de cada una de Su ovejas a Vida Eterna por Su Intercesión Perpetua a la mano Derecha de Dios el Padre.
¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros-Romanos 8:34
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo-1 Juan 2:1-2
Mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos-Hebreos 7:24-25
Donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec-Hebreos 6:20
El Testimonio que Jesucristo da, el cual segura la Salvación de cada uno de los elegidos por Dios, por medio del cual nosotros tenemos derecho al Cielo y a Vida Eterna, es doble: Su Justicia como nuestro Representante y Su Satisfacción como nuestro Substituto.
Dios el Espíritu Santo, la tercera persona de la Santa Trinidad, da Su testimonio de la completa y perfecta Redención, por la aplicación de la sangre de Jesucristo a los corazones de cada uno de los elegidos de Dios y Su llamado Eficaz.
El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber-Juan 16:14
Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?- Hebreos 9:13-14
El Espíritu Santo toma el mérito de la Sangre de Jesucristo y Su Perfecta Justicia, y revela a los elegidos de Dios la aceptación de cada uno de ellos en la base e medio de Jesucristo. En el llamado Eficaz, cada uno de los Elegidos oyen el Evangelio en Sus Corazones. Cada elegido escucha a Dios perdonar sus pecados por medio del Evangelio.
El Gran Testimonio de la Santa Trinidad es Redención completa por Jesucristo SOLAMENTE.
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Judá (Génesis 49:8-12)-Jesús es llamado el León de la tribu de Judá por Rommel José Antonio Flores
Judá (Génesis 49:8-12)-Jesús es llamado el León de la tribu de Judá por Rommel José Antonio Flores
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NUESTRA VOLUNTAD NO ES REALMENTE LIBRE
NUESTRA VOLUNTAD NO ES REALMENTE LIBRE
Por A.W. Pink
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Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad- Filipenses 2:13
Muchas personas dicen que el hombre tiene “libre albedrío”. Ellos dicen que podemos escoger por nosotros mismos el creer o no en el Señor Jesucristo. Nos dice que tenemos en nosotros mismos la capacidad para aceptar o rechazar a Cristo. Pero la Biblia no enseña esto. Romanos 3:11 dice que nadie desea buscar a Dios. Es cierto que la Biblia dice que el que quiera, puede venir a Cristo, pero esto no significa que los hombres posean la capacidad de venir. De hecho la Biblia dice claramente que nadie tiene la capacidad para venir a Cristo. (Vea por ejemplo Juan 6:44 y 65). Romanos 8:7 nos dice que nuestra naturaleza caída está en enemistad contra Dios.
Juan 15:18 dice que el mundo odia en forma natural a Dios. Lea estos versículos por sí mismo y vea que esto es bíblico. Está claro entonces, que la Biblia dice que nuestras voluntades no son realmente libres. No somos libres para elegir si vamos a recibir a Cristo como nuestro salvador o no. En realidad, lejos de ser libres o neutrales, nuestra voluntad es esclava de otras cosas. Pero, ¿qué es nuestra voluntad? La voluntad es la capacidad de escoger entre una cosa y otra, o entre varias alternativas. Pero algo siempre influye en la elección que nos hace decidir en favor de una o en contra de otra alternativa. Esto significa que nuestra voluntad es como una sierva de aquellas cosas que la influyen en su decisión. Por lo tanto, nuestra voluntad no puede ser libre.
¿Cuáles son las cosas que influyen en nuestra voluntad para que escoja entre una cosa u otra? Esto depende de qué tipo de personas seamos; es decir, ‘depende de nuestra naturaleza y carácter. En lagunas personas esta influencia pude ser la razón y en otras podría ser la conciencia o las emociones, o podría ser Satanás o el Espíritu Santo. Cualquiera de estas cosas que tenga más influencia sobre la persona es lo que en realidad controla su voluntad. Así pues, mientras que muchos dicen que es la voluntad del hombre lo que le -gobierna, la-Biblia enseña que es su naturaleza interna la que le gobierna. La Biblia llama a esta naturaleza interior “el corazón”. Es nuestro corazón (nuestra naturaleza interior) la que influencia nuestra voluntad. Por lo tanto, cuando alguien hace una elección, él hará lo que agrada a su corazón. Si un pecador tiene que escoger entre una vida de bondad y santidad y una vida de pecado y egoísmo, escogerá la vida de pecado. ¿Por qué? Porque eso es lo que agrada a su corazón. Su corazón (su “yo” interior) es pecaminoso. Recuerde, la voluntad del hombre (su capacidad de elegir) está controlada por su corazón pecaminoso. La Biblia enseña que nuestros corazones son por naturaleza pecaminosos y que por naturaleza odiamos a Dios.
