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Archive for abril, 2009

29
abr

¿Son los evangelios mitos o leyendas?

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29
abr

¿Hay apóstoles y profetas hoy?

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26
abr

Verdades del Amor de Dios

“Verdades del Amor de Dios”

En los Estados Unidos de América, son muchas las opiniones de la Verdad sobre el Amor de Dios, sin embargo, la Biblia es Bien clara en estas verdades, en este día estaré compartiendo algunas de estas verdades y espero que sean de ayuda. La verdad que se declara en la Biblia es que Dios es Santo, Justo y su Amor siempre está en línea con su Santidad como un Justo Dios y Salvador (Isaías 45:21) para los que el ama en Cristo Jesús (Apocalipsis 1:5), elegidos en Jesús (Juan 6:37), redimidos en Jesús (Efesios 1:7),estos tienen que ser Justificados en Jesús (Romanos 8:28-30) y tienen que ser llamados de su esclavitud a libertad por medio del Evangelio (Colosenses 1:12-13), estas son la Verdades del Amor de Dios para con sus Elegidos:

‘Mirad cuán gran amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios;

Y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a El.’ 1 Juan 3:1

1-      El Amor de Dios es manifestado y revelado en Cristo Jesús (Romanos 8:32-39; Efesios 1:3-6; 2 Corintios 4:6)

2-      El Amor de Dios es Soberano y es dado a cualquier persona que Dios desea (Romanos 9:12-16; Efesios 5:25) afuera de Cristo Jesús, Dios es un fuego consumidor (Hebreos 12:29)

3-      El Amor de Dios es Eterno y siempre continuara (Jeremías 31:3) Dios es eterno, entonces su Amor es eterno (Efesios 2:4)

4-      El Amor de Dios es un Amor sacrificial y redimirá a su pueblo de todos sus pecados (1 Juan 4:10; 1 Juan 3:16; Efesios 5:2; Efesios 5:25; Mateo 1:21; Juan 10:15)

5-      El Amor de Dios es un Amor permanente y siempre estará en el creyente (Juan 13:1; Malaquías 3:6; Hebreos 13:8)

6-      El Amor de Dios es un Amor electivo con el cual Dios nos eligió en Cristo Jesús antes de la fundación del mundo (2 Tesalonicenses 2:13; Juan 15:15-16; Juan 17:2)

7-      El Amor de Dios es un Amor que NO se puede merecer (Tito 3:3-7; Romanos 5:6-9)

8-      El Amor de Dios es un Amor que cópenla y motiva el creyente a obediencia como un amoroso esclavo de Cristo Jesús (2 Corintios 5:14; Salmos 65:4; Salmos 110:3)

9-      El Amor de Dios es un Amor Santo, Dios en Cristo Jesus es un Justo Dios y Salvador (Isaías 45:20-22)

“Nosotros amamos, porque El nos amó primero” (1 Juan 4:19; 1 Juan 3:16)

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14
abr

John Owen – Vida Por Su Muerte…ARGUMENTOS

CAPITULO 1: DOS ARGUMENTOS BASADOS EN LA NATURALEZA DEL NUEVO PACTO

Argumento # 1

En Mateo 26:28, el Señor Jesucristo habla de “mi sangre del nuevo pacto.” Este nuevo “pacto” o “testamento” es el nuevo acuerdo o contrato que Dios ha hecho para salvar a los hombres. La sangre de Cristo derramada en su muerte es el precio del acuerdo, y tiene relación solamente con aquellos a quienes el acuerdo se aplica. Este nuevo pacto es diferente del antiguo pacto que Dios hizo con los hombres. En el antiguo pacto, Dios prometió salvar a todos los que guardaran sus leyes: “Que el hombre que hiciera estas cosas vivirá por ellas.” (Rom.10:5 y Lev.18:5) Pero, puesto que los hombres son pecadores no pueden guardar la ley de Dios y por lo tanto el antiguo pacto fue hecho inútil. En el nuevo pacto, Dios promete poner sus leyes en nuestras mentes y escribirlas en nuestros corazones. (He.8:10). Está claro entonces, que este acuerdo tiene relación sólo con aquellos en cuyos corazones y mentes Dios hace realmente esto. Puesto que es obvio que Dios no hace esto para todos los hombres, entonces no todos los hombres están incluidos en el pacto por el cual Cristo murió. Algunos han sugerido que Dios escribiría sus leyes en nuestras mentes, si sólo creyéramos. Pero poseer la fe, es lo mismo que tener la ley de Dios escrita en nuestros corazones. Entonces, decir como algunos dicen: “Si su ley está en nuestros corazones, entonces Dios escribirá sus leyes en nuestro corazón”, es pura tontería. La naturaleza del nuevo pacto hace claro que la muerte de Cristo no fue para todos los hombres.

Argumento # 2

El evangelio ha estado en el mundo a lo largo de los siglos desde que Cristo vino. No obstante naciones enteras han vivido sin conocimiento alguno de él. Si fuera la intención que la muerte de Cristo salvara a todos los hombres, a condición de que creyeran entonces el evangelio debería haberse divulgado a todos los hombres. De otro modo, el propósito de salvar a todos los hombres ha fracasado, puesto que no todos han escuchado. Pero esto no puede ser cierto porque sería contra la naturaleza y la sabiduría de Dios enviar a Cristo para salvar a todos y no asegurar que todos escuchen acerca de esto. ¿Estaría conforme a la bondad de Dios actuar de esta manera? Esto es como si un doctor fuera a decir que tiene la medicina que curaría todas las enfermedades en el mundo y no obstante ocultar ese conocimiento de muchas personas. En tal caso, ¿podríamos real-mente argumentar que el doctor tenía la intención sincera de curar las enfermedades de todos? Hay un número de textos que lo hacen claro, que millones nunca han escuchado ninguna palabra acerca de Cristo. Nosotros no podemos dar otra explicación del “porqué”, salvo la que dio Cristo mismo; “así Padre, pues que así agradó en tus ojos.” (Mt.11:26). Tales Escrituras como el Sal.147:19-20, Hch.14:16 y Hch.16:6-7, afirman los hechos de nuestra experiencia común; de que el Señor no ha asegurado que todos escuchen el evangelio. Debemos concluir que no es el propósito de Dios salvar a todos los hombres.