Debido a esto, nuestras voluntades se inclinan naturalmente hacia la maldad, ya que nuestras voluntades son controladas por nuestros corazones pecaminosos. Puesto que nunca somos forzados a pecar en contra de nuestra voluntad, hay un sentido en que podemos decir que nuestras voluntades son ” libres”. Como personas somos libres de hacer lo que nos gusta, pero porque somos pecadores, lo que nos gusta hacer es siempre pecar. Esto es semejante a un hombre que sostiene un libro en su mano y después lo deja caer. El libro es ahora libre, pero naturalmente cae al suelo. El hombre que lo soltó no lo ha forzado a caer al suelo; ahí cayó. Del mismo modo, nadie forzó al pecador a pecar; él peca naturalmente porque su naturaleza pecaminosa controla su voluntad. El escoge pecar libre y deliberadamente, pero siempre escoge pecar porque su naturaleza es pecaminosa.
El pecado ha afectado cada parte de la naturaleza del hombre, es decir: su mente, sus emociones y su voluntad. El hombre es totalmente depravado y esto no es difícil de probar. No tenemos qué discutir acerca de la naturaleza pecaminosa del hombre, puesto que ninguna persona puede guardar las normas que se ha impuesto a sí misma. Tampoco puede hacer las cosas buenas que desea hacer, ni mucho menos ‘hacer las cosas que agradan a Dios. (Es por eso que la Escritura declara: “No hay justo, ni aún uno; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno…” Romanos 3:10-18.) Esto muestra claramente que el hombre no es libre, sino que es controlado por el pecado y por Satanás. El pecado ha penetrado en cada parte de nuestra naturaleza humana. Por naturaleza no queremos hacer la voluntad de Dios y tampoco deseamos amarle. El pecado ha entrado en cada parte de nosotros, incluyendo nuestras voluntades.
Nuestras voluntades no son libres. De igual manera como las otras partes de nuestro ser, la voluntad es gobernada por el pecado y está opuesta a Dios. Así que, no es correcto decir que el hombre es capaz de escoger amar y obedecer a Dios, porque en realidad la voluntad no desea obedecer a Dios en lo absoluto. Tampoco es correcto decir que los hombres tienen que hacer” su parte” en la salvación de sí mismos. Un hombre muerto no puede hacer nada para salvarse a sí mismo, y la Biblia nos dice que los hombres están muertos a causa de su desobediencia y pecado. Solamente Dios puede cambiar nuestra naturaleza pecaminosa de modo que lleguemos a amarle y obedecerle (Vea los siguientes versículos para confirmar esta verdad: Rom.8:7-8; 1 Cor.2:14; Jn.6:44 y 65; Jn.3:1-9; Ef.4:17-19; Ef.2:1¬10; Jn.8:34 y 44; Gen.6:5; Ecl.9:3; Jer.17:9; Isa.53:6 y 64:6; Job 14:4; Jer.13:23)
Hemos aprendido que Dios tiene control de todas las cosas. Dios el Padre escogió salvar a ciertas personas de sus pecados. Jesucristo murió para salvarlos y el Espíritu Santo les da vida espiritual. En la salvación de su pueblo y en su control de todas las cosas, Dios obra de acuerdo con su propósito determinado. Ninguna persona puede escoger si será salva o no, porque su voluntad es por naturaleza mala y no desea lo que es bueno. Es decir, si Dios nos dejara a todos a los deseos de nuestra propia naturaleza, entonces ninguno sería salvo sino todos perdidos. Solo Dios puede hacer que una persona desea ser salva de sus pecados.