CAPITULO 2: TRES ARGUMENTOS BÍBLICOS BASADOS EN LA DESCRIPCIÓN BÍBLICA DE LA SALVACIÓN

Argumento # 3

Las Escrituras describen lo que Cristo Jesús hizo por su muerte como “La redención eterna”. (Esto significa nuestra liberación eterna del pecado, la muerte y el infierno.) Ahora, si esta bendición fue comprada para todos los hombres, entonces todos los hombres la tienen automáticamente o está a su disposición bajo ciertas condiciones. Por nuestra experiencia podemos ver que no es cierto que todos los hombres tengan la redención eterna, Entonces ¿Está disponible esta redención bajo ciertas condiciones?

Pregunto ¿Cumplió Cristo estas condiciones en nuestro favor o depende la satisfacción de estas condiciones de nuestro cumplimiento de otras? La primera de estas posibilidades, que Cristo cumple las condiciones necesarias para conceder la redención eterna significaría que todos los hombres tienen esa redención, circunstancia que no concuerda con la realidad que observamos en el mundo. Tenemos que decir entonces que si Cristo no cumple estas condiciones para que todos los hombres tengan la redención, entonces tiene que cumplirlas a favor de los que cumplen otras condiciones. En tal caso damos vuelta en un círculo, haciendo que las condiciones cumplidas por Cristo en la redención, dependan del cumplimiento de otras y así sucesivamente. Estos argumentos muestran cuan irrazonable es suponer que Cristo murió para obtener la redención eterna de todos los hombres. Si hubiera algunos que siguen insistiendo en que la redención eterna está disponible bajo ciertas condiciones, entonces no cabe duda que todos debieran ser notificados. Pero esta notificación no les es concedida a todos como ya hemos señalado en la parte tres, en el capítulo uno, argumento dos. Además, si obtener la redención eterna depende de que los hombres cumplan ciertas condiciones, entonces tienen la capacidad de cumplirlas o no. Si son capaces por sí mismos de cumplir las condiciones, entonces tenemos que decir que todos los hombres pueden de su propia capacidad creer el evangelio. Sin embargo esta postura es contraria a las Escrituras, las cuales enseñan que los hombres están muertos en pecado y por lo tanto no son capaces de cumplir ningunas condiciones. Si concordamos con la enseñanza bíblica de que los hombres no tienen la capacidad por sí mismos de cumplir las condiciones para obtener la redención eterna, entonces Dios piensa concederles o no la capacidad para cumplirlas. Si Dios piensa hacerlo, entonces ¿Porqué no lo hace? En tal caso todos los hombres serían salvos. Por otro lado, si Dios piensa no darles a todos los hombres la capacidad para creer, y sin embargo Cristo murió para dar la redención eterna a todos los hombres, entonces tenemos que Dios se encuentra exigiendo a los hombres capacidades que se ha negado a concederles. Evidentemente creer esto es una locura. Esto sería como si Dios prometiera a un muerto la capacidad de resucitar, cuando en realidad no tiene intención alguna de concederle dicho poder.

Argumento # 4

La Biblia describe en una manera muy exacta a aquellos por quienes Cristo murió. Nos dice que la raza humana está dividida en dos grupos y que Cristo murió sólo por uno de ellos. Las Escrituras que enseñan que Dios divide a los hombres en dos grupos son las siguientes:

1. Mateo 25:12 y 32

2. Juan 10:14 y 26

3. Juan 17:9

4. Romanos 9:11-23

5. 1 Tesalonicenses 5:9

Aprendemos que existen aquellos los cuales Dios ama y aquellos que odian, aquellos que conoce y aquellos que no conoce. Otras Escrituras dejan claro que Cristo murió sólo por uno de estos dos grupos. Nos dicen que murió por:

1. Su pueblo: Mateo 1:21

2. Sus ovejas: Juan 10:11,14

3. Su Iglesia: Hechos 20:28

4. Sus elegidos: Romanos 8:32-34

5. Sus hijos: Hebreos 2:13

De esto podemos concluir que Cristo no murió por aquellos que no son su pueblo o sus ovejas o su Iglesia. Por lo tanto no pudo haber muerto por todos los hombres.

Argumento # 5

No deberíamos describir la salvación en una forma diferente a como la Biblia lo hace. Y la Biblia no dice en ningún lugar que Cristo muriera por “todos los hombres”, o por “cada hombre”. Es cierto que la Biblia dice que “Cristo se dio a sí mismo en rescate por todos” (1Tim2:6), pero no se puede demostrar que esto signifique más que “todas sus ovejas” o “todos sus elegidos”. Si uno examina cuidadosamente cada texto en donde aparece la palabra “todos” fijándose en el contexto, entonces se dará cuenta de que la Escritura no enseña en ningún lugar que Cristo murió por cada hombre.

(En la parte cuatro, capítulos tres y cuatro, consideraremos en forma detallada muchos de los versículos que usan las palabras “mundo” y “todos” en relación con la muerte de Cristo.)

CAPITULO 3: DOS ARGUMENTOS BASADOS EN LA NATURALEZA DE LA OBRA DE CRISTO

Argumento # 6

En la Biblia hay muchos versículos que hablan del Señor Jesucristo como haciéndose responsable por otros cuando murió, por ejemplo:

1. El murió por nosotros Rom. 5:8

2. El fue hecho por nosotros maldición Gál. 3:13

3. El fue hecho pecado por nosotros 2 Cor.5:21

Tales expresiones dejan claro que Cristo estaba haciendo algo como sustituto en lugar de otros. Ahora bien, si El murió en lugar de otros, es de esperarse que todos aquellos por quienes ocupó lugar, ahora deban ser libres del enojo y del juicio divino. (Dios no puede castigar justamente tanto a Cristo como a aquellos para quienes El fue un sustituto). No obstante está claro que no todos los hombres son libres de la ira de Dios. (Vea Juan 3:36.) Por lo tanto, Cristo no pudo haber sido un sustituto por todos los hombres. Si todavía se insiste en que Cristo murió como un sustituto de todos los hombres, entonces tenemos que concluir que su muerte no fue un sacrificio lo suficientemente eficaz, porque no todos los hombres son salvos del pecado y del juicio. Efectivamente, si Cristo murió en lugar de todos los hombres entonces, se ofreció a sí mismo como un sacrificio por todos los pecados, (en tal caso, todos los hombres son salvos), o fue sólo un sacrificio por algunos de sus pecados, (en tal caso nadie es salvo, porque permanecen algunos pecados). Ninguna de estas declaraciones pude ser cierta como ya hemos visto en este libro. (Vea parte uno, capítulo tres). Será claro que no hay ninguna forma para decir que Cristo murió por todos los hombres.

Argumento # 7

Las Escrituras describen la naturaleza de la obra de Cristo Jesús como la obra de un mediador y un sacerdote: “El es el mediador del nuevo pacto.” (Heb.9:15) Cristo actúa como mediador siendo sacerdote de aquellos que El trae a Dios. Que Cristo Jesús no es el sacerdote de todos es obvio tanto de las Escrituras como de la experiencia, tal como hemos visto en la parte dos, capítulo dos de este libro.

CAPITULO 4: TRES ARGUMENTOS BASADOS EN LA NATURALEZA DE LA SANTIDAD Y LA FE

Argumento # 8

Si la muerte de Cristo es el medio por el cual aquellos por quienes murió son limpiados y santificados, entonces debió haber muerto sólo por aquellos que experimentan esto. Es obvio que no todos los hombres son hechos santos y por lo tanto Cristo no murió por todos los hombres. Quizás estaría bien comprobar que la muerte de Cristo es el medio para obtener la purificación del pecado y la santidad, esto lo haré en dos maneras: Primero, la adoración en el Antiguo Testamento fue diseñada para enseñar verdades acerca de la muerte de Cristo, la sangre de los sacrificios veterotestamentarios hacía posible que aquellos por quienes era derramada, fueran aceptados en la adoración a Dios. ¿Cuánto más ha de limpiar la sangre de Cristo a aquellos por quienes El murió? (Heb.9:13-14) Segundo, hay versículos que declaran fehacientemente que la muerte de Cristo hace precisamente las cosas que tuvo intención de realizar: “…el cuerpo del pecado fue destruido a fin de que ya no sirvamos más al pecado” (Rom.6:6); “…se dio a sí mismo para redimirnos y purificarnos” (Ti.2:14). Estos versículos, y muchos otros Insisten en que la santidad es el resultado inevitable en la vida de todos aquellos por quienes Cristo murió. Puesto que no todos los hombres son santos, Cristo no murió por todos.

Algunos sugieren en vano que la muerte de Cristo no es la causa de la santidad. Dicen que la santidad sólo llega a ser una realidad cuando el Espíritu Santo la trae o cuando es recibida por la fe. Pero la obra del Espíritu Santo y el don de la fe, son también el resultado o fruto de la muerte de Cristo. Así pues, esta sugerencia no cambia el hecho de que la santidad es el resultado inequívoco sólo en las vidas de aquellos por quienes Cristo murió. El hecho de que el juez da permiso y el carcelero abre la puerta de la prisión, no es la causa de la libertad del deudor; la causa es que alguien pagó por sus deudas.

Argumento # 9

La fe es esencial a la salvación. Esto queda claro de la Escritura (Heb.11:6) y la mayoría de la gente acepta este hecho. Pero como ya hemos visto, todo aquello que es necesario para salvación nos ha sido obtenido por Cristo. Ahora, si esta fe fue obtenida para todos los hombres por Cristo, entonces es nuestra con o sin ninguna condición. Si es sin condiciones, entonces todos los hombres la tienen. Pero como ya hemos visto, esto es contrario a la experiencia y a la Escritura. (Vea 2 Tes.3:2) Si la fe es dada bajo alguna condición, entonces yo pregunto ¿Cuál condición? Algunos dicen, que la fe es dada a condición de que no resistamos a la gracia de Dios. Sin embargo, no resistir realmente significa obedecer, y obedecer significa creer. Entonces, lo que tales personas están diciendo es que la fe les es concedida a aquellos que creen (es decir a los que tienen fe). Esto es sin lugar a dudas absurdo. Por otra parte, algunos argumentan que la fe no fue obtenida para nosotros por la muerte de Cristo. Entonces ¿Es la fe un acto de nuestra propia voluntad? Esto es contrario a la enseñanza de muchos textos bíblicos e ignora el hecho de que los incrédulos están muertos en pecados e incapaces de realizar cualquier acto espiritual. (1Cor.2:14). Entonces, regreso a la posición de que la fe es obtenida por Cristo. La fe es una parte esencial de la santidad. En el argumento número ocho mostré que la santidad es obtenida para nosotros por la muerte de Cristo. Por lo tanto, también obtuvo para nosotros la fe. Negar esto, es sostener que sólo obtuvo una parte de la santidad, es decir, faltando la fe. Ninguna persona que hable seriamente sugeriría tal cosa.