Muchas personas desean escapar de las consecuencias de sus pecados, pero nadie por naturaleza quiere dejar el pecado, ni ser salvo de su control y dominio. Es por lo tanto que la Biblia enseña que el arrepentimiento y la fe son dones que Dios concede sólo a sus elegidos. Vea por ejemplo: 2 Tim.2:24-2b; Hech.5:31 y Hech.I3:48; FiI.l:29 y 2: 13-14; Stg.1:18; 1 Cor.3:5; Rom.12:3; Hechos 16:14
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EL ESPÍRITU SANTO LLAMA A LOS ESCOGIDOS DE DIOS
EL ESPÍRITU SANTO LLAMA A LOS ESCOGIDOS DE DIOS
Por A.W. Pink
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¡Qué profunda es la riqueza, la sabiduría y la ciencia de Dios! ¿Cómo indagar sus decisiones o reconocer sus caminos?-Romanos 11:33
Ya hemos visto que Dios el Padre es soberano en escoger a ciertas personas para que sean salvas del pecado, y también hemos visto que Dios el Hijo es soberano en morir para salvar a los elegidos. En este capítulo veremos que Dios el Espíritu Santo es soberano en la salvación. La llama eficazmente a aquellos que Dios ha escogido les aplica los beneficios de la muerte de Cristo. De lo que ya hemos aprendido, era de esperarse que fuera así. Si Dios el Padre escogió a ciertas personas y Dios el Hijo murió por ellas, el Espíritu Santo habría de aplicarles los beneficios de la muerte de Cristo. Y esto es exactamente lo que la Biblia enseña. En Juan 3:8 leemos que el viento sopla “de donde quiere”. Nosotros escuchamos su sonido pero no podemos decir de dónde viene o a dónde va. Así es todo aquel que es nacido del Espíritu. En este versículo la acción del Espíritu Santo es comparada con el viento. Tal como el viento sopla “de donde quiere”, así el Espíritu Santo obra donde le place. Así como nosotros no podemos decir de dónde viene el viento o a donde va, así tampoco nosotros podemos ver cómo o dónde obrará el Espíritu Santo’: El viento sopla cuando, donde y como a él le place, o por lo menos así nos parece a nosotros. Desde nuestra perspectiva humana, el viento es soberano en lo que hace. Así también el Espíritu Santo es soberano en lo que hace. En ocasiones, el viento sopla suavemente y en otras ruidosamente. También el Espíritu Santo a veces obra suavemente, en maneras que no podemos discernir, y a veces:- obra poderosamente en formas que todos pueden ver. El Espíritu Santo hace lo que le place. En este capítulo queremos señalar que el Espíritu Santo es soberano en traer a los elegidos al nacimiento nuevo.
Primero, sabemos que las personas muertas en pecado no pueden vivificarse a sí mismas espiritualmente. Nosotros no hicimos nada con respecto a nuestro nacimiento físico, y del mismo modo no podemos hacer nada en relación con nuestro nacimiento espiritual. Según Juan 5:24 este nacimiento nuevo significa” pasar de muerte a vida”. Una persona espiritualmente muerta no puede vivificarse a sí misma, tal como una persona físicamente muerta tampoco puede resucitarse. Juan 6:63 dice, “El Espíritu es el que da vida, la carne para nada aprovecha”. (Otros textos que afirman el mismo punto son: Juan 1:13; 5:21; 3:5-6, Stg.1:18; 1 Pe.1:23; Ef.2:5, Sin embargo, está claro que el Espíritu Santo no da nueva vida a todos. ¿Por qué no? La respuesta común a esta pregunta es que no todos confían en Cristo. Muchos dirán que el Espíritu Santo sólo da vida espiritual a las personas que creen primero en Cristo. Pero esta respuesta pone las cosas en un orden equivocado. No es la fe la que conduce a la vida espiritual, sino que la nueva vida espiritual que nos es concedida trae con ella la fe. La fe salvadora no es algo que tenemos por naturaleza. 2 Tes.3:2 dice que no todos los hombres tienen fe. Efesios 2:1 Dice que por naturaleza estamos muertos en nuestros delitos y pecados. Ahora, si estamos espiritualmente muertos, no podemos tener fe, porque la gente muerta no puede creer nada.
Segundo, la Biblia enseña claramente que la obra del Espíritu Santo de dar vida es espiritual ocurre antes de que tengamos fe en Cristo. (Es decir, que la regeneración precede a la fe o en otras palabras, la fe viene como resultado del nacimiento nuevo.) En 2 Tes.2:13 ‘dice: “Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el espíritu y la fe en la verdad”. Aquí nos dice que los tesalonicense habían sido escogidos y fueron “apartados” o “separados” por el Espíritu Santo antes de que creyeran la verdad. La palabra santificación en este versículo tiene el significado de “separar” o “poner aparte para los usos de Dios”. Entonces, ¿qué significa aquí ser “apartado” por el Espíritu Santo? Imagínese que 100 personas escuchan el evangelio de salvación por la fe en Cristo; pero sólo una persona cree. Esta persona ha nacido de nuevo espiritualmente y ahora tiene nueva vida. Ha sido” apartada” o “separada” de las otras 99 que no creyeron. Entonces, 2 Tes.2:13 nos explica que las personas que Dios ha escogido son puestas aparte por el Espíritu Santo a fin de que crean la verdad. El orden de las cosas es muy importante: Primer Dios escoge; segundo ocurre el llamamiento del Espíritu Santo al llamar o poner aparte (santifica a los escogidos); y por último, viene la fe en la verdad. Este es el mismo orden señalado por Pedro en 1 Pedro 1:2 que dice así: Escogidos según la presciencia de Dios Padre, en santificación del Espíritu, para obedecer…” (Es decir, para la obediencia del evangelio). Antes de que lleguemos a creer en Cristo, tiene que suceder primero la obra del Espíritu apartándonos, y aún antes de esto es la elección de Dios.