Aún más, Dios escogió su pueblo a fin de que sean santos; “nos escogió… para que fuésemos santos.” (Ef.1:4) Repito, que la fe es una parte esencial de la santidad. Al escoger a su pueblo para ser santo, seguramente Dios también escogió que tuviéramos fe. Fue una parte el acuerdo entre Dios el Padre y Dios el Hijo, que todos aquellos por quienes Cristo murió tendrían todas las bendiciones que el Padre quería darles. La fe es una de las bendiciones que el Padre da. (Heb.8:10-11) Las Escrituras enseñan claramente que la fe fue obtenida para nosotros por Cristo Jesús, quien es el “Autor y Consumador de nuestra fe” (Heb.12:2). Declaraciones tales como ésta y los tres párrafos anteriores confirman que la muerte de Cristo obtiene la fe para su pueblo. Puesto que no todos los hombres la tienen, Cristo no pudo haber muerto por todos los hombres.

Argumento # 10

El pueblo de Israel fue, en muchos sentidos, como una ilustración de la Iglesia neotestamentaria. (1Cor.10:11) Sus sacerdotes y sus sacrificios fueron ejemplos de lo que Cristo haría a favor de la Iglesia de Dios. Su ciudad, Jerusalén, es usada como un símbolo del cielo (He.12:22). Un verdadero israelita es un creyente (Jn.1:47), y un verdadero creyente es un israelita (Gál.3:29). Así, argumento lo siguiente: Si la nación de Israel fue escogida por Dios de entre todas las demás naciones del mundo, para ilustrar el trato de Dios con su Iglesia, entonces se sigue que la muerte de Cristo fue sólo por la Iglesia y no por todo el mundo. La manera que Dios trató con su pueblo escogido en el Antiguo Testamento, es una ilustración de cómo la salvación obtenida por Cristo no es para todos los hombres, sino sólo para su pueblo escogido.

CAPITULO 5: UN ARGUMENTO BASADO EN LA PALABRA “REDENCIÓN”

Argumento # 11

La manera en que la Biblia describe una doctrina, nos ayuda a entenderla. Una palabra usada en la Biblia para describir lo que Cristo realizó, es la palabra redención. “En quien tenemos redención por su sangre.” (Col.1:14). Esta palabra significa “librar una persona de la cautividad pagando un precio”. La persona no es redimida a menos que sea librada. Entonces, el significado mismo de la palabra nos enseña que Cristo no pudo haber obtenido la redención de aquellos que no son libres. Una redención universal (así llamada) la cual finalmente deja a cualquiera todavía en cautiverio, es una contradicción de términos.

En algunos versículos la sangre de Cristo es llamada “un pre-cio” y “un rescate” (Vea Mateo 20:28). El propósito de un rescate es para obtener una liberación de aquellos por quienes el precio ha sido pagado. Es inconcebible que un rescate sea pagado y la persona permanezca todavía como prisionera. Entonces ¿Cómo puede ser argumentado que Cristo murió por todos los hombres cuando no todos son salvos? Sólo los que son realmente librados del pecado pueden ser aquellos por los cuales Cristo murió. La “redención” no puede ser “universal”, como tampoco la Iglesia romana puede ser “universal”. La redención tiene que ser particular puesto que sólo algunos son redimidos.

CAPITULO 6: UN ARGUMENTO BASADO EN EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA “RECONCILIACIÓN”

Argumento # 12

Otra palabra que la Biblia usa para describir lo que Cristo obtuvo por su muerte es reconciliación; “enemigos… y ahora os ha reconciliado”. (Col.1:21) La reconciliación es la restauración de la amistad entre dos partes anteriormente enemigas. En la salvación de la cual la Biblia habla, Dios es reconciliado con nosotros y nosotros somos reconciliados con Dios; estas dos cosas deben suceder. La reconciliación de una parte y de la otra son dos hechos separados, pero ambos necesarios para hacer la reconciliación completa. Es necio sugerir que por la muerte de Cristo, Dios es ahora reconciliado con todos los hombres, pero que sólo algunos hombres están reconciliados con El. Espero que nadie sugiera que Dios y todos los hombres están reconciliados en esta manera, porque esa sería una reconciliación coja. No hay una reconciliación real a me-nos que ambas partes participen de ella. El efecto de la muerte de Cristo fue reconciliar a Dios con los hombres y viceversa: “fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo” (Rom.5:10), “el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.” (Rom.5:11). Así también ambas reconciliaciones se mencionan en 2 Cor.5:19-20; “Dios… estaba reconciliando… consigo… y sed reconciliados con Dios”. Ahora, no puedo ver como es que esta doble reconciliación puede ser “reconciliada” con la idea de que la muerte de Cristo fue para todos los hombres. Si por la muerte de Cristo, todos los hombres participan de esta doble reconciliación, entonces ¿Cómo es posible que la ira de Dios esté sobre algunos? (Jn.3:36). Seguramente que Cristo solo pudo haber muerto por aquellos que realmente son reconciliados.

CAPITULO 7: UN ARGUMENTO BASADO EN EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA “SATISFACCIÓN”

Argumento # 13

La palabra satisfacción para referirse a la muerte de Cristo, no se encuentra en la Biblia en español. No obstante el significado de la palabra (es decir, un pago completo de la deuda del deudor al acreedor) es una idea que el Nuevo Testamento usa frecuentemente, cuando se refiere a la muerte de Cristo. En nuestro caso, los hombres son deudores a Dios porque no guardan sus mandamientos. La satisfacción necesaria para pagar nuestros pecados es la muerte: “La paga del pecado es muerte.” (Rom.6:23) La ley de Dios es nuestro acusador al expresar la justicia divina en nuestra contra. Somos convictos como transgresores y por lo tanto merecemos morir. La salvación sólo es posible si Cristo paga nuestra deuda y así satisface la justicia de Dios. La muerte de Cristo es llamada una “ofrenda” (Ef.5:2) y una “propiciación” (1Jn.2:2). La palabra ofrenda significa un sacrificio expiatorio, es a saber, un sacrificio para hacer enmienda por el pecado. Propiciación significa una ofrenda para satisfacer la justicia. Así pues, po-demos usar la palabra satisfacción para abarcar toda la enseñanza bíblica acerca de significado de la muerte de Cristo. Por lo tanto, si Cristo por su muerte ha hecho una satisfacción efectiva por alguien, entonces Dios tiene que estar completamente satisfecho con ese alguien. Dios no puede exigir, justamente, un segundo pago de ningún tipo. ¿Cómo se puede decir entonces que Cristo murió por todos los hombres y no obstante muchos viven y mueren siendo pecadores, bajo la condenación de la ley de Dios? Que contesten aquellos que puedan reconciliar estas cosas. Yo digo que sólo los que son en realidad librados de su deuda en esta vida, son aquellos por los cuales Cristo hizo satisfacción.

CAPITULO 8: DOS ARGUMENTOS BASADOS EN EL VALOR DE LA MUERTE DE CRISTO

Argumento # 14

El Nuevo Testamento habla frecuentemente del valor o mérito de la muerte de Cristo, por el cual compró y obtuvo ciertos beneficios. Por ejemplo la redención eterna fue obtenida “por su sangre” (He.9:12); la Iglesia de Dios fue comprada “por su propia sangre” (Hch.20:28); los creyentes son llamados “pueblo adquirido” (1Pe.2:9).

Entonces Cristo por medio de su muerte compró, para aquellos por quienes murió, todas las cosas que la Biblia dice que fueron los efectos de su muerte. El valor de su muerte compró la liberación del poder del pecado y de la ira de Dios, de la muerte y del poder del diablo, de la maldición de la ley y la culpa del pecado. El valor de su muerte obtuvo la reconciliación con Dios, la paz y la redención eterna. Estas cosas son ahora los dones gratuitos de Dios porque Cristo los compró. Si Cristo murió por todos los hombres, entonces ¿Por-qué no todos los hombres reciben estos dones? ¿Acaso no tuvo suficiente valor su muerte? ¿Acaso es injusto Dios por no conceder lo que Cristo compró para nosotros? Resulta obvio que Cristo no compró estas cosas para todos los hombres, sino sólo para aquellos que verdaderamente llegan a gozar de ellas.

Argumento # 15

Hay frases frecuentemente usadas para hablar de la muerte de Cristo tales, como las siguientes: Cristo murió “por nosotros”, Cristo llevó “nuestros pecados”, etc.. El significado claro de tales frases es que Cristo en su muerte sustituyó a otros, para que fueran libres. Si en su muerte Cristo fue un sustituto por otros, ¿Cómo pueden estos morir llevando sus propios pecados? Cristo no pudo haber sido un sustituto a favor de ellos y por lo tanto, queda claro que no pudo haber muerto por todos los hombres. De hecho, decir que Cristo murió por todos los hombres es la manera más rápida para decir que no murió por ninguno. Porque si murió en lugar de todos y sin embargo no todos son salvos, entonces fracasó en su propósito.

CAPITULO NUEVE: UN ARGUMENTO GENERAL DE VERSÍCULOS PARTICULARES DE LA ESCRITURA

Argumento # 16

Hay un gran número de versículos bíblicos que podría usar para argumentar que Cristo no murió por los pecados de todos los hombres, he seleccionado solamente nueve y con ellos terminaré los argumentos de esta parte.

1. Gén.3:15 Este es el primer versículo en la Biblia donde Dios indica que hay una diferencia entre el pueblo de Dios y sus enemigos. Por la “simiente de la mujer” se entiende a Cristo Jesús y a todos los creyentes en Cristo. (Esto queda claro por el hecho de que la profecía acerca de la simiente de la mujer, es cumplida en Cristo y en su pueblo). Por “la simiente de la serpiente” se entiende a todos los hombres incrédulos del mundo (Vea Juan 8:44). Puesto que Dios prometió que existiría odio entre la simiente de la mujer y la simiente de la serpiente, resulta evidente que Cristo (la simiente de la mujer) no murió por la simiente de la serpiente.

2. Mat.7:23 Aquí Cristo declara que hay personas las cuales El nunca conoció. No obstante, en otro texto (Jn.10:14-17) dice que conoce a todo su pueblo. Seguramente que conoce a todos aquellos por los cuales El murió. Si hay algunos que El no conoce, El no pudo haber muerto por ellos.