Entonces, podemos ver que la obra del Espíritu Santo es una parte necesaria del plan de Dios para su pueblo. Si Dios solamente hubiera dado a Cristo para morir por los pecadores, ningún pecador hubiera sido salvo. La obra del Espíritu Santo es vital. El Espíritu tiene que obrar primero en el corazón antes de que cualquier pecador pueda ver su necesidad de ser salvo del pecado. Los pecadores necesitan ser renacidos y capacitados con una disposición nueva para poder recibir a Cristo. Es decir, sin esta obra del Espíritu Santo nadie creería. Aunque el evangelio de salvación fuese predicado repetidas veces, nadie creería en Cristo sin la obra del Espíritu Santo en sus corazones. ¿Por qué es así? Debido a que por naturaleza toda persona odia a Dios y no está dispuesta a arrepentirse ni a creer en Cristo. Así que, es debido a que el Espíritu Santo obra en el corazón de los escogidos que éstos creen. ¿Ha comenzado Dios el Espíritu Santo a trabajar en su corazón? ¿Es usted un creyente en Cristo Jesús? ¿Desea ser un creyente? ¡Escuche! Si usted desea creer en Jesucristo, algo le ha hecho diferente de todos aquellos que rechazan venir a Cristo. El hecho de que usted busca la salvación en Cristo Jesús es una evidencia de que el Espíritu Santo le está llamando. ¿No significa esto entonces que usted es una de las personas por quienes Cristo murió? ¡Piense en eso! TEXTOS BÍBLICOS:
1. Por tanto, amadísimos míos, que siempre me han escuchado, sigan procurando su salvación con temor y temblor; y si lo hicieron cuando me tenían presente, háganlo más todavía cuando estoy lejos. Pues Dios es el que produce en ustedes tanto el querer como el actuar para agradarle. (Filipenses 2:12-13)
2. De ahí que no cesamos de dar gracias a Dios porque al recibir de nosotros la enseñanza de Dios la aceptaron, no como enseñanza de hombres, sino como Palabra de Dios. Porque eso es realmente y como tal actúa en ustedes los creyentes. (1 Tesalonicenses 2:13)
3. En ese momento Jesús se llenó del gozo del Espíritu Santo y dijo: “Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos y se las has dado a conocer a los pequeñitos. Sí, Padre, pues tal ha sido tu voluntad. Mi Padre ha puesto todas las cosas en mis manos; nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre; nadie sabe quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera dárselo a conocer. (Lucas 10:21-22)
4. Todo lo que el Padre me ha dado vendrá a mí, y yo no rechazaré al que venga a mí, (Juan 6:37)
5. Por él sufro hasta llevar cadenas como un malhechor; pero la palabra de Dios no está encadenada. (2 Timoteo 2:9)
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Y todo él codiciable. Tal es mi amado
Y todo él codiciable. Tal es mi amado-Cantares 5:16
Por William Dyer
Traducido por Rommel José Antonio Flores
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Jesús es el más deseable-y todas las cosas que son deseables están en él. La belleza está en Cristo, la generosidad está en Cristo, riquezas y el honor está en Cristo. Jesucristo es el tesoro ocultado en el Evangelio, la Perla del Gran Precio; Él es el sol en el firmamento de las escrituras, en el cual conocerle es Vida Eterna.
Él es…
La única fuente del agua de la Vida,
Un Almacén de riquezas,
¡Un río de placeres, en donde usted puede bañar su alma por toda la eternidad!
¡Él es toda la plenitud y dulzor! (Mi amado es blanco y rubio, Señalado entre diez mil-Cantares 5:10, Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí-Juan 14:6)
Usted puede ir al Cielo…
Sin Salud,
Sin abundancia,
Sin honor,
Sin placer,
Sin amigos,
¡Pero usted nunca puede ir al Cielo sin Jesucristo!
El cual me amó y se entregó a sí mismo por mí-Gálatas 2:20
¡Todo lo que Jesucristo sufrió-Él lo hizo por mí!
¡Todo lo que Jesucristo tiene-es mío!
¡Todo el Amor de Jesucristo es para que yo me compadezca!
¡La Misericordia de Jesucristo es para que me salve!
¡Todas las Gracias de Jesucristo son mías para embellecerme!
¡Todo el Poder de Jesucristo es mío para protegerme!