3. Mat.11:25-27 Estas palabras dejan claro que hay algunos a los cuales Dios oculta el evangelio. Si es la voluntad del Padre que el evangelio les sea oculto, Cristo no pudo haber muerto por ellos. Debemos notar que Cristo está dando las gracias al Padre por haber hecho esta diferencia entre los hombres, una diferencia la cual muchos todavía rehúsan creer.

4. Jn.10:11,15,16,27,28 De estos versículos queda claro que:

a. Todos los hombres no son ovejas de Cristo.

b. La diferencia entre los hombres será evidente algún día.

c. Las ovejas de Cristo son identificadas como aquellas que “oyen la voz de Cristo”; los demás no la escuchan.

d. Algunos que todavía no están identificados como ovejas, ya son escogidos y llegarán a ser conocidos. “…también tengo otras ovejas” (vers.16).

e. Cristo murió, no por todos, sino específicamente por sus ovejas.

f. Aquellos por quienes Cristo murió, son los que le fueron dados por el Padre. Entonces, no pudo haber muerto por los que no le fueron dados.

5. Rom.8:32-34 En estos versículos es claro que la muerte de Cristo pertenece sólo a los elegidos de Dios y también que Cristo intercede solamente a favor de estas mismas personas.

6. Ef.1:7 Basándonos en este versículo tenemos que decir que, si la sangre de Cristo fue derramada por todos, entonces todos deben tener la redención y el perdón. Pero es obvio que no todos tienen estos privilegios.

7. 2 Cor.5:21 Así, en su muerte Cristo fue hecho pecado, para todos aquellos que son hechos la justicia de Dios en El. Si fue hecho pecado para todos los hombres, entonces ¿Porqué no son justificados todos?

8. Jn.17:9 La intercesión de Cristo no es a favor de todos los hombres y por consiguiente tampoco su muerte lo fue. (Vea parte dos, capítulos cuatro y cinco).

9. Ef.5:25 Cristo ama a la Iglesia y eso es un ejemplo de como un hombre debe amar a su esposa. Pero si Cristo amó tanto a otros como a su Iglesia y murió por ellos, ¡Entonces los hombres pueden amar a otras mujeres que no sean sus esposas!

Pensaba que podría añadir otros argumentos, pero al repasar lo expresado, tengo confianza de que lo argumentado será suficiente para satisfacer a cualquiera que puede ser satisfecho; aquellos que son obstinados no estarían satisfechos aunque fuera a incluir más. Entonces, concluyo aquí mis argumentos.

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13
abr

John Owen – Vida Por Su Muerte…Capitulo 5

CAPITULO 5: RAZONES POR LAS CUALES TODOS POR QUIENES CRISTO MURIÓ TIENEN QUE SER SALVOS

Ocuparemos un capítulo más para mostrar el error de los que dicen que la muerte de Cristo fue suficiente para salvar a todos, pero que realmente salva sólo a algunos (“suficiente para todos, eficaz para algunos”). Aunque hay una distinción entre obtener la redención y concederla, sin embargo estas dos cosas no pueden ser separadas. Afirmo que cuando una cosa es obtenida a favor de alguien, entonces no puede ser incierto si lo tendrá o no. Esa persona no diría “quizás será mía”. Entonces, todo lo que Cristo obtuvo por su muerte debe pertenecer a aquellos para quienes fue obtenido. Sería contra la razón sugerir que Dios quiso que Cristo muriera por alguien y al mismo tiempo esa persona no reciba el beneficio. Sería irrazonable que un rescate fuera pagado por la liberación de unos esclavos, y al mismo aquellos esclavos no obtuvieran la libertad. Y ya sabemos que la muerte de Cristo fue un rescate. (Mt.20:28) Algunos han discutido que aunque es cierto que lo que es obtenido a favor de alguien le pertenece por derecho, no obstante pudo haber sido obtenido para él bajo ciertas condiciones. Y ellos dicen que la condición bajo la cual podemos recibir los beneficios que Cristo obtuvo, es que no resistamos la redención ofrecida, o que nos rindamos a la invitación del evangelio, o simplemente que tengamos fe. Contra este argumento señalaré lo siguiente:

1. Si el propósito divino de redimir es sincero, y si Cristo murió para salvar a todos bajo ciertas condiciones, entonces todos sin excepción deberán llegar a saber de estas condiciones. El propósito de salvar no puede ser sincero si algunos son dejados ignorantes de las condiciones para obtenerla. ¿Qué hay con aquellos que nunca escuchan?

2. Las condiciones exigidas para obtener el beneficio de la muerte de Cristo, o están dentro de nuestra capacidad para cumplirlas o no. Si lo están, entonces todos los hombres poseen la capacidad de creer, algo que es

evidentemente falso. Vea Jn.6:44, 5:40, Ef.2:1, Rom.8:7-8, 2Cor.4:3-4, 1Cor2:14. Pero, si los hombres no poseen esta capacidad, entonces el Señor tiene que concederla o negarla. Si así es, que la concede o la niega, entonces ¿Porque no son salvos todos? (Porque se supone que si Dios quisiera salvar a todos, concedería la capacidad de creer a todos). Debemos responder que Dios no ha concedido tal capacidad a todos, porque no fue su propósito de salvar a todos.

3. La fe (la cual es la condición para recibir la salvación) es obtenida para nosotros por la muerte de Cristo o no. Si lo es, y como dicen ellos “Cristo murió por todos los hombres”, entonces todos los hombres deben poseerla. Si no fue obtenida para nosotros por Cristo, entonces la parte más esencial de la salvación, no dependería del todo de la obra de Cristo. Esto disminuye la gloria de Cristo y es contrario a la enseñanza bíblica de que la fe es el don de Dios. Vea Fil.1:29 y Ef.2:8.

4. Afirmar que Cristo murió por todos, pero que solamente aquellos que cumplen ciertas condiciones serán salvos; hace a Cristo un medio mediador (y hace que la salvación sea por obras).

Muchos dicen que Cristo obtuvo la salvación para todos, pero yo pregunto ¿De qué sirve esto, si no cumplió con las demás condiciones? En resumen, repetimos que lo que Cristo ha obtenido, no puede ser separado de aquellos para quienes El lo adquirió. Cristo murió, no para que los hombres fueran salvos a condición de que creyeran; sino que murió por todos los elegidos de Dios a fin de que crean. En ninguna parte la Escritura dice que Cristo murió por nosotros a condición de que creamos. Eso haría de nuestra fe, la causa de que Cristo muriera por nosotros. Mas Cristo murió por nosotros a fin de que creamos. Ahora que hemos examinado en las partes uno y dos de nuestro tema, procederemos a estudiar más pruebas de la verdad que estamos sustentando. Pero deseo que guarden en su mente estos puntos fundamentales que ya hemos comentado.

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10
abr

“Gloria a Dios porque su gracia”

“Gloria a Dios porque su gracia”

Por Juan Bautista Cabrera

¡ Gloria a Dios! porque su gracia
En nosotros abundó,
Y su fiel misericordia
En nosotros se mostró.
¡ Gloria a Dios! porque no mira
Nuestra grande iniquidad,
Mas bondoso nos reviste
De justicia y santidad.

¡Gloria a Dios! que de fe pura
Hinche nuestro corazón
Y del Hijo que ama tanto
Nos concede el sumo don.
¡ Gloria a Dios! que aquí nos une
En perfecta y dulce paz,
Por su diestra protegidos,
Alumbrados por su faz.

¡ Gloria a Dios! a quien complace
Recibir nuestra oración,
Nuestros cantos de alabanza,
Nuestra pura adoración.
¡ Gloria a Dios! que en abundancia
Sus bendiciones nos da;
Y si esto es aquí en la tierra
¿En el cielo que será?

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7
abr

John Owen – Vida Por Su Muerte…Capitulo 4

CAPITULO 4: DIOS EL HIJO, EL AGENTE DE NUESTRA SALVACIÓN

Puesto que Dios el Hijo acordó voluntariamente hacer lo que el Padre planeó, podemos decir que El también fue un agente en nuestra salvación. Jesús dijo: “mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra” (Jn.4:34). Hay tres maneras en que Cristo demostró su voluntad de ser un agente de nuestra salvación:

1. Estuvo dispuesto a dejar la gloria de su naturaleza divina y aparecer como un hombre. “Así que por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, El también participó de lo mismo” (He.2:14). Nótese que no dice que El hizo esto porque toda la raza humana estaba compuesta de carne y sangre, sino más bien porque “los hijos que Dios me dio” (He.2:13) fueron humanos. Entonces su voluntad dispuesta fue en relación con aquellos hijos, y no para toda la raza humana.

2. Estuvo dispuesto a darse a sí mismo como una ofrenda. Es cierto que Cristo sufrió muchas cosas en una forma pasiva. No obstante es también cierto, que se dio a sí mismo activa y voluntariamente a esos sufrimientos. Sin su consentimiento voluntario, estos sufrimientos no habrían tenido valor alguno. Así El podía decir verdaderamente: “Por esto me ama el Padre, porque yo pongo mi vida… nadie me la quita sino que yo de mi mismo la pongo” (Jn.10:17-18).

3. Sus oraciones a favor de sus hijos demuestran su deseo de ser un agente en su salvación. Ahora, Cristo ha entrado al lugar santísimo en el cielo (He.9:11-12). Su obra ahí es la de un intercesor. Fíjense que no ora por el mundo (Jn.17:9), sino por aquellos por quienes murió (Rom.8:34). Pide que aquellos que le han sido dados, vengan a donde El está y vean su gloria (Jn.17:24). Entonces está claro que no pudo haber muerto por todos los hombres.

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7
abr

John Owen – Vida Por Su Muerte…Capitulo 3

CAPITULO 3: DIOS EL PADRE, EL AGENTE DE NUESTRA SALVACIÓN

Para contestar la pregunta ¿Cómo fue Dios el Padre el agente de nuestra salvación? Damos la respuesta en dos maneras: Fue el Padre quien envió al Hijo para que muriera, y fue el Padre quien castigó a Cristo por nuestros pecados. Podemos examinar estas dos cosas en forma más detallada.

1. Está claro de muchos textos bíblicos que el Padre envió al Hijo al mundo. Por ejemplo: “cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos”. (Gál.4:4-5). El enviar al Hijo incluyó al Padre en tres cosas:

a. Primero, hubo el propósito original que siempre tuvo en mente. (1Pe.1:20)

b. Segundo, hubo el acto de darle al Hijo todas las capacidades necesarias para la obra que fue enviado a realizar. (Jn.3:34-35) (Como el Hijo de Dios, ya estaba perfecto en su deidad, pero como el Hijo del hombre le fueron concedidos los dones necesarios.)

c. Tercero, hubo el acto de prometerle al Hijo toda la ayuda necesaria para asegurar el éxito de su obra. (Is. 53:10-12, Sal.2, Jn.17).