¡Toda la Sabiduría de Jesucristo es mía para aconsejarme!
¡Todo el Espíritu de Jesucristo es mío para confortarme!
¡Toda la Palabra de Jesucristo es mía para enseñarme!
¡Toda la Gloria de Jesucristo es mía para coronarme!
Por lo tanto, un grano de la Gracia Salvífica de Jesucristo en el corazón, es mejor que una cadena de oro alrededor del cuello.
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jesús el paralítico
jesús el paralítico
Por Rommel José Antonio Flores
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Usted tal vez se estará haciendo la pregunta, ¿Qué titulo más extraño?, pues que jesús es un paralitico esta contrario a lo que la Biblia indica. Pero por favor déjeme explicar un poco. La parálisis física es un ejemplo de cómo jesus (el jesús que es proclamado en la mayoría de las iglesias que se llaman cristianas) no puede salvar a un pecador, sin que el todopoderoso y soberano pecador le permita (esto es debido a que se le otorga ala criatura soberanía u mejor llamado, Libre Albedrío). El gran propósito del dios declarado en este tipo de Iglesia es que él (dios) encuentre gracia ante los ojos del hombre.
Errores acerca de Dios resultan de frecuentemente de los falsos conceptos acerca del hombre. La gente prefiere cambiar a Dios que a sí mismo. Contrario a lo que es declarado desde el pulpito, la Biblia deja muy claro que nuestra voluntad está atada a nuestra naturaleza pecaminosa, La incapacidad del hombre siempre viene de su propia corrupción.
¿Quién hará limpio de inmundo? Nadie- Job 14:4
Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, Los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, las desvergüenzas, el ojo maligno, las injurias, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre- Marcos 7:21-23
Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de Dios: porque Dios no puede ser tentado de los malos, ni él tienta á alguno: Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído, y cebado- Santiago 1:13-14
Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado- Juan 8:34
Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque á Dios; Todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno- Romanos 3:10-12
¿Qué cosa es el hombre para que sea limpio, Y que se justifique el nacido de mujer? He aquí que en sus santos no confía, Y ni los cielos son limpios delante de sus ojos: ¿Cuánto menos el hombre abominable y vil, Que bebe la iniquidad como agua?- Job 15:14-16
JAH, si mirares á los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?- Salmos 130:3
Y no entres en juicio con tu siervo; Porque no se justificará delante de ti ningún viviente- Salmos 143:2
¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, Limpio estoy de mi pecado?- Proverbios 20:9
Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga bien y nunca peque- Eclesiastés 7:20
¿Mudará el negro su pellejo, y el leopardo sus manchas? Así también podréis vosotros hacer bien, estando habituados á hacer mal- Jeremías 13:23
Esto es pues un gran insulto a la persona religiosa, estas Iglesias han hecho del gran milagro de la regeneración una formula instantánea que resulta no en personas convertidas u nacidas de nuevo, pero en una persona transformada a una persona religiosa y en rumbo a una segura condenación. Pues siguiendo con sus propósitos de mantener al hombre libre, ellos declaran que la persona es libre de creer y venir a Dios cuando la persona decide, no obstante la Biblia declara:
Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrer…. Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre – Juan 6:44,65
La completa obra Salvífica (la cual es perfecta y completa) por la persona de Jesús es reducida una y otra vez cuando la herejía popular del Libre Albedrío es declarada, es Dios el cual es SOBERANO en todo y las personas son todas sirvientes a este Dios. Miremos pues la GRAN obra de salvación en la Biblia, cuando el Soberano Dios y Salvador Jesús salva y cura a un paralítico (tal como usted y yo afuera de esta gracia somos paralíticos por nuestra naturaleza pecaminosa).
DESPUÉS de estas cosas, era un día de fiesta de los Judíos, y subió Jesús á Jerusalem. Y hay en Jerusalem á la puerta del ganado un estanque, que en hebraico es llamado Bethesda, el cual tiene cinco portales. En éstos yacía multitud de enfermos, ciegos, cojos, secos, que estaban esperando el movimiento del agua. Porque un ángel descendía á cierto tiempo al estanque, y revolvía el agua; y el que primero descendía en el estanque después del movimiento del agua, era sano de cualquier enfermedad que tuviese. Y estaba allí un hombre que había treinta y ocho años que estaba enfermo. Como Jesús vió á éste echado, y entendió que ya había mucho tiempo, dícele: ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estánque cuando el agua fuere revuelta; porque entre tanto que yo vengo, otro antes de mí ha descendido. Dícele Jesús: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y luego aquel hombre fué sano, y tomó su lecho, é íbase. Y era sábado aquel día- Juan 5:1-9