2. Está claro de muchos textos de la Biblia que el Padre castigó a Cristo Jesús por nuestros pecados. Por ejemplo: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Cor.5:21). Podemos decir que Cristo sufrió y murió en lugar de nosotros. Siendo esto cierto, ¿No es extraño que Cristo sufriera en lugar de los que sufrirán por sus propios pecados? Podemos plantear el asunto de la siguiente manera:

a. Cristo murió por todos los pecados de todos los hombres

b. Cristo murió por todos los pecados de algunos hombres

c. Cristo murió por algunos pecados de todos los hombres.

Si la última declaración es cierta, entonces todos los hombres han sido dejados todavía con algunos pecados y nadie será salvo.

Si la primera declaración es la verdad, entonces ¿Por qué no son librados todos los hombres del pecado? Si alguien responde que es a causa de su incredulidad, entonces yo pregunto, ¿La incredulidad no es un pecado? Si no es un pecado, entonces ¿por qué son castigados los hombres por ser incrédulos? Si es un pecado, entonces tiene que ser incluido entre los pecados por los cuales Cristo murió. Entonces la primera declaración no es cierta. Queda claro entonces que la única posibilidad que permanece, es que Cristo sufrió por todos los pecados de algunos hombres. Es decir, solamente por los pecados de los elegidos. (En la Parte Cuatro de este libro trataremos con los pasajes de la Escritura que usan las palabras “mundo” y “todo”, “todos” etc.)

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7
abr

John Owen – Vida Por Su Muerte…Capitulo 2

CAPITULO 2: EL QUIÉN, EL CÓMO Y EL QUÉ DE UNA COSA

Hay tres palabras que usaremos mucho en este libro y nos ayudará mencionarlas ahora en breve. Cuando alguna acción toma lugar, hay un agente (Quién lo hace); hay un medio usado (Cómo se hace); y hay un fin en mente (el Qué o el resultado final). Por ejemplo, nosotros escogemos cómo haremos algo (los me-dios) conforme a qué es lo que queremos lograr (el fin). Entonces podemos decir que el fin es la razón por los medios. Y si hemos escogido los medios correctos, el fin es cierto. Obviamente si el agente que se propone hacer algo, ha escogido lo medios correctos para hacerlo, entonces no puede fallar.

Ahora podemos aplicar estos principios a nuestra explicación del tema de este libro. Primero veremos quién es el agente que pretende redimirnos. Entonces veremos cuáles medios fueron usados para redimirnos. Y finalmente (en la parte dos de este libro) veremos cual fue el resultado de los medios usados. Según la Biblia el agente que propuso nuestra salvación, es el Dios Trino. Todas las otras agencias fueron solamente instrumentos en sus manos. (Hch.4:28). El agente principal es la Santa Trinidad. En seguida estudiaremos esto más detalladamente.

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7
abr

John Owen – Vida Por Su Muerte…Capitulo 1

CAPITULO 1: LA INTRODUCCIÓN AL PROBLEMA

Cristo mismo nos dijo porqué vino al mundo. En Lucas 19:10 dijo: “Porque el hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”En otra ocasión dijo que el hijo del hombre vino “para dar su vida en rescate por muchos” (Mar.10:45). El apóstol Pablo declaró claramente el porqué Cristo vino al mundo: “el Señor Jesucristo, el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados, para librarnos del presente siglo malo” (Gál.1:4). “Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores” (1 Tim.1:15). “Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras” (Ti.2:14). De estas declaraciones queda claro que el propósito de la muerte de Cristo fue:

1. Para salvar un pueblo de sus pecados.

2. Para librar un pueblo de este presente siglo malo.

3. Para purificar y hacer santo a un pueblo.

4. Para crear a un pueblo celoso de buenas obras.

Otros pasajes bíblicos explican lo que Cristo realmente logró en su muerte. Hay cinco cosas que podemos notar:

1. Por la muerte de Cristo, un pueblo es reconciliado con Dios. (Rom.5:1)

2. Por la muerte de Cristo, un pueblo es perdonado y justificado. (Rom.3:24)

3. Por la muerte de Cristo, un pueblo es limpiado y hecho santo. (Heb.10:14, Ef.5:25-27)

4. Por la muerte de Cristo, un pueblo es adoptado como hijos de Dios. (Gal.4:4-5)

5. Por la muerte de Cristo, un pueblo es glorificado y recibe la vida eterna. (Heb.9:15) De toda esta evidencia la enseñanza bíblica está clara: La muerte de Cristo tenía la intención de traer a los hombres perdón ahora y la gloria venidera en el futuro; y realmente logra estas cosas.

Por lo tanto, si la muerte de Cristo fue para todos los hombres, entonces alguna de las siguientes cosas es cierta:

1. Todos los hombres están librados del pecado, son perdonados y serán glorificados, o:

2. Cristo ha fracasado en su propósito. Sabemos que la primera cosa no es cierta y la segunda consideración (que Cristo ha fracasado) es un insulto a Dios.

Para escapar del problema creado por aceptar alguna de esas dos sugerencias, los que afirman que Cristo murió por todos los hombres dicen que no fue el propósito de Dios que todos se beneficiaran de su muerte. Dicen que el beneficio es solamente para aquellos que producen la fe y creen en Cristo. Este acto de fe tiene que ser algo que algunos hombres hacen por sí mismos, haciéndose así diferentes de los demás. (Si la fe fuera algo obtenido por la muerte de Cristo, y si Cristo murió por todos los hombres, entonces todos los hombres tendrían fe). A mí me parece que tal sugerencia empequeñece lo que Cristo realmente logró por su muerte, por lo tanto me opondré a ella mostrando que lo que la Biblia enseña es muy diferente.

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